- Fuera del Rol
- Mantenemos la misma dinamica en un solo post entrada y salida del pais.
Situaciones un tanto extrañas se habían presentado en la ultima estadía en el país de la cascada, dibujos extraños aparecían en su rostro pero el joven no se inmuto por ello pues solo debía limpiarlo, algunas personas a la salida de aquel hostal fueron las que más les llamo la atención, pero ignoro todo aquello pues tenía una misión clara y era llegar lo antes posible al país del cielo, lo cual les tomaría varios días más, pero ya su camino hacia al país de la tierra había iniciado efectivamente. Sasumi, snein y Yoru arecían empezar a sincronizarse, sus actividades se movían constantes y no retardaban mucho al equipo, así que todo marchaba bien en cierta manera, empezando a crear ciertamente una especie de vinculo que faltaba entre ellos, sobre todo entre el joven de pelo negro y la joven, en quien no confiaba mucho pero que en el transcurrir de los días empezaba a dejar eso de lado.
El primer día de recorrido pasaba normal, algunas pausas para tomar aire un poco de agua y comida eran necesarias para no desgastar su cuerpo, algunas veces debían hacerlo más constante que otras debido a las inclemencias del clima, pues algunas veces no era el mejor para avanzar, pero eso no retrasaría drásticamente el viaje y de igual forma aprovechaban para descansar. Así continuo el primer día de viaje, con una noche iluminada por la luna y las estrellas que bañaban con un color plateado el suelo en donde se desplazaban los seres humanos, apaciguando las intranquilidades del shinobi de oto que enfocaba sus carmines ojos en aquella dama incandescente que surcaba los cielos mientras su luz imnotizante dejaba que callera dormido. La primer noche al aire libre, sin complicaciones y sin contratiempos había pasado, todo apacible hasta llegar el sol, momento en el que el joven despertó, apago la fogata que se había iniciado en el momento de instalar el lugar de dormir, un poco de agua en el rostro para limpiarse y organizaba todo para partir mientras se aseguraba de despertar a sus dos compañeros para empezar nuevamente la carrera desmedida durante el otro día, tomando caminos principales y las rutas más directas que el mapa le había entregado y que las indicaciones instaladas en las calles los direccionaban en el buen camino.
Durante su segundo día de viaje no pasaba nada distinto, los caminos desolados, alguna que otra persona correteando a lo lejos y carretas y demás despojos tirados por todo era lo que adornaba el camino de los jóvenes. De igual manera continuo sus días de viaje, las paradas necesarias, las fogatas encendidas, los insectos exterminados, el dormir, despertar, correr y demás actividades diarias que ya llevaban por un buen rato haciendo como herramienta para llegar a aquella ciudad en donde su líder les había enviado, en donde tal vez podría ascender su rango y salir de un rango bajo gennin para convertirse en un chunnin.
Fueron 4 días de viaje, 3 noches a la intemperie, el cansancio era notorio en los jóvenes quienes empezaron a detenerse más constantemente durante el cuarto día de viaje que se presentaba ante ellos, el sudor que les recorría el cuerpo era algo constante e incomodo, la boca abierta por jadeos de aire empezaban a presentarse, siendo su único salvavidas aquella comida que tomaban de las capitales que eran justas para los días que estarían por fuera de la civilización, teniendo sus estómagos llenos, pero ya sus bolsas un tanto más ligeras, lo cual les amenguaba un tanto el cansancio. Sobre ellos, un cielo oscuro y tenebroso, unos relámpagos empezaban a surgir, parecía que iba a llover torrencialmente, pero ya los jóvenes se encontraban cerca de la capital, o eso pensaba pues el paisaje había cambiado drásticamente por montañas rocosas que en sus puntos más altos tenían nubes estruendosas y estremecedoras, lanzando rayos.
Sera mejor apresurarnos, parece que lloverá. Haremos lo mismo que en todas las capitales, buscamos un lugar para pasar cómodos la noche, tomamos provisiones justas para nuestro viaje a la otra capital y salimos al alba.
De aquella forma unos arcos en roca pulida empezaba a aparecer por aquella vía, alguna personas corrían desquiciadas por completo haciéndose mas y mas constantes los locos civiles que habitaban la ciudad principal del país de la tierra, pero eso solo le daba ánimos al joven para continuar. Ya el sol estaba ocultándose, la oscuridad empezaba a devorar la tierra y la ciudad empezaba a quedar en penumbras pero alguna lámparas empezaron a titiliear constantemente para dar luz a los ojos de los tres chicos, quienes seguían avanzando en dirección oeste, buscando un lugar para pasar la noche, lo cual no fue muy difícil dado que los letreros eran grande y llamativos, adornados con luces que se activaban solos al no obtener luz solar.
Sin problemas encontraron un lugar para dormir, el joven kaguya se poso frente a la puerta que estaba cerrada, así que simplemente la forzó para entrar en ella esperando que sus compañeros les siguieran. Una vez frente a ellos, el chico buscaba bien hasta tener llaves para sus habitaciones y entregarlas, esperando que ellos tuvieran claro que saldrían temprano en la mañana directo hacia el país de las aguas termales. De igual forma el chico sacaba su morral y revisaba, que ya solo le quedaba la comida de esa noche y no mas, así que empezaba a indagar dentro de aquel sitio pero no encontró nada, así que decidió salir.
Caminando cuidadosamente por las calles, buscaba una tienda, siendo no mucho problema el encontrarla, entrando por aquella puerta movediza que siempre tienen, dejando todo el surtido de alimentos presente para él. En un rincón, una persona temblaba mientras se metía los dedos a la boca y después se sujetaba la cabeza, tomando la compasión del joven quien se acerco, provocando que el sujeto se colocara de pie, ganándose un golpe seco del shinobi, dejándolo totalmente noqueado. Ya dentro de la tienda, tomaba su morral y metía raciones necesarias para los 3 días de viaje, tomando 6 bols de comida instantánea; en su morral no cavia nada mas así que tomo una bolsa y tomo el resto para sus compañeros, teniendo el expreso cuidado de que fueran las justas para los tres días de viaje teniendo sus tres comidas, siendo un total de 12 bols de ramen instantáneo. Una vez terminado abandono la tienda y regreso a lugar donde dormiría, entro luego a su habitación en donde vio la cama, dejo todo organizado y se metió a la ducha para refrescar su cuerpo y dar un descanso, una vez salió, organizo su despertador y quedo profundamente dormido casi al instante en que toco la cama.
Parecieran pocos segundo cuando el reloj sonó, el joven despertó y fue a la ducha y luego se organizo para ir directo al lobby del no sin antes tocar las puertas de los demás por si acaso seguían durmiendo. Coloco los bol de comida instantánea separados de a 6 para cada uno para que les guardaran y una vez ellos le tomaban, saldría de inmediato corriendo hacia el siguiente país, país de las aguas termales donde todo continuaría y era una nuestra tercera parada, llevando ya casi la mitad del camino recorrido, cada vez estando más cerca de sus destinos.




Batallas ganadas: 15
[/spoiler]





