Aquella carrera amistosa en la cual el kaguya había hincado amistosamente, ahora era seguida por el loco peliblanco, así que sin prestarle mas atención coloco la vista al frente y se enfoco en correr a todo lo que su cuerpo le daba. Hacia la aldea haban dos formas de llegar, por las tierras húmedas que habían al frente, las cuales eran fangosas, incomodas, mal olientes y otra era un camino adecuado para los viajeros. EL joven se desviaba hacia el camino pues no quería enmugrarse su ropa, viendo como aquel loco desquiciado seguía derecho adelantándose un poco mas pero no por mucho pues la carretera libre por donde ya transitaba el joven le daba la capacidad de avanzar mas fácilmente y sin enmugrarse.
Así empezaban a llegar a la puerta en donde llegaban al mismo tiempo y corrían hasta la misma puerta, colocando el hombro derecho del kaguya en contacto con el del loco, llegando al mismo tiempo a aquel sitio en donde ya se detenían y empezaban a tomar aire mientras yoru respiraba agitado y e reía a carcajadas, empujando con su mano a snein.
jajaja Estas loco pero eres rápido.
Asi mismo, los guardias de la puerta empezaron a acercarse curiosos a tal vez preguntarles a esos dos que querían, al parecer no les habían identificado.
Hola…Somos de aquí de oto, solo estábamos apostando una carrera.
Los guardias se saludaron pues ahora les reconocían, debido a que el kaguya estaba ejerciendo en su aldea labores de guardia, así que le reconocían, por lo cual no seguían indagando..
Bueno, chico loco. Es hora de ir a mi casa, deberías ir tu también, ya nos veremos en otra ocasión.
De esa manera, dentro de la aldea, el joven cuerdo se despedía del loco peliblanco, levantando la mano mientras se alejaba del sitio, para después desaparecer de la escena, avanzando rápidamente entre tejados para ir a su casa y así dormir para dar por terminado aquel Día de locos.






