por Tanathoz » 20 Feb 2011, 09:19
El joven corrio hacia el límite del bosque y junto a un árbol empezó a hacer sus necesidades, más que un descanso era un placer indescriptible para su cuerpo aunque no un olor muy agradable, sus 10 primeros minutos fueron indescriptibles con el placer que sentía al evacuar todo lo que tenia pero después de eso se puso un poco mas tedioso, aparte de que el olor no era muy agradable la cantidad que expulsaba era incontrolable tanto así que creyó que estaba enfermo. Pero como no, si hacia casi 2 días no iba al baño, aparte de eso unas ganas incontrolables de orinar, que aparte de no poder parar lo anterior tampoco podía resistir mas las ganas de orinar y como pudo se acomodo para evacuar ambas cosas al tiempo. al cavo de terminar sus 2 necesidades fisiológicas empezó una nueva dificultad.
-y ahora con que me limpio? Será que utilizo algunas hojas de los arboles?-
Así el joven probo con unas cuantas hojas caídas de los arboles de su alrededor, pero la verdad después de la 3 hoja ya lo maltrato así que se detuvo y pensó.
-si, sigo así me lastimare todo, mejor utilizo otra cosa. pero que?
Despues de unos momentos el joven dijo.
-claro mi camisa. Pero me quedaría desabrigado para continuar mi viaje, tiene que haber otra cosa con la cual me pueda limpiar, pero cual? A mejor aun si me lavo, aunque si no me alcanza el agua para el camino que are? Aaah Pues hay miro como soluciono eso después-
Así el joven antes de lavarse tomo unos buenos tragos de agua y con el resto de su segunda botella se lavo como pudo y enseguida sus manos, se seco con otras hojas de arboles y continuo su camino hacia Otogakure. Ahora su caminata era un poco mas amena porque sabia que su destino estaba próximo, al llegar a las primeras casa pregunto a las personas que quien le podía regalar un poco de agua, ya que no tenia mucha y no sabia que tanto podía surgir en su camino a Oto. Después de mucho buscar una joven de pelo azul con una gran sonrisa y unos ojos claros hicieron detener el tiempo para poder contemplar su hermosura, aunque fue interrumpida por una brisa, que hizo que su cabello ondulara a la tonada de aquella brisa y su tierna mano cubriera su hermoso rostro, tan delicado y fino que solo quedaba contemplar su hermosura. Tanathoz estaba perplejo no sabia que hacer ni mucho menos que decir, así que fue ella la que pronuncio las primeras palabras, en un tono tan melodioso que hipnotizaba.
-Yo puedo darte un poco de agua para tu viaje, mi nombre es Xaphnia-
Tanathoz después de unos cuantos segundos de silencio y de estar completamente perplejo y sonrojado por aquella chica solo pudo decirle.
-gracias, el mio es Tanathoz-
Ella lo condujo hacia su casa donde lleno una de sus botellas con agua fresca, el joven al tomar un poco de agua, sonriendo le y sonrojandose un poco por querer ser cortes.
-Gracias, Glu glu glu Haa!!! Esta deliciosa, esta agua y tu es lo mejor que me a pasado desde hace mucho gracias-
Tapandose la boca con su mano y sonriendo le le contesta.
-Espero que te sea muy util esa botella con gua-
Aunque en aquel momento Tanathoz recordo hacia donde se dirigia y con un gran suspiro una amable voz y señalando.
-Por aquel camino conduce a Otogakure?-
La joven despues de confirmarle la ruta hacia Oto, Tanathoz decide seguir su camino y buen paso y con tan solo unas paradas a descansar y tomar algo agua encuentra un buen arbol en el cual sentarse a almorzar, despues de un buen reposo de su almuerzo y agua las prende de nuevo, al encontrarse otras aldeas cercanas decide interactuar un poco con la gente de ellas pidiendo direccion hacia Oto, en otras. aunque la gente no es grosera, en la mayoría solo consigue evasivas pero mas bien parece es de que no les gustaran mucho los forasteros, asi que no le quedaba si no seguir su camino sin perder mas tiempo del que ya habia perdido. despues de mucho caminar ya casi en el ocaso de ese dia observa en el horizonte la anhelada Otogakure y apenas la observa con una gran sonrisa y con el ocaso que la hace tan hermosa y esplendorosa grita.
-Por fin Otogakure!!!-
con gritos de celebración y saltos a todo dar Tanathoz corre hacia las puertas de Oto, al estar a pocos metros de Oto los guardianes de ella intimidan al forastero con preguntas de quien es y a que a venido a la misma, el joven sabe que son tiempos dificiles y mas que querer molestar a las personas es querer protegerlas de aquellos que se quieren aprovechar de los que no pueden defenderse por si mismos como era el caso el, pero que iba a hacer que eso cambiara porque no queria ser mas un protegido si no un protector.[/list]