Investigación en el país del fuego.

Master: Goiser. Copiada para poder finalizar. [B]

30 años atrás el hermano menor de los hijos del feudal decidió pedir parte de su herencia e irse a recorrer el mundo. Sin embargo al poco tiempo de haberse marchado encontró un sitio llano en medio de los bosques y los cordones montañosos del país del fuego. Fue así como decidió gastarse su herencia en fundar una ciudad con su propio nombre. Sin embargo la ciudad rápidamente fue creciendo hasta convertirse en una segunda capital del país del fuego por sus favorables condiciones geográficas, lo que hizo que el comercio y la diversión se adueñaran del sector céntrico de la ciudad. Sin embargo el sector norte aún se mantiene como el pacífico lugar de descanso que atrajo inicialmente al hijo menor del feudal, Hokuto.

Investigación en el país del fuego.

Notapor Rhythm » 19 Sep 2011, 14:46

Fuera del Rol
Por mi ausencia no se pudo terminar la misión, así que la copio, iré poniendo en cada post 1 pagina, porque son como 10 paginas.


GOISER
Es posible que varios habitantes de Konoha quieran entrar, al igual que su Kage, no habría ningún problema pero siendo coherente y explicando el motivo que le atañe en esa ciudad.


Kira había pasado grandes penurias ante la salida de aldea desde esa mañana, resultándole un tanto tedioso y aburrido ese problemático viaje que le ponía dificultades una tras otras. Pero Ninja las había afrontando perfectamente como un verdadero guerrero saliendo de esa ultima prueba con solo poco de arena en sus ropajes, volviéndose a procesarse en esa nube creada para recorrer los cientos de kilómetros que le faltaban.

Las horas iba consumiéndose lentamente en ese relojero de la vida, con cada minuto un tiempo perdido, saliendo lánguidamente de las limitaciones de esa región que les ocupaba. Las tierras áridas de Suna podía ser un lugar terrible para gente que no estuviera acostumbrada, pudiendo perder la cabeza por la falta de agua, donde las mismas ciudades eran igual de calurosas que mismo desierto. Poco a poco en el perímetro colindante que le separaba del país del fuego se empezó a dibujar verduscos valles preciosos, cordones floreados, praderas boscosas, llanuras de un agua cristalina respirando una paz embriagadora, donde muchas personas había cambiado todo por estar allí. El Sabaku podía estar tranquilo, relaja, oteando la travesía sin ningún problema, pasando la noche y parte del día próxima en ese nubarrón de arena.

Los kilómetros iban consumiéndose a cada palmo, a cada metro, poniendo en el horizonte grandes ciudades que se distinguía bien chicas. Al éste se podía reparar la capital Toshimiyako en todo su esplendor, donde muchos carromatos con grandes cargamentos seguían los senderos, las líneas que les llevaría hasta las entradas. Al oeste Hokuto un lugar más pequeño, pero igual de importante que su hermano mayor. Kira desde lo alto empezaba a escucha los sonidos de altavoces de éste ultimo de proclama ciudadana, varios centinelas paseaban de un lado a otro en lo alto torres de entrada.



KIRA
Por fin habiendo llegado a su destino tras este tiempo sin haber más que viajado para la misión súbita que debería realizar ahora pero que estaba dispuesto sin duda aunque si que era algo única para su estilo, como fuese el caso recién acaba el viaje y los kilómetros pasados parecieran ya muy lejanos por lo que mientras más pronto se apurara, más pronto podría irse aunque esta misión ya sabía que no sería algo que fuera a durar un día o tres, sino al contrario para obtener todo lo que le habían pedido requería un buen trabajo o eso prefería Kira quien entrando a la capital mirando a su alrededor sobre altavoces y hasta guardias que vigilaban la entrada en torres donde ya no podría ni dejarse ver como ninja, sino al contrario como un ciudadano o en el mejor casos de todos, como turista.

Su nube descendía muy a las afueras donde ya la plataforma de desharía y no dejaría evidencia más que un montículo de arena que sería llevado por el aire, ahora que ponía la mochila en su hombro tan solo salía para acoplarse al camino principal que conectaría la entrada donde se dirigía para caminar mirando a su alrededor, la gente, los guardias, el camino que estaba tomando empezando asi su revisión del lugar, apenas trataba de aprenderse la entrada teniendo cuidado de su alrededor como todo ninja que no podía confiar de las cosas, con un semblante serio observando las murallas que deberían proteger el sitio o su conformación, lo primero e ideal era tener el mapa de la zona donde conocer lo principal de la capital, rondar por las calles y aprender ya que ahora no tenía ni la necesidad de encontrar a su contacto, si podía evitarlo bien para solo realizar el trabajo.



AYU
''tsk... Así no se puede empezar bien una misión, y más una como esta.'' Iba algo molesto, en principio tenía que salir con alguien más de Konoha, sin embargo, iba solo. Aún así, a medida que iba caminando Ayu fué calmandose y concienciándose en la misión que le habían encomendado.

A lo lejos se divisaba Hokuto, no era la capital del País del Fuego, pero aún así, se veía como una gran ciudad.Una suave brisa de aire se movío y mi largo abrigo marrón que siempre llevaba sin abrochar ondeaba por su parte baja, movida por la brisa, sin molestarme al andar continué con mis manos en los bolsillos, como siempre solía hacer.

A medida que fuí avanzando ya podía divisar los puestos fronterizos propios del País. '' Ya me advirtieron de esto en la aldea, el País del Fuego tiene unos estrictos controles.'' Para mi fortuna, iba bien preparado, me explicaron en la aldea como tenía que comportarme para poder pasarlos con facilidad, mantener la calma era primordial.

''No me gusta este estilo de controles tan severo.'' Al avanzar en mi dirección ya me iba encontrando guardias y centinelas, me sentía vigilado, en Konoha no tenía esta sensación, allí todo era más calmado.

''Kira... ¿dónde estará?'' Iba pensando en mi contacto, tenía señas y una foto de su aspecto que me facilitaron antes de salir de la aldea, así que aproveche una zona en la que los guardias estaban bastante lejos para disimuladamente, quitar la mochila de mi espalda, con mi mano izquierda, y dejarla caer al suelo mientras que la abría con la derecha, tenía una foto de su rostro en mi mochila, bien guardada, la abrí, aparte mis enseres de ninja y heché a un lado la cantidad de fruta que había llevado para la ocasion, mi braga grisácea ocultaba mi boca, y las mangas largas de mi abrigo me ayudarían en esta tarea.

Con las manos metidas en la mochia, usé la izquierda para mostrar sin sacarla de esta, el retrato que me habían facilitado de mi contacto, de mi mano derecha, comenzó a brotar un grupo de diez kikaichus, desde fuera, yo hacía como que buscaba algo, sin embargo, dentro de mi mochila, mis insectos veían claramente como era aquél shinobi.

- Creo que estaba por aquí. - Le dije al aire mientras aceraba mi cabeza a la mochila, y susurraba a los insectos que dentro de ella de arremolinaban - Cuando os dé una orden gesticulada, salid despacio y buscad a este shinobi. Si lo encontrais, quedaos la mitad cerca de él y que el resto vuelva para indicarme su posición .- Finalmente, terminé mi maniobra sacando mi mano derecha lentamente de la mochila e introduciéndola en el bolsillo de mi abrigo, mientras con la izquierda sacaba una manzana y la guardaba en el otro bolsillo, para con misma mano cerrar la mochila y volvera a colocar en mi espalda.

Sosteniendo la manzana con mi mano me levanté y continué caminando, pues me faltaba poco para entrar en la ciudad. Iba degustando mi manzana lentamente mientras que tenía los kikaichus en el bolsillo derecho de mi abrigo.

Una vez logré entrar en la ciudad, me abrumó todo el jaleo que había en Hokuto, sin duda, la diferencia de una ciudad a una aldea era notoria.

- Increible - Dije al adminar el jaleo mientras que la mano derecha en mi bolsillo hacía un gesto a mis insectos para salir a cumplir la orden dada anteriormente. Llevé mis manos a la cabeza, rascándomela, mientras mi pelo marrón de punta se movía a la par de mis dedos.

Una vez los insectos salieron a explorar, sin dejar de caminar por Hokuto, subí la braga que tenía en mi cuello cuando me comí la fruta hasta debajo de la nariz, como llevaba siempre.

'' Me pregunto qué querrá mi contacto...'' Pensaba mientras caminaba por calma por la ciudad, observando a la gente tras mis gafas de aviador, cromadas en negro. Con las manos en los bolsillos, esperaba encontrar a ese tal Kira.




FDI: Edito, lo siento, se me olvidó añadir el gasto de chakra que supone controlar un grupo de diez kikaichus. Y la explicación de la habilidad.

PV: 12
CK: 15, [18 -3 (por mover un grupo de insectos) = 15]

Sacado del post de kikaichus: viewtopic.php?t=44

Los kikaichus, podrán ser controlados a voluntad por el usuario mediante órdenes gestuales u orales, dentro del lenguaje que son capaces de manejar los kikaichus y los Aburame, así como los inuzuka se pueden comunicar con sus perros. El coste de controlar cada grupo de insectos será de 3ck por grupo. Sin embargo este pago es permanente, por lo que para mover a un grupo de insectos durante todo el combate se pagará 3 de ck.

e) Recopilación de información: Los insectos podrán recopilar información de su entorno. Esta habilidad puede servir para rastrear cosas en la zona que no se vean, así como para enviar a patrullar a los insectos en un determinado lugar en busca de algo, etc.




GOISER
Kira desde una distancia más que segura vigilaba todo desde lo alto de una falda montañosa, ocultándose ante la vista de los extraños mientras otea como varios carromatos iba entrando ante controles exhaustivos que dejaban perplejos a todos los que llegaba a la ciudad. Allí ante los ojos de Chunnin podía observar una muralla que cubría toda la ciudad de 7 metros altura con torres de vigías cada “ X “ metros, en la entrada se podía apreciar tres controles donde nada se les escapaba. El primero era una inspección de armas teniendo un tipo cualificado ante la detención de objetos metálicos sin escapársele nadie, el segundo era un par de guardias con conocimientos de disipación ante las posibles entradas e infiltraciones que tomaran apariencia con Hengue o otras formas de ocultación y el tercero, era una verificación de datos, situación y el porque de la entrada Hokuto. Cierto era que aquello tenia una pinta más que sospechosa, ninguna ciudad de otra región parecía tener tal control tan estrecho como el de allí, por lo visto iba a ser bastante peliaguda si deseaba entrar con armas o la bandana de aldea oculta.

Ayu caminaba tranquila antes esas tierras boscosas, no tenia por que sospechar nada en ese territorio que conocía bastante bien, prácticamente esa era su casa. Pero lógicamente todo aquello era solo un cuadro pintado, últimamente los altos mandos de aldea había estado en conversaciones con Suna por una posible traición del Fuedal de fuego, algo que podía poner en peligro las dos naciones, los hechos aun desconocidos pero se hablaba de un arma peligrosa. La misión se llevo en cuanto recibió un mensajero aéreo del contacto de las tierras yermas, e por eso el aburame estaba allí con un humor de perros, una foto vieja de un posible compatriota de otra aldea y la entrada a ese antro de ciudad que parecía echar peste a kilómetros. Ayu antes de entrar a la ciudad, saco a su pequeño ejercito de insectos ante una búsqueda intensiva por toda la zona de posibles sospechosos iguales o casi idénticos que la imagen que tenia, mientras tanto ese Guennin ya había llegado el primer puesto de vigilancia, la guardia fuedal parecía tener un control absoluto ante todo ese perímetro, haciendo un alto hacia el Shinobi de hoja.

- ¡¡ Armas fuera !! – le dijo el guardia del primer control. – Nos da lo mismo que sea Ninja o guerrero del país de Fuego, en esta ciudad no entra ninguna arma que no sea de la guardia Feudal – El tipo se cayo haciendo acercar a otros dos guardias más para poner palos cruzados e impedirle el paso.



KIRA
Qué curioso pueblo o mejor dicho ciudad a la que entraba por que parecía ser que había mucha vigilancia como para andar por ahí con la ciudad cubierta de torres como si se preparara para la guerra o estuvieran alerta a algo que para como fuera se veía muy bien defendida que parecería una broma eso de la segunda capital del país que pasaban por una seria revisión de quienes entraban con guardias que parecían formar más que filas a la orden de todos para quitar armas o cosas que le hacían sospechar al ninja, quien debía pensar si dejar sus armas por afuera o buscarlas meter.

Un momento de pensamiento al serio sabaku quien no tenía nada que perder en su aspecto actual con el que se había disfrazado y en cambio pondría aprueba su talento contra el de guardias y por ese motivo que echaba su mochila en hombro se acercaba mientras la segunda oculta de la vista realizaba sellos realizando un genjutsus único del sabaku donde parecía no haber sucedido nada pero todo lo contrario en aquel jutsu donde su imagen o mejor dicho clon seguía caminando mientras el verdadero se movía a otra velocidad grande para tratar de pasar aquellos guardias con velocidad hasta llegar a donde estuviera el ultimo guardia que parecía llevar datos, el joven ninja pretendía pasar todo con la velocidad y su técnica pasar por el registro ya que se acercaba a los guardias para ser revisado donde él no tendría nada sin duda y tal vez lo único pasar por pos los 2 que disipaban técnicas que sería emocionante probar.

[spoiler]>>> Shinigami Damasu
>>Engaño para el Dios de la Muerte
Tipo: Taijutsu-Genjutsu
Sellos: 12
Rango: Chunnin
Precio: 156 ryous
Gasto: 6CK por tuno Activado // 6ck por copia secundaria
Daño: Engaño de los sentidos de percepción
Descripción: Haciendo uso del arte similar al kawarimi el usuario crea un Clon Genjutsu de su persona que puede manejar en el campo mientras el verdadero en un movimiento físico a alta velocidad escapa sin dejar ningún objeto atrás, por lo que puede recorrer a mayor distancia el mover o esconder en el campo mientras que a percepción de los que miren la técnica no notaran el cambio (Excepciones: Byakugan o Sharingan en el mismo nivel que la técnica.)
La copia se puede mover, hablar, oler como el que realizo la técnica e incluso tocarla e interactuar con el escenario o eso verán y escucharan los que estén interactuando con el genjutsu llegando incluso a sentir su calor. El creador de la técnica queda bajo una capa que lo adapta al entorno siendo no solo parte, sino ocultando su presencia también como si fuera parte del campo. En un sitio para poder controlar al clon que ha creado por la técnica requiriendo que el usuario de la técnica este presente no más lejos de 30 metros donde pueda visualizar el lugar donde realiza la técnica y manejarlo pero este Clon no puede dañar debido a que no puede realizar movimientos o acciones que parezca que ataca (Igual a Lento Comienzo) solo defensa o esquive.
Para este fin el Clon es una Carnada sobre que el oponente puede usar ninjutsu, taijutsu, armas, etc. en la copia y esta se muestra ser herida dando la sensación y percepción al oponente de acertar su golpe, la copia se puede mostrar herida, sangrar e incluso morir ante daños críticos, al poco tiempo de morir el cuerpo de la copia desaparece y todo rastro de este. Para cuando el usuario no paga el coste del chakra o algún motivo para no mantener la técnica, la copia se desvanece igual con todo rastro de ella en el aire sin más.
La técnica solo crea 1 Clon único con la capacidad de manipularlo pero a preferencia del usuario puede realizar en su lugar Clones Secundarios, es dar su imagen, calor y olor únicamente a objetos en el campo que puedan asemejar su tamaño que al ser atacados igual muestra a quienes lo observan el resultado del ataque y terminar heridos, siendo los señuelos perfectos que el usuario puede crear para dejar atrás o alejarse de ellos, actuar sin tenerlos que controlar debido a que no se mueven, pasen los turnos o tras ser dañados al poco tiempo desaparece la silueta mostrando el objeto real, el numero de clones secundarios máximo es de 2^n de base 2 por cada rango siendo: genin 2, chuunin 4, jounin 8, anbu 16, sanin 32[/spoiler]

Kai: Para ejecuta esta técnica, se deberá lanzar un dado de 25 y añadirle la puntuacion de inteligencia.

Mi tirad genjutsu:
Tirada de Dados:
Tirada Original: 1d25
25-Sided Dice Results: 3
+ 27 Int. +4 Genjutsu = X

Tirada Buena suerte para evitar la tirada kai y pasar.

Cita:
Buena suerte(4): Tu personaje es un suertudo, y como tal, cosas buenas le suceden una ves al día. Este merito da la oportunidad al usuario de tirar un dado, en lugar de esperar que el resultado de un a acciones sea positivo. Si se elige tirar el dado, el resultado de la acción será decidido por el dado, y en caso de fallar, seguirá siendo el resultado vigente. El dado no podrá ser lanzado cuando se este atacando a un oponente, pero si cuando se este esquivando o bloqueando un ataque.
El dado lanzado será un dado de 10 caras, y se deberá obtener mas de un 6 para que la tirada sea satisfactoria (el 6 incluido). El dado puede lanzarse una cantidad de veces al día, igual al nivel del personaje


Tirada de Dados:
Tirada Original: 1d10
10-Sided Dice Results: 8


Esto es por que parece ver mucha detección que el clon genjutsu podria pasar pero habra un duelo de inteligencia con los disipadores y por eso el buena suerte para ganar la tirada si sale bien, si no continua normal.



AYU
Me impedían el paso, lo esperaba, en Konoha antes de salir a realizar la misión me advirtieron que la ciudad de Hokuto tendría controles muy severos y estrictos, aunque a decir verdad, no creía que fueran tantos controles. De lo que no me avisaron era de eso, de las armas.

''No creo que sepan esto en Konoha, algo se cuece por aquí.'', aún así intenté guardar la calma, impasible tras mi braga grisacea que cubria la mitad de mi rostro y mis gafas negras, miré al guardia, bajé tranquilamente la prenda que cubría desde mi nariz abajo de mi rostro para que los guardias vieran que no tenía nada que ocultar y dejé que el guardia que me habló viera una leve sonrisa en mi rostro.

- Vale - Afirmé, y haciéndole caso, di un paso atrás, descolgé la mochila de mi espalda, la tiré al suelo y puse los bolsillos donde estaban las armas mirando hacia mi para quitarles angulo de visión. Me agaché y mientras sacaba las armas intentaba charlar con los guardias - Las traigo porque nunca se sabe que pasará en el camino. Vine a Hokuto a hacer unas compras. - Trataba de poner enfasis en mis palabras, para que parecieran las de un chico despreocupado, mientras que saqué cuatro kunais y cuatro shurikens y los dejé en el suelo, aún agachado agarré mi mochila y la volví a situar en mi espalda, esperando que mi estratagema funcionara, pues intenté desviar la atención de los guardias para evitar sacar todos los kunais y shurikens, quedándome con uno de cada.

Las cojí con ambas manos, mientras me acercaba al guardia para darselas, a la vez que le preguntaba - Disculpe señor, cuando vuelva a mi aldea, ¿podría recuperarlas de alguna forma?. Mi sensei se enfadaría mucho conmigo si ve que las he perdido. - Esperaba que mi pequeña actuación hubiera funcionado y me dejaran pasar.



FDI:
PV: 12
CK: 15
1Kunai y 1 Shuriken. (solo en caso que funcionara)




GOISER
Ayu bastante pícaro quería engañar a los guardias de la puerta con una estrategia bastante pobre ante los controles exhaustivos que tenían en la entrada, agarrando la mochila que tenia a la espalda rebuscando minuciosamente y alargando la mano para sacar solo 4 Kunais y 4 Shurikens. El tipo ataviado con un traje ligero de a gala para la guardia feudal, brillante, esplendoroso y bien manejable le sonrió como si realmente pensara que le estaba tomando por tonto, mirando al tipo que tenia atrás el cual estaba sentado en el interior de una garita acristalada e insonorizada, negando con la cabeza en forma negativa hacia el Shinobi de Konoha.

- ¡¡¡ Vaya, vaya, vaya !!! ¿ acaso nos querías engañar ? – le cogió la mochila mientras otros tipos de apuntaban con sendas lanzas sacando el Kunai y el Shuriken que faltaba del interior de la mochila – Mira jovencito, nosotros no nos quedamos con ninguna arma solo las retenemos hasta que sus dueños vuelva a salir. Por lo tanto no podemos permitir que ninguna persona ajena a la ciudad intente crear conflictos de ningún tipo, si aun desea entrar en Hokuto deberá aceptar nuestras leyes sino ya sabe donde esta el camino. – le señalo con el dedo hacia el verde prado.

El tipo le tendió los 5 Kunais y 5 Shurikens esperando a que éste los cogiera o aceptara la política que se estaba llevando allí, al lado suyo otras personas pasaban los controles uno tras otro dejando objetos de valor y haciendo partes de hojas para la recogida después de ellos. Los mercaderes se daban como una gran hilera por todo el trayecto, donde padres e hijos aprovecharían esa gran ciudad para sobrevivir un año más ante la pobreza y productos que vendieran. Ayu pudo notar a su lado como un muchacho que se describía en la foto que le habían dado, pasaba el primer control.


Cita:
Tuviste mucha suerte, por lo tanto no puedo decir nada


Kira había optado por entrar tal cual, a pecho descubierto sin dejar las armas fuera de la amurallada urbe, buscando la sorpresa ante los controles con un buen planteamiento y buena suerte. Varios sellos se dibujaron entre los dedos haciendo el la imagen del Chunnin no se notaran extraña, como si realmente no hubiera pasado nada en ese lugar, pero era todo lo contrario. El Sabaku ante una maniobra veloz e imposible de ver para otras gentes, emprendió una carrera vertiginosa hacia los controles justamente cuando el joven Ninja se disponía a pasar las primeras fases de esas minuciosas intervenciones. Algo extraño hizo levantar al tipo que estaba en interior de la garita acristalada haciendo que los demás guardias se levantaran en armas e incluido los dos que se encontraban en la segunda parte de esa inspección dejando que un viento suave pasara entre media de ellos, posiblemente la intuición de ese hombre fuera una falsa alarma haciendo que su don de detectar metales le hubiera creado confusión. Una mano enguatada se movió rápido, aligerando a la imagen del muchacho para que pasara rápido hacia el dueto de guardias disipadores.

Kira siguió con el segundo control haciendo que esa pareja de guardias feudales se marcaran como estatuas en el medio de él, nuevamente confusión en ese par de tipos que no entendía lo que les pasaba. Algo no cuadraba, los instintos de esos personajes les decía que aquello no era real, pero por más que intentaban disipar esa ilusión no podía desmantelarla por era tan real que e incluso habla e interactuaba con ellos. Un pequeño incidente al principio de la entrada hizo que todos los guardias se desentendieran de los que ya estaban en el segundo control, yéndose todos hacia la entrada para parar ese jaleo formado. La imagen del Chunnin alzo lo hombros sin entender nada y siguió avanzando hacia el tercer control, donde un par de guardias se apostaron allí hablando con voz grave.

- Nombre y tiempo de su estancia que estará en Hokuto – le indico el guardia.

Por otro lado el verdadero Shinobi de las arenas ya estaba en la plaza caminando entre la gente, los centinelas se daban por todos los lugares vigilando a los habitantes estrechamente, siempre pendientes de que no entraran en los lugares que ellos tenia protegidos. En lo alto del cielo un gran águila de pelaje marrón y cuello blanco que había visto con Goiser en ese entrenamiento que había hecho, parecía sobrevolar ágilmente entre toldos y casetas, metiéndose por un callejón que había a mano derecha donde una multitud de puestos se aglomeraban como colmenas en esa zona. Ese interior parecía ser oscuro y siniestro, sino fuera por el escándalo que daban los vendedores aquello parecería hasta tétrico.




KIRA
La buena fortuna le sonreía en ese momento que había pasado bien los guardias con su cosas y las cosas daban para que solo pasara sin problemas hasta el último guardia a quien tenía que dar datos muy raros para su opinión pero aun asi lo hacía tratando ser natural.

-Mi nombre es Daimyo Satsujin y solo vengo a estar a lo mucho 5 días o 1 semana, vine a conocer la segunda Capital aunque se ve bastante bien defendida, por qué?-

Hablaba y preguntaba con una actitud y sonrisa simpaticona tratando conocer lo que pudiera tras dar los datos que le pedían para conocer un poco más de la zona aunque no esperaba que lo hiciera y ya solo que le dieran luz verde para acceder al interior asemejando a la posición donde estaría el verdadero shinobi desapareciendo la ilusión que le permitirá seguir el juego que es la misma persona mostrando al verdadero caminar en su interior llegando a notar mejor el interior los centinelas caminar para todos lados vigilando con cuidado y varios de ellos protegidos , pero lo que más podría darle un indicio era aquella águila que vio en sungakure encima navegando por toldos sin que nadie le prestara atención porque luego se iba volando por un callejón donde había mucha multitud que gracias a los vendedores y el gran movimientos parecía un lugar inseguro.

Qué bueno era ver eso pero aun el Sabaku no tenía la necesidad de información ni nada espectacular, al contrario quería hacer su trabajo para averiguar lo que podía de aquella ciudad caminando por la calle principal para empezar a buscar y conocer las calles, los sitios que pasara y anexos, un mapa de la zona a cuenta propia par familiarizarse de las ubicaciones de cada cosa y aun cuando hacia ese trabajo de tener que mirar las calles, los edificios y mirar cómo era todo el sitio, no perdía su ojo de guardias hasta incluso posibles ladrones aunque no imaginaba ladrones con semejante número de centinelas por las calles pero ninja precavido vale por 10 así que tenía cuidado, ahora debía turistear y mirar toda la capital para saber lo más que pudiera de aquí, después iría a ese callejón donde miro el águila para investigar a su contacto, era lo mejor que podía hacer ahora en esta labor.



AYU
Una sonrisa dibujada sutilmente en la cars de aquél guardia ataviado con el uniforme de Hokuto me indicaba que mi táctica había fracasado irremediablemente, el tipo de atrás del primer guardia negaba con la cabeza.

''Tsk... se han dado cuenta los dos, pero el de atrás no se como se habrá percatado...'' Tragué saliva y sorprendido ví como el guardia cojía las armas restantes de mi mochila y me daba una reprimenda. A su vez, otros dos guardias me apuntaban con lanzas para que no intentase nada extraño. ''Esto se está poniendo feo.'' Pensaba mientras levantaba las manos con la palma hacia delante cual preso, en señal de que no haría nada raro.

Tras cojer todas mis armas el hombre no me daba opción así que negando con la cabeza comenzé a hablar, esperando que no tomara mi intento como una ofensa sino como un mero error, casi suplicándole - Señor se lo juro, no era mi intención engañar a nadie, solo que los bolsillos de las armas de esas mochilas son muy estrechos y siempre cuesta cojer todos los kunais y los shuriken, me puse nervioso por los controles y no me paré a contar si estaban todos. - Esperaba que mi excusa funcionara, intentando desde un primer momento dar la sensación de ser un novato y no tener ni idea de la situación para que mi teatro funcionara.

Mirándole a los ojos intenté encontrar algún atisbo de humanidad en el guardia para que entendiera la excusa que le acaba de dar y no levantar sospechas, noté como algo pasaba cerca mío y giré la cabeza un segundo
''¿Es él?'' Me pregunté a mi mismo rápidamente mientras que intentaba buscar algún tipo de explicación a lo que acaba de suceder, pues escapaba de mi entendimiento, creí ver durante un fugaz instante como el chico de mi foto pasaba sin problemas el primer control ''Pero... ¿Cómo?''

No entendí nada de lo sucedido, lo único que supe fué que tenía que entrar lo más pronto posible a Hokuto para no tener que buscarle entre el jaleo luego. Volví a mirar al guardia intentándo que se apiadara de mí y continué - Digame que he de hacer para recuperar mis armas a la salida, haré lo necesario, sólo vine aquí con la intención de hacer turismo y algunas compras en los tres o cuatro días que pasaré en la ciudad. -

Mi prioridad era entrar en la ciudad cuanto antes mejor ''Usaré la excusa de que vengo unos días a comprar y hacer turismo, diré que mi nombre es Yuji Nakazawa.''


GOISER
Kira estudiaba minuciosamente el interior de esa gran urbe, las calles estaban abarrotadas por esa enmarañadas personas que iban y venían en las compras o motivos totalmente diferentes como el turismo. Las avenidas se precipitaban en largas cuestas hacia el centro, ese mismo corazón donde un sin fin de arterias se despliegan por todos los puntos de la ciudad. En el horizonte en lo alto de punto cero una iglesia de preciosa arquitectura relucía con es precioso campanario, irguiéndose desafiante ante las pequeñas casas y establecimientos de los alrededores, donde una fuerte defensa de vigilantes se señalizaban entre las puertas y cimientos. Al sur de la población muy alejado de todo el meollo de mercaderes y gente, la casa del Noble al que le habían mando investigar colocándose inmensa entre las torres picosas y muros infranqueables. Esa imitadora segunda capital era un lugar bastante bien equipado, sin faltarle nada de nada, con bibliotecas, hospitales, museos, arquitecturas y escuelas de artes marciales, precisamente en ese caminar por la recolección de un mapa mental predestinado a coger información, pudo ver una de esas sesiones de Dojos rivales en plena calle.

El Sabaku se metido sin salida aparente, en ese aglomerado circulo de personas por ver la lucha de estos clanes de Taijutsu. Algunas centinelas se congregaron en la zona sin hacer nada, solo viendo el espectáculo que parecía estar acostumbrados. En ese lugar dos viejos maestros mostraban a sus discípulos, los cuales ostentaban grandes serpientes una roja y otra verde donde varios postes de diferentes medidas se colocaban anclados en el suelo como una escalera para el equilibrio, en lo alto del ultimo peldaño dos redes con bolas de acero. Al parecer se suponía que era el típico baile de dragones de la región, obteniendo las recompensas de saber quien era el mejor en el arte de los movimientos. Un hombre se acerco al Chunnin, sonriéndole y dedicándole un par de palabras.

- ¿ Quiere apostar ? – le dijo éste.


Ayu quedo sorprendido ante esa pronta actuación de los guardias acogiéndole in fraganti, eran excelentes en su trabajo cogiéndole con rapidez en esa ocultación de detalles y formándole una estrecho circulo de vigilantes por si hacia algo extraño. El Guennin debía andarse con cuidado y aunque la guardia del noble de la ciudad sabia que ese personaje era un Ninja de Konoha, no podía andarse con chiquitas ante problemas que pudiera causar en el interior.

- No deseo hacerle daño – puso las armas encima de una mesa – lo único que debe hacer es firmar una hoja que deja estos utensilios aquí, para recogerlos después a su salida. Sobre sus asuntos me la traen sin cuidado, eso es otro departamento. – el tipo espero que el Shinobi aceptara la política y leyes de la ciudad, indicarle con el dedo el siguiente control.

El segundo control fue más sencillo ya que él chico no tenia ningún juego malicioso de ocultación, pasando sin problemas y entrando en el tercer control. Si todo iba bien y no hacia nada tonto que pudiera levantar sospecha, pronto estaría en la plaza de esa ciudad donde más guardias reales se colocarían en esos puntos estratégicos para vigilar a los habitantes en su ir venir diario.

Cita:
Rhythm rolea que pasas los dos controles hasta la plaza de la ciudad, de momento no tengo nada que masterizar solo un post de relleno.



KIRA
La sorprendente ciudad que era Hokuto quien tenía de todo sin importar donde mirara en aquel extenso número de calles, edificios, lugares y gente que mientras se perdía observando todos los edificios parecía ser que tendría bastante que trabajar después para crear los mapas en hojas e informaciones, aunque el lugar donde miraba más vigilantes era donde mas le ganaba la curiosidad del por qué y para eso estaban anotados ya, se alejaba cada vez mas y podía observar cómo la gente disminuía habiéndose moviendo a partes más tranquila que había encontrado el lugar ideal que tanto anhelaba ver del hogar del noble y lo que mas debía investigar sobre sus guardias para saber los cambios, como lo que ocurría alrededor de este hogar siendo lo importante aunque por ahora ya que la habia ubicado, podria regresar luego de mirar las demás calles de alrededor de aquí que serían importante aun si pretendía averiguar lo que necesitaba para escapes rápido, en su travesía donde seguía mirando mas edificios del lugar importantes hasta que el camino se le paro de improvisto.

Habia un tumulto de gente donde no permitían pasar amenos que pidiera permiso y buscar al salida rápido llegando a mirar que era lo que paraba la calle en ese momento, el dojo, los maestros, los discípulos y las serpientes en la calle con la que la gente estaba distraída con el espectáculo que se daba en la calle con lo que igual el shinobi se distraía por momento, solo hasta que se acercó a el un hombre sonriéndole ofreciéndole un asunto de apuesta donde parecía captar la atención del shinobi quien no tenía la costumbre de traer ryous consigo en misiones para lo cual aunque escuchara no podría hacer nada, aunque bueno un poco de diversión mientras andaba por ahí no andaría mal si bien sabia moverse.

-Lo siento, no tengo ryous para apostar todo se quedo en casa…-

Comento sin decir nada más que eso y mirar un rato más la exhibición en la espera sobre que le comentaría el hombre, solo quería saber si podría persuadirlo con palabras o se alejaría y el entonces continuar su camino por aquellas calles



AYU
- Vale, gracias. - agradecí al guardia el hecho de que la situación no se hubiera enrrevesado aún más, ví como al lado del control en el que estaba había una cola de mercaderes que firmaban sus pertenencias en una hoja para recojerlas posteriormente, pensando en cómo recuperar mis armas, me puse a la cola.

Una vez acabé la cola, leí el impreso, el cual me solicitaba una firma mia en la parte baja, ''Yuji Nakazawa.'' debía firmar con el nombre falso que pensé momentos antes, así que me dispuse a firmar con tal seudónimo, haciendo que pareciera natural.

Me encaminé al segundo control, esperando que este no fuera tan tedioso como el primero, si no, no entraría nunca a Hokuto, sin embargo, este fué bastante rápido, algunos guardias permanecieron mirándome fijamente, como escudriñando en mi mente, me recordaba a los controles de Konoha. ''Tal vez será un control mental, como los sellos que realizan los shinobis que hacen vigilancia en las puertas, para saber si las intenciones de quien entra son buenas o malas.''

Permanecía serio, dispuesto a colaborar con los guardias, para no tener problemas al pasar de control en control, miraba atento a todos lados de vez en cuando, esperando encontrar a aquél shinobi que había pasado de una manera tan exitosa y sin perder tiempo ''Tal vez, ya esté dentro.'' Comenzaba a impacientarme un poco, pues no recibía información alguna de mis kikaichus y parecía que había perdido a mi contacto.

Mientras avanzaba al tercer control, volví a abrir mi mochila, colocándola delante mía, y metí nuevamente la mano en ella mientras que decía - ¿Cuánta comida me quedará? - Parecía que lanzaba la pregunta al aire, sin embargo, señalaba la foto a un nuevo grupo de kikaichus que se aglomeraban en mi dedo índice.

Cerré la mochila y ocultando mi mano con la manga larga de mi abrigo marrón volví a introducirla en el bolsillo, caminando tranquilamente al tercer control. ''Espero que sea el último.'' - Nombre y tiempo de su estancia que estará en Hokuto - El guardia avanzó hasta mí, en señal de que no me dejaría pasar hasta que respondiera sus preguntas, así que con toda la calma que pude, intentando que pareciera natural, le respondí lo que pensé anteriormente y que le dije a los guardias del primer control.

- Yuji Nakazawa y vengo a pasar unos dias a Hokuto, unos cuatro, a lo sumo cinco, vengo de compras y por turismo. - Fué la respuesta que le proporcioné al guardia, finalmente, logré pasar a la ciudad.

A los pocos metros que anduve, me percaté que había bastantes guardias dentro de la ciudad, daba la sensación de que el verdadero control era dentro de la urbe. ''¿Qué estará pasando aquí?'' Me preguntaba mientras me aseguraba que mi mochila estuviera bien sujeta, a la vez que subía mi braga gris, lo que aproveché para hacer brotar kikaichus de la yema de los dedos con los que acomodaba la prenda que recubría la mitad de mi rostro, susurrando ''Con precaución y sigilo, buscad al otro grupo de kikaichus, dispersaos y recojer información mientras buscais al de la foto, volved a mi lentamente, sin levantar sospechas, hacedlo todo con mucha precaución y ciudado que no se percaten los guardias y volved a mi disimuladamente.'' Simulé rascarme la barbilla mientras susurraba rápidamente para que fuera entendible a mis insectos, dando la sensación que no tramaba nada, cuando realmente mi intención era acelerar el proceso de búsqueda, mandando otro grupo de kikaichus a que se uniera al anterior, abarcando mas terreno y comunicándole el peligro de la zona, probablemente los guardias no se percatarían de los insectos, sin embargo si lograban ver a todos volver a la vez si se darían cuenta.

Disimuladamente, llevé mi mano a mi pantalón y a la parte trasera de mi abrigo, frotando mi mano contra la tela, simulando que me quitaba algo de polvo del viaje cuando en realidad, los insectos salían sigilisolamente a realizar su tarea.

El jaleo de Hokuto era bastante grande, la scalles se enrevesaban y la ciudad parecía bastante completa en cuanto a instalaciones, andaba por la plaza de la ciudad despacio, fijándome en la gente, agarrándo con mi mano izquierda mi mochila mientras la derecha permanecía fuera de mis bolsillos, estaba atento, puesto que no me podía fiar de la muchedumbre, esperando información de mis invertebrados intentaba buscar entre la gente a mi contacto, pendiente de los que me rodeaban.

Intentaba camuflarme con la multitud, lanzando fugaces miradas al posicionamiento de los guardias y la gente de la ciudad, pues no quería que se notase que andaba buscando algo más que simple turismo en aquella vigilada ciudad.


GOISER
El tipo arqueo el labio ante la respuesta de Kira mientras le miraba con extrañeza, todo el mundo que entraba en Hokuto era por dos razones vender o divertirse ya fuera por turismo o en otros quehaceres más agradables, e por eso la sorpresa ante la negativa de no tener plata y obviar la pregunto del personaje. Aun así el hombre no se separo del lado del joven colocándose cerca del hombro derecho, muy cerca de la mochila que portaba el Sakaku, mientras observaba el espectáculo que estaba a punto de comenzar en esa calle.

Las serpientes-dragones se empezaron a contonear y subir mansamente por aquellos postes, haciendo tentativas de ataque hacia el rival usando piernas, cabeza, lomo de los individuos que cada uno portaba en su oculto cuerpo, creando bailes rítmicos entre los soportes de madera. Las cabezas gigantescas de esos telajes bigotudos se balanceaban de un lado a otro, echando humo por la nariz y sacando una legua larga para impactar el adversario como si realmente esos seres hubieran vuelto a la vida en ese lugar, subiendo poco a poco por los bastones estrechos sin perder el equilibrio. Más luchas, más agitaciones. Pronto los dos seres de largo telar se plasmaron en la ultima plataforma girando y retando, mientras intentaba coger las redes de bolas que estaban colgadas en lo alto. Todo termino cuando el dragón rojo agarro ese saco entre los dientes y dio un pequeño salto de 10 metros hasta el suelo, el perdedor hizo mismo pero con ese deje festivalero que se había señalizado en todo momento.

Todo el mundo aplaudió e incluso los guardias que se habían aglomerado en ese lugar hacían lo mismo, agradeciendo ese espectáculo tan movido e interesante. Algunas personas ya empezaron a disipar la aglomeración que se había formado en esa zona, a la vez que los Dojos iba retirándose a las escuelas para entrenarse para un próxima día de competiciones. Kira ahora podía continuar ante esa vía libre que se presentaba, podía seguir el camino recto hacia un precioso parque que se veía a lo lejos y hacer ese mapa imaginario que estaba en su mente. Pero algo le inquietaba o supuestamente no, el mismo tipo que le había pedido anteriormente una apuesta seguía a su lado sonriente.

- Veo que es usted nuevo en la ciudad, si lo desea puedo ser su guía. – le dijo el pesado hombre que no cejaba en su empeño por despegarse del Sinovia – No se preocupe por el dinero, lo haré encantado. – Parpadeaba de arriba abajo con unas largas pestañas.





Ayu se encontraba en la plaza de esa entrada que había sido todo una odisea con esa multitud de habitantes extremadamente empalagosos e imposibilitándole caminar con soltura, soltando nuevamente sus insectos para que esta vez pudiera dar con el sujeto de la foto y oteando el lugar sin que éste perdiera el mínimo detalle. Dos centinelas pasaron por su lado frunciendo el ceño con unos dientes apretados, al parecer esos guardias parecía tener un control tan exhaustivo de la zona de la situación que era algo desmesurado, era como si nadie pudiera decirles nada o podría desencadenarle serios problemas ante su persona. La vista giro hacia la derecha donde varias casetas de establecimientos con grandes toldos se dirigían a un oscuro callejón de mercaderes ruidosos, gritando a todo lo alto sus productos milagroso que ellos vendía siendo los mejores de la ciudad. A la izquierda una bifurcación en forma de guadaña que llevaba a unos edificios alto y luminosos donde muchos hombres salían satisfechos de esas residencias que agradable perfume, también a lo lejos se reparaba una pequeña garita donde 5 cinco guardias con fuerte coraza lo protegía bien armados, donde a su vez en lo alto de las murallas paredes arqueros de increíble puntería se colocaba en puntos estratégicos para defender tanto fuera como dentro. Y frente al Guennin de Konoha una larga avenida que parecía llevar al corazón de la ciudad, donde un majestuoso campanario se entreveía en el horizonte.

Una pequeña disputa al lado de la fuente que se exteriorizaba en la plaza por problemas de pagos o hechos que no llegaba a los oídos del Ninja de la hoja, hizo que una cuadrilla de vigilantes que pasaba por allí se pararan en ese lugar llegado en envestida y despejando a la multitud a golpes y porrazos para exhibirse ante los dos hombres en desacuerdo. No preguntaron nada mas o que ocurría, ni hicieron paz en el asunto, solo abofetearon a los tipos para encadenarlos con pesada argollas llevándoselos ante una multitud que parecía estar acostumbrada a ese control. Aquello era increíble, sorprendente, las personas estaba habituadas a ese nivel de protección que hacia que los habitantes no se metieran en ningún lío por obvias razones, talvez ese asunto dejaba entrever a Ayu que las maniobras agresivas podían llevarle a un serio aprieto. Los guardias arrastraban al dueto de alborotadores por la larga avenida que tenia enfrente, tirando de ellos con extrema dureza.


KIRA
No hacía falta decir nada mas pero si el observar que aquella persona parecía no querer alejarse que cuando notaba su acercamiento hacia la persona de él, no le agrado en lo absoluto que giro dándole el cuerpo con su mano oculta que realizaba sellos en el instante permitiendo el uso de su técnica solo dejar un claro mensaje en un movimiento donde el sabaku se alejaba del tipo viajando entre la multitud mientras la copia quedo atrás con el tipo a quien se acercaba tocando su hombro para pasar a la espalda de este susurrando a su oído.

-Esto será divertido porque yo soy ninja de Konoha, solo vengo a dar un paquete y a pesar que no traiga mis armas no pretendo confiar en nadie que se me acerque porque si lo hace desaparecerá de la faz de esta tierra, cuídese y tenga cuidado señor….-

Comentaba incluso dando una lamida en aquella oreja del tipo y situaba su mano en la entrepierna de el que estando a su espalda pronto lo soltaba y desaparecía en menos de un parpadeo para el señor, al fina al cabo al sabaku no le interesaba más que jugar con las mentalidades en ese instante que mentía, engañaba y hablaba de forma que no se le volvieran acercar que claro lo hacia su clon y no el, no importaba nada de eso para el ninja que llevaba un disfraz después de todo con aquel parche, gabardina azul y cabello negro que podría remover cuando fuera necesario para usar su identidad original, un verdadero estratega que solo venia hacer su trabajo para esto tan pronto el clon desaparecía el sabaku ya estaría en otra parte de la multitud apareciendo como si diera un paso saliendo de su técnica y la capa que lo esconde mostrándolo solo caminar y mirar el espectáculo en otra parte que todo terminara y permitiera moverse entre la gente esperando tan solo que no fuera rarito el sujeto recordando su apariencia y larga pestañas en donde su ilusión quedo el mensaje mientras el original seguía explorando por el sitio, metiendo su mano dentro del bolsillo para buscar un dulce , un chicle que llevaba al a boca para soborear.


Cita:

Precavido (2): Tus sentidos siempre están puestos en lo que tienes a tu alrededor, tu cuerpo siempre está preparado para reaccionar ante el más mínimo estímulo y esto te mantiene alerta. Tienes la capacidad de percatarte ante cualquier peligro que se cierna sobre ti y afrontarlo. Esto te permite tener posibilidad de defensa contra acciones fortuitas e inesperadas.

>>> Shinigami Damasu
>>Engaño para el Dios de la Muerte
Tipo: Taijutsu-Genjutsu
Sellos: 12
Rango: Chunnin
Precio: 156 ryous
Gasto: 6CK por tuno Activado // 6ck por copia secundaria
Daño: Engaño de los sentidos de percepción
Descripción: Haciendo uso del arte similar al kawarimi el usuario crea un Clon Genjutsu de su persona que puede manejar en el campo mientras el verdadero en un movimiento físico a alta velocidad escapa sin dejar ningún objeto atrás, por lo que puede recorrer a mayor distancia el mover o esconder en el campo mientras que a percepción de los que miren la técnica no notaran el cambio (Excepciones: Byakugan o Sharingan en el mismo nivel que la técnica.)
La copia se puede mover, hablar, oler como el que realizo la técnica e incluso tocarla e interactuar con el escenario o eso verán y escucharan los que estén interactuando con el genjutsu llegando incluso a sentir su calor. El creador de la técnica queda bajo una capa que lo adapta al entorno siendo no solo parte, sino ocultando su presencia también como si fuera parte del campo. En un sitio para poder controlar al clon que ha creado por la técnica requiriendo que el usuario de la técnica este presente no más lejos de 30 metros donde pueda visualizar el lugar donde realiza la técnica y manejarlo pero este Clon no puede dañar debido a que no puede realizar movimientos o acciones que parezca que ataca (Igual a Lento Comienzo) solo defensa o esquive.
Para este fin el Clon es una Carnada sobre que el oponente puede usar ninjutsu, taijutsu, armas, etc. en la copia y esta se muestra ser herida dando la sensación y percepción al oponente de acertar su golpe, la copia se puede mostrar herida, sangrar e incluso morir ante daños críticos, al poco tiempo de morir el cuerpo de la copia desaparece y todo rastro de este. Para cuando el usuario no paga el coste del chakra o algún motivo para no mantener la técnica, la copia se desvanece igual con todo rastro de ella en el aire sin más.
La técnica solo crea 1 Clon único con la capacidad de manipularlo pero a preferencia del usuario puede realizar en su lugar Clones Secundarios, es dar su imagen, calor y olor únicamente a objetos en el campo que puedan asemejar su tamaño que al ser atacados igual muestra a quienes lo observan el resultado del ataque y terminar heridos, siendo los señuelos perfectos que el usuario puede crear para dejar atrás o alejarse de ellos, actuar sin tenerlos que controlar debido a que no se mueven, pasen los turnos o tras ser dañados al poco tiempo desaparece la silueta mostrando el objeto real, el numero de clones secundarios máximo es de 2^n de base 2 por cada rango siendo: genin 2, chuunin 4, jounin 8, anbu 16, sanin 32



AYU
Tras sus gafas cromadas en negro, el Aburame observaba como dos guardias pasaban por su lado, parecian mostrarse arrogantes y superiores al resto de ciudadanos, sin duda su trabajo les permitiría abusar de su autoridad.

Ayu continuaba inmerso en su tarea de avanzar con cuidado entre la multitud, la masiva presencia de los guardias le hacía sentirse vigilado y por ello siempre andaba prevenido, como si no pudiera fiarse de nadie de esa ciudad.

Veía como a su izquierda y derecha las calles se iban enrevesando y bifurcando, mostrando a un lado puestos de mercaderes que hacian publicidad de sus productos y al otro, residencias con un embriagador perfume. Avanzando por la calle Ayu intentaba recordar más o menos la distribución de auqellos edificios, por si se perdia luego o le hacía falta moverse rápido por esa ciudad.

''Ahí tiene que haber algo importante.'' Pensaba el genin de Konoha mientras se percataba a lo lejos de un edificio bastante vigilado, numerosos guardias lo protegian, incluso llevaban arcos algunos de ellos. Ayu pensaba que aquello no era normal, ese extremo nivel de vigilancia n o auguraba nada bueno. ''Me pregunto si los kikaichus habrán encontrado algo útil.'' Pensaba mientras rechazaba la posibilidad de entrar en ese edificio tan vigilado y esperaba pacientemente a que sus insectos le reportaran algo.

''Tal vez si avanzo por ahí vea más de esta ciudad.''Pensaba el muchacho de la hoja al ver una gran avenida con un campanario al horizonte, parecía conducir a una zona principal de Hokuto. Su avance se vió paralizado cuando a lo lejos en una fuente presenció un acto que a priori le resultó bastante violento, unos guardias frenaron a golpes una disputa y se disponian a llevarse a los culpables de esta a rastras y apresados, lo que afianzaba la teoría del shinobi de que la ciudad estaba más controlada que los accesos a esta.

Decidió ir tras los guardias que se llevaban a los hombres apresados, ya que estos avanzaban en la direccion de la avenida y Ayu pensaba ir a esa zona, cerca del campanario, así que manteniendo la calma y actuando con normalidad, iría unos metros detrás de los guardias, como si no quisiera la cosa, a una distancia lo suficientemente prudente como para evitar que estos se dieran cuenta, una vez en la zona del campanario ya vería que hacer. Aún así no dejaba de observar todo lo que podía y recordar algunos edificios que pudieran serle de interés en su misión, aunque la prioridad ahora, era encontrar a su contacto, por lo que esperaba que sus insectos le trajeran algún tipo de información.



FDI: Edito, lo siento, en el turno anterior no añadi el gasto del otro grupo de kikaichus, y en este también lo olvidé ponerlo, así que edito para no ponerlo luego.

12 PV
15-3(mover segundo grupo de kikaichus) = 12 CK
0 Kunai
0 Shuriken
20 Kikaichus fuera.

kikaichus: Los kikaichus, podrán ser controlados a voluntad por el usuario mediante órdenes gestuales u orales, dentro del lenguaje que son capaces de manejar los kikaichus y los Aburame, así como los inuzuka se pueden comunicar con sus perros. El coste de controlar cada grupo de insectos será de 3ck por grupo. Sin embargo este pago es permanente, por lo que para mover a un grupo de insectos durante todo el combate se pagará 3 de ck.

e) Recopilación de información: Los insectos podrán recopilar información de su entorno. Esta habilidad puede servir para rastrear cosas en la zona que no se vean, así como para enviar a patrullar a los insectos en un determinado lugar en busca de algo, etc.

Méritos: Pura Sangre (4) Clonador (3) Manos Diestras (1)
Defectos: Adicción (2) Deficiencia en el manejo de Genjutsu(3) Inexperto (3)


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Aburame Ayu

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Investigación en el país del fuego.

Notapor Rhythm » 19 Sep 2011, 14:48

GOISER
Kira intenta poner los Stats cada vez que gaste Chakra, gracias.


La sorpresa que se llevo ese tipo que había estado tan pesando y empalagoso con Kira, atendió fijamente a las palabras que le soltaba haciendo un gesto perfilado y avaricioso. Los ojos del individuo se abrieron de par en par ante la información facilitado y valiosa, siendo un reclamo para posibles ratas soplonas vendiéndolas a un buen precio con los guardias. El sujeto asentía una y otra vez hasta que la lamida en el perfil de su oreja hizo que espoleara como un maniático todo el cuerpo para alejarse de esa guarrada, corriendo dirección hacia los centinelas hacia gestos a los mismísimos que pararon allí para ver la exhibición. Estos no tardaron en presentarse iso facto en la zona para arremeter con las personas cercanas, sin conseguir nada, aquello fue extraño ese soplón era conocido por ser un confidente la seguridad de la ciudad y ayudando a coger a los alborotadores o manifestantes en contra de ese estado. Pero esa vez parecía haberle salido el tiro por la culata sobre la suposiciones de no llevar dinero, aun así dio una descripción exacta sobre el atuendo que llevaba Ninja de Konoha y el asunto de ese paquete, que era muy probable no hubiera sido declarado en la puerta. Los guardias debía verificar todo lo que le habían dicho la rata de vertedero ante los controles de la puerta, saber si era cierto que un Shinobi de la hoja había entrado y si era cierto aquello, investigar sobre el asunto que le llevaba a Hokuto, pero aquello tardaría bastante como lo sumo un par de horas de investigación para poner sobre aviso a alguien.

Mientras tanto el verdadero Sabaku se había perdido entre las calles de ese río viviente, buscando cualquier información que le llevara a saber más de lo que él veía. La andadura por esa empedradas calles le hicieron ingresar en un parque frondoso donde bellas estatuas de grandes nobles con un atuendo carismático, iban siendo desveladas a medida que pasaban por su lado. Algunas de estas se manifestaban como gigantescas fuentes de largos chorros, con increíble valor por lo que allí contenía. La gente parecía dirigirse a esta clase de lugares para tirar monedas y pedir deseos, lo curioso es que nadie vigilaba esos bancos de agua llenos de dinero, tampoco hacia el amago de meter la mano en su interior, algo muy extraño. Por otro lado grupos de jóvenes se sentaban platicando en un día soleado, bebiendo de forma moderada, besándose como grandes amantes. En otras zonas madres columpiaban a los niños entre balancines rosas, artilugios sofisticados y ruedas de caucha formando castillos para los pequeños, se podría decir que era un precioso lugar para el relax. Pero algo parecía discordante en ese hábitat, tres personas subidas encima de un árbol, mirando con atención el campanario que sobresalía entre la hojarasca, era como si lo estuvieran estudiando por algún motivo.



Ayu ante el acto visto decidió seguir a los guardias por la larga avenida, investigando e indagando que se proponían o donde llevarían a esos pobre pobres desdichados, lo visto aquello era un lugar confinado a la ley por la seguridad con un propósito más que siniestro y ese velo oscuro tapando todo. Las calles iba pasándose una tras otra con entradas a callejones, salidas por glorietas, pasillos estrechos donde se acentuaban el grupo de centinelas que abría el paso. Los continuos cruzadas por la ciudad hacia liberar un poco el jaleo de la multitud, entrando en nuevas y largas calles de diferente coloridos. Dos pasos hacia Noreste, uno hacia Éste. Coloco al Ninja en precioso hospital blanco de cinco plantas donde enfermos de dispares dolencias hacia acto de presencia, caminando en esa dirección a paso rápido cercano a los vigilantes. Pero estos defensores de la ciudad no se dirigían hacia allí, sino al edificio que tenia al lado, un modernizado departamento policial con dos guerreros acorazados encima de un pedestal de grandiosas escaleras. Tenia dos secciones con multitud de cristales resplandecientes, dentro se distinguía el ir y venir de gente con gigantescas montañas de papeles. Los guardianes ingresaron en el lugar, dejando al Shinobi frente a esa estructura de defensa, decidió que paso debía hacer.

Varios insectos empezaron acercarse hacia su compañero, avanzando ágilmente por el aire como una nube oscura llena de polvo, entrando sigilosamente por la manga de Guennin. Toda la información se empezó a procesar en la mente del joven, indicándole las cosas investigadas de ese personaje de la foto que le había visto dirigirse hacia el parque de la ciudad, dirección Noroeste pasando por el campanario. Ayu ahora parecía tener la localización más o menos exacta del Sabaku, dando un ultimo vistazo a lo que tenia alrededor. Al Norte de larga advenida entraba a la zona noble con lujosas calles, el Éste aparte de lo visto dejaba entrever una gran esfera de cristal que sobresalía por encima de la azotea del hospital y el departamento de policía, y al Oeste el campanario y el parque.


AYU
Aquella ciudad era enorme, al menos en lo que a calles y edificios se refería, al joven Ayu le costaba un poco ir tras los guardias aparentando caminar pro la ciudad y estar pendiente de todo lo que le rodeaba.

La gran avenida iba dando lugar a glorietas, callejones y más calles largas hasta que finalmente, el Aburame se encontró frente a un gran hospital de cinco plantas. El ir tras los guardias lo había llevado hasta esa zona de la ciudad, se quedó sorprendido mirando una gran esfera de cristal que sobresalía por la azotea del hospital.

Sin embargo, para su sorpresa, los guardias no entraron en el hospital, sino que se dirijieron a un edificio junto a la clínica.''Ese edificio parece haber sido construido o reformado hace poco.'' Pensaba el muchacho mientras contemplaba la moderna fachada del edificio que contenía numerosos cristales acompañados de unas escaleras enormes con un pedestal en ellas. Tras los vídrios se podía ver que allí dentro había un gran escándalo ya que la gente iba y venía.

''Ese edificio debe ser el que cordine toda la seguridad que hay en esta ciudad, por el jaleo de ahí dentro parece que hay muchos reportes de los guardias o una tarea realmente difícil para coordinar todo lo que está pasando.'' Cabilaba el Aburame mientras pasaba de largo de la zona para no levantar sospechas a un paso mas reducido, para no alejarse mucho.

En ese instante los insectos tomaron contacto con él transmitiéndole la información, el leve cosquilleo en el brazo del shinobi bajo la manga no hacía dudar que los kikaichus habían encontrado algo útil.

''Así que un parque cercano al campanario de la gran avenida que ví antes.'' Ayu ya tenía indicios de la posición de su contacto. Ya sabía que hacer aunque había algo que le suscitaba cierta curiosidad por dentro, el jaleo de los guardias y de aquél edificio, la seguridad era extrema en esa ciudad y el joven pebnsaba que aquello no era normal, así que tal vez en ese edificio pudiera hayar indicios de lo que ocurría.

Dió un último vistazo a lo que le rodeaba, como si de un turista se tratase procuraba mirar sorprendido todo lo que le llamaba la atención, ya sabía por sus insectos que dirección tomar para encontrarse con el shinobi de la otra aldea, ahora lo que quería averiguar era lo que se cocía en aquél edificio policial.

Continuó caminando esta vez en dirección al parque mientras se aseguro que no hubiera nadie mirándole para llevarse la mano izquierda oculta en la manga del largo abrigo marrón a su nariz y rascarse con esta mientras susurraba al grupo de insectos que había en esta - Un grupo dividios y entrad en aquél edificio por alguna ventana abierta, algún conducto de aire o alguna puerta por la que podais entrar al interior sin ser vistos y una vez dentro pasad desapercibidos mientras os informaís de la información que intercambian los guardias y las personas de dentro. Buscadme y volved a mi sigilosamente pasado un rato. Si os veís en peligro volved. - El de Konoha acompañó su frase con una mirada mientras continuaba rascándose la nariz al edificio en cuestión, para que sus inseparables insectos supieran cual era.

Avanzó unos metros más mientras que de nuevo salian los kikaichus a realizar la orden dada, luego, volvió a mover su mano izquierda, esta vez para cojer el asa de su mochila, con si la estuviera sujetando, para finalmente inclinar la cabeza hacía esta y volver a darle órdenes al otro grupo de bichos - Vosotros id al parque de nuevo, seguid al chico de la foto sigilosamente, si se mueve de donde está quedaos cinco siguiéndole y los otros cinco volved ciudadosamente para informarme de sus movimientos. - Aceleró un poco el ritmo de sus pies mientras que el segundo grupo de insectos volvía a salir de su cuerpo, adelantándose al genin para informarle.

Ayu quería encontrarse con el contacto de una vez por todas, así que volvió a mandar a un grupo a por este para tenerlo controlado. Por otro lado, también quería saber los asuntos que provocaban la masiva presencia de guardias en aquella ciudad así que previamente mandó a otro grupo al edificio donde entraron los dos guardias que estuvo siguiendo. Caminaba hacía el parque en la dirección proporcionada por diminutos compañeros mientras observaba la gente de su alrededor y los guardias del camino, pues pretendía pasar desapercibido sin dejar de estar alerta.



FDI:

12 PV
12 CK
0 Kunai
0 Shuriken
20 Kikaichus fuera. (los mismos 2 grupos de 10 que mandé previamente y que regresaron.)

kikaichus: Los kikaichus, podrán ser controlados a voluntad por el usuario mediante órdenes gestuales u orales, dentro del lenguaje que son capaces de manejar los kikaichus y los Aburame, así como los inuzuka se pueden comunicar con sus perros. El coste de controlar cada grupo de insectos será de 3ck por grupo. Sin embargo este pago es permanente, por lo que para mover a un grupo de insectos durante todo el combate se pagará 3 de ck.

e) Recopilación de información: Los insectos podrán recopilar información de su entorno. Esta habilidad puede servir para rastrear cosas en la zona que no se vean, así como para enviar a patrullar a los insectos en un determinado lugar en busca de algo, etc.




GOISER
Rhy dije que tus insectos vieron a Kira que iba en dirección al parque no que estuviera en él, solo dijiste que en cuanto lo vieran que te informaran, es imposible que sepa el punto exacto de Kira por que no llegaron a verle parado.

Nota para todas, se que las misiones son muy pesadas y muy tediosas, pero si esperamos las no respuestas podemos estar años con ellas. Por lo tanto cada cinco día sin contar el mío, pasare colocar un post de la misión, no ahí turnos que digan cual de los dos tiene que contestar primero eso es cosa vuestra. La no respuesta del Sinovia, a no ser que se algo avisado, se empezara a descontar 3EX. 3RYOUS por post de mision ( significa que a la hora de repartir experiencia y ryuos, la aplicacion de esta se reducira ). Una medida fuerte, pero creo que es bastante mejor aceptarla que estar años y años con la misma misión



Ayu creaba nuevas acciones deliberando en esa mente despierta lo que ocurría en aquella ciudad, todo era muy extraño, muy sospechoso lo cual debía ser inspeccionado por parte de Ninjas más cercanos, en este caso Konoha y ese guerrero que había llegado al lugar. El guennin en un acto de buen estratega volvió a expulsar del cuerpo los insectos amigos como si de un ejercito se tratara, buscando recabar información sobre el asunto que le ocupaba con mucho sigilo. El interior de ese departamento de justicia era una opción bastante aconsejable, pudiendo entender el asunto que posiblemente ese informador que le había mandado ver terminase por desvelarle algo más de esa trama turbia. Los Kikaichus se desprendieron de la manga sutilmente sin que nadie se diera cuenta, haciendo caso al dueño y señor de ellos viajando en dos direcciones. Una hacia el parque a encontrar a ese contacto que le traía de cabeza por lo continuos quiebros que le había dado y el otro grupo al lugar central de toda esa discordancia, intentando entrar por alguna ventana de ese departamento para saber algo de lo allí se estaba cociendo. El aburame había hecho ya las acciones dirigiéndose con paso tranquilo hacia el punto señalado, volviendo a entrar por las calles adyacentes y perdiéndose entra gente de esa gran urbe. En el camino hacia el parque se interponía el gran campanario central, donde una centena de guardias lo protegían con recelo.

Un sonido de alarma se escucho en todo lugar donde debían entrar los insectos, los sensores del edificio de la guardia feudal había detectado intrusos y energía en ellos, alguien había saltado el aviso a ser descubierto un cambio minúsculo en el ambiente que no había sido avisado anteriormente. Al parecer ese lugar era una fortalece casi impenetrable con defensas muy sofisticadas, un gran muro rojizo se levanto a 50 metros a la redonda, medida acostumbrada ante el cierre de lugar más protegido, cerrando el lugar en una gran burbuja. Ayu parecía haberse metido en un gran problema enjaulado en esa zona con el resto de personas que en ese perímetro se encontraban. Pero los puntos de protección del departamento volvieron activarse, como si no esperaran que en ese perímetro hubiera alguien que intentara hacerles dados, donde tonos de círculos envolventes se coloreaban en el suelo donde varias personas se preseñalaban junto con el guennin Aburame. Varios guerreros salieron del departamento en una especie de cuadrilla siendo rápido en los movimientos y con un objeto negro de entre las manos, éstos observaban atentamente eso que tenían entre las manos mientras ordenaba a los que posiblemente fuera novatos que cogieran a los indicados para interrogarles. El Ninja de Konoha había provocado la acción conjunta de ese equipo de defensa, ahora el problema era que iba a decidir él ante lo que estaba viendo.
Cita:

Kira sigue igual, no ahí cambios.


AYU
El shinobi comenzó a caminar por las enrevesadas calles de la ciudad hasta que a lo lejos vió el campanario, intensamente custodiado.''Ahí hay más guardias de lo que uno pueda imaginar. ¿Qué hay allí para que tantos guardias esten vigilando?'' Pensaba el Aburame andando hasta que algo cambió.

Un fuerte ruido de alarma podía apreciarse de espaldas al shinobi, que rápidamente se giró sobresaltado, para ver que provenía del edificio en el que se movían montañas de papel, atónito pensó que tal vez no fué buena idea mandar a los kikaichus allí, luego se volvió a girar par amirar en la dirección en la que segundos antes iba caminando para ver como un gigantesco muro de cincuenta metros se levantaba para cerrar el perímetro.

- Ooooohhhhh ¿Pero qué es esto? - Decía sorprendido en voz alta, pues pretendía acentuar su sorpresa, dando la sensación a cualquiera que lo viese de que el no había hecho nada.

''No hay una salida posible'' Pensaba el muchacho mientras que con cuidado de no parecer querer buscar una salida miraba a algunos lados, para confirmar que tendría que pasar por aquella situación.

Pero ahí no habían terminado las medidas de seguridad en caso de alarma de aquél moderno edificio de sendos cristales y moderna fachada, el suelo del lugar, comenzó a adquirir distintas tonalidades, Ayu extrañado por aquello, se fijó detenidamente en el suelo, observándo las tonalidades que le rodeaban.

Además, un grupo de guardias salió rápidamente en formación y con un extraño objeto, desconocido para Ayu. El shinobi de Konoha inquieto por aquella situación y recuperándose del sobresalto inicial se bajó la graba grisácea que le tapaba la mitad inferior del rostro y buscó con la mirada a alguien cercano para preguntarle - ¿Qué ha pasado? ¿Qué es eso negro? - acompañando sus preguntas por un movimiento de hombros, enconjiendo estos, dando indicios de que no tenía ni la más mínima idea de lo que sucedía a su alrededor.

Ante la idea de complciar aún más la situación el joven de la hoja decidió quedarse quieto e intentar pasar aquél momento de la mejor manera posible, además seria casi imposible escapar de allí una vez levantado el muro y alertados los guardias.


FDI: Tienes razón, me equivoqué, aún así Goiser Ayu iba en la dirección en la que le indicaron que estaba el, y mandó los insectos igual que antes para verificar su posición.

No ha habido gasto de chakra, no lo pongo, si hiciera falta correjir algo dimelo por mp y lo edito.

Sobre lo de las respuestas en las misiones, toda la razon, es mejor que estar una eternidad para una mision cuando se pueden hacer muchas otras cosas.




GOISER
Lo siento Rhy llevaba una hoja entera y esta mierda de ordenador se apago borrando todo lo escrito, no tenia ánimos de volver hacer este post. Lo siento de nuevo por lo coto que es.


Los guardias cogieron Ayu junto con 9 personas más gracias a esos círculos que se encendía bajo sus pies, la situación parecía encontrarse muy tensa, algo desmesurada dando fuerte empujones a los susodichos elegidos para que les acompañaran al lugar que tenían pensado. Los centinelas antes de desactivar el aura de protección de ese perímetro de seguridad, colocaron una especie de implante adhesivo en las sienes de esos 10 sujetos, cegarlos momentáneamente por completo para que no adivinara el camino donde les sumergirían en un posible juicio. Después de un rato caminado sin parar la visión volvió hacerse presente que se estacionaron en un especie de habitación de olor afresado, pudiendo ver ese habitáculo cerrada y rojiza con una especie de altavoz en lo alto de ese techo. Todo el mundo estaba alterado e indignado por la situación que se estaba llevando en esa ciudad, mucho misterio que dejaban a las personas culpables sin voz, ni voto.

- ¡¡¡ Maldito, acaso ya no se puede ni caminar por las calles !!! – dijo un tipo pequeño y de color negruzco. - ¡¡ Sois ratas, pura escoria !! –– parecía no temer a las represalias.
Cita:

Kira – 3 exp. en la misión, sigue igual absorto en el parque


AYU
Antes de que el joven Ayu pudiera continuar buscando explicaciones al mecanismo de defensa de aquella zona de la ciudad, los guardias que salieron en tropel del edificio llegaron hasta él y le cojieron junto al resto de personas que había en aquellos extraños circulos del suelo.

Ante el maltrato por parte de los guardias al resto de ciudadanos el Aburame lo único que afirmaba era su teoría de que algo se cocía para las altas esferas de la ciudad ''No creo ni que esto sea normal para la vigilancia de una ciudad como esta, sin duda ocultan algo, es más, no parece ni la típica guardia de una ciudad, no creo que en el resto de ciudades vayan tratanto así a la gente.''

El genin de Konoha caminaba en la dirección en la que los guardias lo llevaban, intentando evitar el mayor número de empujones y golpes posibles, mientras que miraba al edificio que anteriormente había observado, en el que no paraban de moverse montañas de documentos de un lado a otro, y pensando si sus kikaichus habrían logrado entrar dentro, o si estarían bien, todo esto antes de perder la visión totalmente en cuanto le tocaron la sien.

Finalmente, el chico de la aldea oculta de la hoja se encontraba algo confuso, pudo volver a ver, aturdido por todo aquello, miró alrededor para ver donde se encontraba, una habitación cerrada y de tonos rojizos. Las gafas negras del muchacho se encontraban bajadas hasta el cuello, recordó entonces como lo hicieron para tocarle las sienes y se llevó los dedos indices de las manos a estas, para masajearlas levemente y soltar un pequeño suspiro de alivio - Ah... - Si encontraba algún tipo de implante adhesivo en ellas, lo quitaría con los dedos.

''Así que nos han cegado el tiempo que hemos usado para llegar hasta aquí.'' Recopilaba el muchacho pensamientos e intentaba ordenar estos en su cabeza, para comprender mejor la situación en la que se encontraba, mientras un suave olor a fresa le llegaba por su nariz ''¿Y este olor? ¿A qué viene? Huele a fresa. Parece que hasta que no salga de aquí mis insectos no podrán reunirse conmigo, este olor los confundirá y creerían que no estoy cerca.'' El muchacho se encontraba abatido pensando que ni sus kikaichus podrían encontrarle, mientras que miraba alrededor, observándo a los otros nueve sujetos que le acompañaban en la sala. Tendría que esperar pacientemente hasta salir de ella y continuar su misión.

Mientras el resto de personas se veían decepcionadas por la situación, el shinobi de la aldea oculta de la hoja permanecía en silencio, observándoles, intentando memorizar algún dato carácterístico de aquellas personas. El ninja comenzaba a intentar mover brazos y piernas, supervisando si todo estaba en su sitio y si podía moverse con normalidad.

Finalmente alzó la cabeza al techo de la habitación roja y vió un gran altavoz, lo que le llevó a la conclusión de que los guardias les darían más ordenes. ''¿Será para comunicarse con nosotros?''

Los gritos de un hombre pequeño interrumpieron su pensamiento, insultaba sin ningún tipo de pudor a los guardias.''Parece un ciudadano indignado. Como para no estarlo.'' Aquél acto de temeridad llamó la atención de Ayu, que no pudo evitar acercarse un poco al hombre para preguntarle sin alzar mucho la voz
- Perdone, llegué hace poco a la ciudad. ¿Por qué nos traen aquí? ¿Qué hemos hecho para que nos traten así y porqué lo hacen? - El Aburame suponía que aquél sujeto le diría lo típico, que estarían allí porque saltó la alarma y ahora los guardias verían que hacer con ellos, sin embargo, esa persona parecía llevar mucho tiempo en la ciudad, así que tal vez le contaría al genin algo que este no supiera.

Mientras esperaba la respuesta del hombre negruzco, Ayu se llevó la mano a la espalda, para comprobar si la mochila continuaba en su espalda.


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Ayu en cuando llego a esa habitación rojizo lo primero que hizo fue intentar quitarse los adhesivos implantados en la sien o buscarlos para estudiarlos, pero al intentar desprendérselos de ese lugar un dolor agudo en la cabeza con grandes vómitos se le marco entre la garganta y la frente, apartándosele esa idea al instante para quedarse quieto sin hacer nada en ese lugar cerrado. El Shinobi de la hoja hacia que las sospechas de aquella ciudad fueran en aumento, presintiendo que pronto se cocería algo importante, a la vez que pudo notar a esos 9 personajes que le acompaña al cual más singular. Un cojo, un tuerto, una mujer, un joven, un anciano, un gordo, un peludo, un calvo y el que se había encarado a esos ahora inexistente guardia un enano negruzco, eran los únicos que habitaban ese cuarto. Talvez fuera hora de saber lo que pasaba por esos lugares e intentar averiguar un poco más de problema que residía en la zona, acercándose a ese sujeto malhumorado y preguntándole las típicas frases que podía empezar una conversación. El hombre de color se le quedo mirando desde su posición, elevando los ojos hasta las alturas y observando de arriba abajo a Ayu.

- ¿ Me estas tomando el pelo muchacho ? – le contesto con otra pregunta - ¿ Acaso no has notado lo raro que pasa en la ciudad ? – el enano espera las repuestas de joven, abriéndose a una posible conversación amigable.



AYU
Los ojos de Ayu y las pupilas de contraieron rápidamente al intentar despegar aquellos adhesivos de sus sienes, se llevó una mano al pecho y otra a la boca, tapándosela para no vomitar repentinamente.

''Al intentar quitarme esto...'' El chico llegó a la conclusión al ver como las ganas de vomitar cesaron al soltar las extrañas pegatinas que le habían colocado.

Hechando una mirada a los demas presentes de la sala se llevó la mano a la mochila y sacó una pieza de fruta. Una manzana verde que empezó a comer rápidamente, la cabeza le daba punzadas debido al fracasado intento de despegar aquellos adhesivos y la situación le despertaba cierto ansia, temeroso de no llegar a completar su misión nunca y de no poder averiguar lo que sucedía en aquella ciudad, necesitaba calmarse mientras le daba rápidos bocados de nerviosismo a la fruta.

Las palabras del hombre negro provocaron que Ayu se acercara un par de pasos más hacía aquél hombre, quedándose a pocos palmos de distancia, dispuesto a entablar una conversación sobre la ciudad y sus acontecimientos, así que el shinobi respondió - He llegado hace poco con la intención de hacer turismo... - Dejó caer la frase para dar a entender a esa persona que el Aburame no sabía apenas nada de la ciudad, mientras que la sensación del sabor de la arcada de vómito desaparecía de la gargante del genin a medida que los trozos de manzana mordidos bajaban por su garganta y el aroma afresado de la habitación volvía a entrar por su nariz.

- Lo que sí he notado es la vigilancia, es bastante alta, pero desconozco la razón, igual que no sé que hacemos aquí. - El muchacho del clan Aburame esperaba que ese hombre de pequeña estatura pudiera aclararle alguna de sus numerosas dudas sobre la situación actual de la ciudad de Hokuto.


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- ¡¡¡ Ja !!! – soltó una simple carcajada el pequeño hombrecito – mal momento para hacer turismo chico, y todo vino a raíz de ese supuesto adivinador que le leyó las manos al Feudal de la hoja, no me digas que pudo pasar en esa reunión pero todos estos cambios viene por ese maldito farsante que tal vez le lavó la cabeza. – suspiro - Lastima que se marchara en la noche antes de que yo le cogiera por banda, esto antes era una ciudad tranquila donde podías hacer tus compras, tus ventas sin tener que rendir cuantas a nadie y caminando con tranquilidad sin que te asaltara ningún guardián para mirarte mal. – se enfadaba aun más el tipejo dando patadas al aire, mientras volvía a escuchar al joven Guennin – Mira chico la razón de porque estas aquí es bien sencilla, estuviste en el momento menos oportuno y en el lugar menos indicado. Si hubiera funcionado aquello, ahora estaríamos en otro lugar – se mordía entre dientes en voz baja para nadie le escuchara, mirando al altavoz como si realmente él hubiera sido el causante de todo aquello.

En aquella sala entraron cuatro guardia con sus armaduras de gala, cogiendo al cojo, al tuerto, a la mujer y al joven de la misma edad de Ayu, llevándoselos fuera de la habitación a empujones. El tipo pequeño apretaba el puño cuando salieron esos centinelas de la habitación, acercándose hacia el Guennin de Konoha susurrándole cosas al oído.

- ¿ Chico puedo confiar en ti ? – según le indicara en esa respuesta le diría una cosa o otra, parecía intentar confiar en alguien por alguna extraña razón.



AYU
El shinobi de Konoha escuchaba atentamente las palabras del hombre de baja estatura, sin perder ni un solo detalle. Viendo como reducía el volumen de su voz la curiosidad que despertaba el hombre en el Aburame se hacía bastante grande, pese a no creer totalmente que le pudiera haber hecho algo al tipo del que hablaba, pues era como si Ayu subestimara un poco al negruzco por su baja estatura, pero aún así, era el único que ahora mismo le podía dar más detalle de la situación, así que tendría que confiar en él.

''Sin duda este tipo sabe bastantes cosas.'' Reflexionaba el genin mientras lo veía dar patadas al aire presa de su propio enfado.

En ese instante entraron unos guardias y se llevaron a cuatro personas de las que estaban en la habitación. Mientras el muchacho de la hoja observaba la despreciable forma de actuar de los soldados de Hokuto recapacitaba en su interior, poniendo en orden sus pensamientos. ''Tiene razón, esta ciudad no da la sensación de haber sido siempre así y tal vez ese adivinador del que habla sea el causante de todo esto como dice este hombre.''

Una vez salieron los guardias con los cuatro sujetos el muchacho lanzó una pregunta algo intrigado - ¿Dónde van? - Mientras pensaba que tal vez se los llevarían a interrogarlos o a soltarlos, aunque por el trato recibido parecía más bien lo primero.

Aquél tipo se le acercó y empezó a hablar en un tono de voz bastante bajo, como susurrándo, tal vez no quería que el altavoz de arriba de la sala captara las palabras. Le hablaba a Ayu mientras que los pensamientos en la mente del Aburame viajaban rápidamente, apurándose y preguntandose a él mismo si tal vez el otro shinobi con el que tenía que encontrarse tendría información sobre los hechos que el hombre pequeño de la sala afresa le había contado.

Echó otra mirada al resto de presentes de la sala y se giró de espaldas a ellos, sin mirar al hombre que le susurraba, buscando un punto en el que nadie más pudiera ver sus labios, para responderle con un leve susurro al hombre de color - Sí. -.

No tenía otra que afirmarle al hombre, puesto que no sabía cuando los guardias podían entrar de nuevo en la habtiación ni que les sucedería después, así que el shinobi se aventuró para conocer más datos acerca de Hokuto. - Pero no se a qué te refieres con ''aquello'' ni a lo que hizo el tipo ese del que hablas. -


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El pequeño hombre sonrió gratamente, talvez pensara que no saldría de aquello o simplemente llevaba mucho tiempo en ese lugar para que los guardias desconfiaran de él, la razón y objetivo de todo vino cuando ese tipo empezó a regurgitar de la boca una especie de bolsa con un objeto metálico dentro, ocultándoselo entre los ropajes al Guennin y esperando que los demás no lo vieran.

- Mira chico los siguientes somos nosotros, hasta que venga los centinelas – le comento – no puedo permitir que encuentren esto y sepan lo que nos tenemos entre manos, es muy probable que yo sea el primero al que sospechara. No te voy a comentar las leyes que me e saltado durante todo lo que llevo en la ciudad, tampoco creo que te interese mucho. – le comento el tipo para no preguntara Ayu – Lo único que quiero es que una vez que este fuera o salgas de aquí localices a Marian ella vive en la zona de los ricos, busca la tercera casa rosa que sume el total 14 y una vez alli golpea la puerta dos veces y dile la contraseña “ las nubes huelen tan bien como algodón de azúcar entre mis labios “ y a la primera persona que veas, entrégale esto. Ella ya sabrá lo que tiene que hacer, ¿ te has enterado chico ? – le pregunto esperando alguna duda por parte del Ninja de Konoha.


AYU
''Puaj'' Pensaba el genin mientras esbozaba una expresión cortada por cierta repulsión al hecho de ver al negro regurgitando una bolsita de sus adentros. Aún con algo de saliva de aquél tipo lo ayudo a ocultarla en sus propios ropajes, acompañando su acción con un movimiento de su cuerpo y tapando con la espalda lo máximo posible, para que el resto no les viera. En un bolsillo interno con cremallera de su abrigo marrón el Aburame guardó la bolsa extraña que le había otorgado la persona de color.

''¿Y esto ahora?'' No tenía ni idea de que contenía aquella bolsa, aunque el hombre empezó a hablar y tampoco pudo parar a imaginarselo mientras escucbaha sus palabras.

Ayu tragó saliva ante el primer comentario del pequeño hombre, mientras que escuchaba atentamente sus palabras. ''Marian. Si aún no he encontrado a ese tal Kira, ahora me pide que me reuna con esa mujer.'' Repetía el shinobi para él mismo mientras memorizaba las palabras en clave que le desvelaba el hombre.

Tras la pregunta del negruzco, Ayu repasaba lo que recordaba de su caminata por la ciudad, había visto las casas de hombres satisfechos y embriagador perfume, los puestos de mercaderes, el campanario, la gran avenida junto a este, el hospital junto al edificio de seguridad y por sus kikaichus, conocía que el parque estaba al noroeste, además al norte de la gran avenida había lujosas calles, aunque desconocía si era sería la zona que le indicaba el hombre.

No tuvo más remedio que preguntarle con un leve susurro, pues tenía dudas acerca de como llegar a contactar con la mujer - La zona rica... ¿Está al norte de la gran avenida? ¿Y cómo entro allí sin levantar sospechas? - El ninja pensaba que tal vez la extrema seguridad de la ciudad estaría más acentuada por esa zona.

- ¿Qué planeais y qué hay en la bolsa? - Añadió, esperando ver sus dudas resueltas, pues al pobre muchacho se le acumulaba el trabajo.


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- Mmmmm.... buena pregunta – atendía a la primera que le había hecho Ayu – bueno la intención mía fue la colocarme unas lujosas prendas, pasando desapercibo ante los guardias que protegen en el recinto. Cierto es que ya me han visto más de una vez, no creo que te de buen resultado. Pero podrías decir que eres un familiar que visita a Marian, eso siempre da buen resultado. – comentaba el enano sin saber muy bien si aquella treta funcionaria, ara seguir con la segunda expuesta por el chico – Son... son... son cosas chico, no podría explicártelo. – le contesto con una tajante respuesta. – Ahora vete de mi lado, no llames la atención ante los centinelas que entre.

El enano de color se alejaba hacia un rincón, hurgándose entre los bolsillo y poniéndose de cara a la pared. La gente que quedaba se quedaron mirando Ayu, perdiéndose entre sus propios asunto. El gordo chasqueó al Guennin indicándole que se acercara, su voz era débil para que no le escuchara ese pequeño hombre de color.


AYU
''Pfff se está poniendo la situación algo difícil de controlar.'' El shinobi de Konoha se estaba abrumando a medida que el enano le explicaba su intento fallido de ver a la tal Marian y le explicaba como podría llegar a contactar con ella.

Sin embargo, no dió el hombre negro ningún dato acerca de los sucesos realizados, cosa que intrigaba al Aburame, que aún no sabía con certeza si podía confiar plenamente en aquél hombre, pues no dudaba que había algo en la ciudad, sino que su prioridad debía ser la misión que le habían encomendado en la aldea, que por el momento, no lograba realizarla.

Las miradas del resto se presentes se clavaban en Ayu unos instantes para luego perderse entre aquella habitación invadida por el olor afresado.

''No se como voy a poder llevar todo a la vez, salir de aquí, encontrar a mi contacto, a Marian...'' Preocupado el muchacho ordenaba en su interior una lista de prioridades, preocupado por salir de aquella habitación, dudando si los guardias se lo llevarían la próxima vez que entrasen o si por el contrario tendría que esperar aún más mientras el tiempo corría y el estaba parado en aquella sala.

Rascándose la cabeza, intentando pensar, veía como tipo enano se marchaba hacía una pared, rascando sus bolsillos, mientras que sentía una especie de aviso por parte de otro de los presentes allí reunidos, rápidamente y fruto de la sorpresa, el ninja giró la cabeza para ver como el más obeso de los restantes intentaba llamar su atención.

Volvió de nuevo la mirada al negruzco, para intentar ver si hacía algo extraño, y esperando unos segundos para verlo de cara a la pared y dando la espalda al resto de personas de la sala. Andó unos pasos hacía el hombre gordo y sin mediar palabra, pues el altavoz del techo le preocupaba, le miró a los ojos.

Los pequeños ojos de Ayu escudriñaban la cara de esa persona, esperando que le dijera el propósito de su llamada, intentando disimular lo máximo posible.


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- ¡¡ Estas loco muchacho !! – le grito en un susurro intendible para que el resto de las personas no lo escucharan. – no deberías juntarte con esos tipos, son peligrosos. ¿ Te dio algo ese enano ? – pregunto nervioso - Yo que tu no aceptaría nada, esta gente aria todo lo posible por quitarse las culpas y echársela a otros.

En ese momento la puerta volvía abrirse para entrar nuevamente los guardias, dando a avisos de que se llevarían a todos a excepción de ese Gordo y Ayu, mientras iban desapareciendo el grupo de las dependencias el obeso se acercaba más ala guennin.

- Mira chico los problemas que tenga esos individuos, no son asunto tuyo, ¿ acoso quieres pasar tus días encerrado en un sitio como este ? dime ¿ te dio algo ? – volvía a preguntar algo insistente.

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Aburame Ayu

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Notapor Rhythm » 19 Sep 2011, 14:49

AYU
Incomprendido, el shinobi de Konoha miraba extrañado como el gordo le gritaba en voz alta, intentando recriminarle sus acciones de hace unos instantes, sin embargo el Aburame simplemente movió su cabeza, preguntándole con el gesto a su nuevo interlocutor sobre qué hablaba.

La entrada de los guardias interrumpió la escena, se llevaban a todos, al enano negro también ''¿Porque me dejan a mí y al otro ahora?'' Disimuladamente Ayu introdujo su mano en los bolsillos internos de su abrigo, donde había guardado la bolsita que el enano le había dado, parecía tener algo metálico, pero no logró descifrar que era cuando la guardó por primera vez, así que mientras los guardias se llevaban a la gente, el genin movía las manos, haciendo ver que pareciera que se estaba colocando bien el abrigo, sin embargo palpaba por dentro de este la bolsa que le dieron instantes antes, intentando averiguar qué era.

''Parece que este no es simpatizante del tipo de gente que es como el negruzco, tal vez sea un ciudadano normal y corriente de la ciudad que quizás conozca bien a ese tipo.''

Ayu paró sus acciones al ver que el gordo se le acercaba cuando los guardias iban desapareciendo, así que como si la cosa no fuera con él, le dió la razón al hombre con sobrepeso, respondiéndole en voz baja tras oír sus palabras - Claro que no, intentó meterme algo en el abrigo pero le dije que se alejara de mí, que no tenía nada que ver con él. Por eso he revisado ahora y por suerte no tengo nada. -

Tragó saliva mientras una gota de sudor frío le bajaba por el rostro, el shinobi no sabía dónde se había metido y tendría que actuar muy bien para salir airoso de la situación. Aún así, aprovecharía la oportunidad para sacarle algo de información al hombre con el que se había quedado en la sala de olor afresado para intentar averiguar más sobre el enano.

- Me habló de cosas extrañas, decía que esta ciudad antes no era así, pero llegó alguien y todo cambió, hablaba como si fuera un revolucionario... ¿Quién es el enano ese? Hablas como si los conocieras, ¿Sabes algo más? Para intentar evitarlos si me vuelven a ver en un futuro... -

EL shinobi de la hoja intentaba parecer cordial ante el gordito.


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El gordo asintió creyendo todo lo que decía Ayu, a la vez que le miraba las manos y pertenencias de Guennin por si no mentía. El gordo se alejo un poco de ese chico atendiendo a la pregunta seguida que le había formulado, seguía asintiendo con la cabeza.

[b] - ¡¡ Oh si gente mala, mala !! – llego a pronunciar – no podemos permitir que esta gente siga en la ciudad, espero que esta vez le puedan hacer algo, ahí mucho como ellos, gente que desea hacer daño a nuestro feudal. Crean mentiras para que se unan a su causa, yo espero de verdad que todos perezca en una muerte desagradable – ese tipo a pesar de estar encerrado y sufrir los empujones de los guardias, seguía a favor de la política de la ciudad. - ¿ de verdad que no tienes nada ? mírate bien en los bolsillos, no quiero que me incriminen por algo que no e cometido estando contigo – le volvía a preguntar con esa insistente palabras.

Pasos fuera de la habitación se empezaron a escuchar, las voces de los centinelas se acercaban hablando de cosas distintas a las que en esos momentos conllevaban, tocando el picaporte de la puerta e intentado abrirla como si el tiempo se hubiera congelado en ese mismo momento y lugar.


AYU
A medida que el gordo se alejó un poco de Ayu, este realizó la misma maniobra, alejándose algunos centímetros más.

''Pero a este tipo... ¿Qué le pasa? ¿Acaso no ve como esta su ciudad? Normal que haya muchas personas del tipo del enano, tienen que estar cansados de tener un señor feudal tan incompetente.'' Por dentro estaba extrañado de la manera de pensar de aquella persona, sin embargo, por fuera intentaba permanecer cordial para darle a razón.

- Supongo que tiene que haber gente de todo tipo... - dijo tras escuchar de nuevo al hombre obeso para volver a revisar sus bolsillos y afirmarle que no tenía nada. - Nada. Me asusté un poco cuando me habló el hombre enano. - Soltó el genin con algo de alivio.

Ayu había mirado sus bolsillos, demostrándole al gordito que no tenía nada, sin hacer mucho reparo en todos los bolsillos, ya que en uno de los interiores de su abrigo a la altura del pecho tenía la extraña bolsita que le había dado el negro.

Sin saber bien que hacer, se fué hacía una pared, alejándose del hombre que quedaba con el, de fondo se escuchaba a los guardias acercándose, ya no tenía tiempo el Aburame de poner a mejor recaudo el objeto que le habían dado, además el gordito miraría, por lo que se apoyó en la pared, de pie, esperando que entraran finalmente los guardias.


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Dos guardias entraron en la sala observando primeramente al gordo ante la repuesta que pudiera dar, éste disimuladamente y sin que Ayu le viera negó con la cabeza a esos hombres, a la vez que fue conducido amablemente hacia el pasillo que separaba de la habitación. Por otro lado Ayu fue agarrado con fuerza de sus ropajes apunto de descoserlos, apresándole con una especie de aparatos electrónicos los dedos índice y corazón de cada mano, apretando un botón de su cinturón y volviendo a emitir un zumbido agudo por ese extraño objeto adherido en la sien. Nuevamente las ganas de vomitar se hicieron presentes poniéndole pálido en pocos segundos, un fuerte golpe hacia exterior hizo que el chico cayera al suelo llegando hasta el largo pasillo azulado de baldosas negras, los centinelas había desaparecido y ahora se encontraba él solo. Estaba sediento, hambriento donde varias personas desnutridas se encontraban medio muertos pidiendo migajas a ese chico, con su estomago rugiendo de manera atroz. A lo lejos se podía ver unas escaleras que espiral que subía hacia arriba, atrás unas escaleras que bajaban y ambos lados la habitación de donde había salido y otra habitación cerrada donde un tono amarillento se colocaba por debajo de la ranura.


AYU
''Aquí están.'' Finalmente, los guardias entraban en la habitación, fueron hacía ellos dos, sin embargo, el trato, fué distinto.

Al gordo lo trataron amablemente y sin embargo Ayu fue tratado como un saco de mierda. - Eh... - Se quejaba el shinobi ante el trato recibido, hasta que sus dedos fueron apresados con un extraño utensilio y tras tocar el cinturon de un guardia, los adhesivos que tenía pegados a la sien comenzaron a darle nauseas, revolviendo la comida en el interior del cuerpo del gnein.

Volvió a hacer un ademán de vomitar, de hecho, esos adhesivos daban arcadas al ser activados mediante extraños pulsos eléctricos. ''Mierda.'' El muchacho estaba enfadado, sin embargo, era impotente a causa de las nauseas y no podía hacer nada salvo apretar el puño con fuerza, intentando soltar toda la rabia que tenía dentro ante tal trato.

Los segundos venideros fueron confusos para el joven, que procurando no vomitar no se percató correctamente de lo que sucedía hasta que un nuevo golpe hizo que su cuerpo se desplazara. '' ¿A qué viene todo esto?'' Se preguntaba para él mismo una y otra vez, pensando que las palabras del gordo no tenían ni el más mínimo fundamento.

Todo eso le había dado hambre, pese a haber comido una fruta de su mochila nada más llegar a la habitación roja las nauseas habían evaporado toda sensanción de saciedad y su estómago volvía a apretarle y la sequedad de la boca por las arcadas tampoco hacía ningún favor al aturdido ninja de Konoha.

Finalmente, estaba en un pasillo de color azul con baldosas oscuras, negras. Había gente moribunda que parecía pedir comida sin embargo el chico también tenía hambre, pero no iba a ponerse a comer en medio de todos ellos, además no quería gastar todas sus frutas.

''Será mejor que pase de esta gente ahora mismo e intente salir cuanto antes de aquí.'' Decidido, el Aburame de la hoja puso rumbo hacia las escaleras en espiral que subían hacía arriba.''Esto parece una cárcel, y las carceles suelen estar algo hundidas en la tierra, así que tal vez encuentre la salida por ahí.'' El shinobi caminaba fijándose en todo lo posible, miraba de donde provenía la luz para tener algún atisbo de una ruta que escojer y también se fijaba en la gente que había esparcida por el lugar, por si reconocía a alguien que había estado previamente en la habitación con él.


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Ayu en cuanto subió las escaleras de tono rojizo se encontró con dos colores más señalizándose en las paredes, techos y suelos. Uno de ellos en el lado derecho color verde, se hallaba cientos de espejos reflectando su misma imagen como si fuera varias estatuas esperándole a pasara. La otra en el lado izquierdo con tono rojizo donde una larga rueda giratoria pegadas a los tabiques, se movía con giros de 360º, ósea que cada vez que andará por ella los pies le subiría hacia arriba si se quedaba quieta.


Cita:
Los siento Rhy por el post corto, hoy e venido sin fuerzas, lo siento de verdad.


AYU
Observando atentamente la combinación de colores caminaba el Aburame atento a cualquier cosa que se le presentara y con un hambre atroz, aún así, prefería salir antes de aquél agujero que ponerse a comer en medio de esos extraños pasillos coloreados.

Subió las escaleras y de nuevo llegó a más zonas de colores, esta vez verde y otra roja, como la anterior sala.

''¿Porqué habrá tantos colores? ¿En qué se diferenciará cada color?'' Ayu cabiliba durante unos segundos hasta que decidió ir por la rueda de la zona roja, dando pasos lentamente, parecía que no dudaba de sus acciones sin embargo, no tenía ni idea de hacía dónde se dirijía, simplemente quería salir de ahí.

Ignorando el pasillo verde de espejos se colocó en la ruda que giraba, quieto, esperando que esta le condujera a algún sitio distinto.

Si no le dirijiera a ningún lugar, buscaría alguna escalera en la zona roja y si no, volvería a la zona verde.


FDI: Edito, sorry pero hice miss click y le di a enviar con medio post escrito, no entendí bien lo de la rueda roja, si no conduce a ningún lado sorry :p



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Te pondré un ejemplo sobre rueda giratoria, tu entra dentro de un barril gigante y las paredes de este se mueven en círculos, a eso me refiero.


Ayu quedaba quieto en ese lugar, viendo como su cuerpo giraba lentamente entre esas paredes, al fondo una luz violeta se distinguía con una especie de maquina llena de brazos articulados. Varios hombres pasaban de un lado a otro, hombre con bata blanca, con cuartillas de papeles, tomando apuntes de los controles y números que daba ese artilugio computerizado.



AYU
[FDI: Lo del movimiento de la rueda lo entendí, lo que no entendí es lo de que si se queda quieto subiría hacía arriba, pensé que me podría llevar a otro lugar o algo

''¿Y esto?'' El shinobi veía como unos extraños brazos articulados salian de una maquina acompañada de una luz violeta.

De pie y quieto se quedo el ninja de Konoha durante unos segundos mientras asombrado por aquello, veía a numerosas personas ir y venir de un lado a otro.''Bata blanca y apuntes, no parece gente que han interrogado hace poco.'' El muchacho pensó que tal vez esa gente supiera algo más o cómo salir de ahí.

Decidido, comenzó a avanzar hacía el hombre más próximo , la mochila de su espalda por un asa de esta y dejando la otra mano fuera del bolsillo, cordialmente hizo un gesto con la mano y habló.

- Hola... - Paró uno segundos mientras observó a la persona con quién hablaba y continuó mirándola a los ojos, - ¿Dónde estamos y cómo salgo de aquí? - El genin era directo, pues sus próximos objetivos no podían esperar ni un minuto más.


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El hombre al que pregunto se le quedo mirando por unos instantes, era un rubio alto con los ojos azules, el cual le examino de arriba abajo. Por un largo tiempo, talvez minutos, no dijo nada solo apunto en su cuadernillo los números que indicaba una pantalla de cristal adosada a esa gran maquina. Los brazos de esa mole de hierros iban y venia como enganches de grúas trayendo grandes cajas de madera, éstos iban siendo apilados unos encima de otro examinándose por otros tipos de bata blanco. El rubio por fin termino, volviendo a mirar al guennin.

- Chico esto es un área restringida, no deberías estar aquí – le comento el sujeto – además tenemos un problema grave con la maquinaria, por lo visto nos robaron hace unos días una pieza importante de este tamaño – le indico con el dedo índice y pulgar 5 cm de ancho y grosor – Esto es una bomba, si no actuamos pronto la ciudad estallara en miles de pedazos. Por favor no molestes. – el tipo de ojos azules se alejo un poco volviendo a mirar los datos de la maquina.

No se sabia bien si lo que decía ese hombre era cierto, pero las personas que estaban allí corrían de un lado a otro preocupadas. El guennin observo el lugar más minuciosamente donde esa gran maquinaria de cientos de indicadores, pantallas, brazos llegaban hasta el techo unos 15 metros de amasijos computerizados. A su alrededor varios científicos controlaban el proceso día, con plataformas elevadas y largos pasillos de estrecha envergadura. En una de esas plantas superiores arriba en el techo, se podía ver una puerta amarillenta que daba a otro cuarto. Para llegar allí solo se podía utilizar las escaleras que estaba a la derecha y subir a la primera planta donde un ascensor le llevaría a 10 metros encima de estos trabajadores, luego continuaría todo recto hasta la puerta cerrada.



AYU
Esperó pacientemente a que el hombre terminara de mirarlod e arriba abajo con sus rbios cabellos mientras agachaba la cabeza nuevamente y se volvía a concentrar en sus apuntes y en la recojida de datos que llevaba a cabo, pasó un largo rato en silencio, pero al Aburame se le pasó volando ya que puso a fijarse en los detalles de aquella zona, numerosas pantallas y amasijos de cables y metal eran examinados por aquellas personas de bata blancas, que usaban todos los medios a su alcanze para hayar la solución a un problema que Ayu desconocía hasta ese momento, en el que el hombre le volvió a hablar.

- Precisamente señor es lo que deseo, salir de aquí. - Respondió rápidamente el genin mientras que el hombre continuaba hablando.

''¿Una bomba? ¿Dónde me he metido?'' Para el exterior, Ayu permanecía en calma, tragando saliva durante unos instantes, mientras que su mente se agitaba fuertemente en su interior, pues las señalizaciones del hombre sobre el pequeño objeto coincidían con el extraño utensilio metálico que él mismo portaba y que se lo había dado el negro enano.

- Una... ¿Una bomba? - Titubeó el joven delante de ese hombre - Entonces intentaré salir por ahí, no quiero molestarles en su trabajo. - Terminó diciendo el shinobi mientras le señalaba; acercándose de nuevo al hombre, la puerta cerrada que se veía bajo un ascensor al lado de unas escaleras.

Sin mediar más palabra, Ayu se encaminó hacía dichas escaleras, con la intención de subir el ascensor y llegar hasta la puerta cerrada para intentarla abrir y salir de allí.

Por el camino iba fijándose en aquellos hombres mientras que pensaba ''Si dice que es una bomba, porqué querrían activarla el enano , tendré que verla cuanto antes, empiezo a no entender nada, tan sólo que estoy metido en un fregado para el que no me han llamado. Además, está la misión.''


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Ayu llego al ascensor esperando pacientemente a ese elevador bajara automáticamente hacia su planta, a lado suyo se había colocado tres operarios hablando entre susurros, intentando ocultar las palabras a ese muchacho extranjero.

- Creo que de esta noche no pasa, si pronto no tenemos esa pieza, tendremos un gran socavón en mitad de la ciudad. – dijo uno de ellos[b]
[b] - ¡¡ Aaah yo escuchado, que varias peces ya han abandonado la ciudad !! – dijo un segundo
- ¿ El feudal también ? – le contesto un tercero
- No ese no, dice que no se marchara de aquí, que se quedara con las botas puestas.
- Es un gran hombre, lastima que todavía no quede nadie como él.

El ascensor llego a esa planta subiendo todos hacia el elevador, esperando a ese Guennin para ver si quería entrar, mientras le indicaban con la mano para que se apresurara ya que era automático y volvería subir solo.


AYU
Mientras llegaba al ascensor Ayu no quitaba ojo del amasijo metálico de aquella extraña maquinaria, observaba a los hombres que anotaban los datos mientras resoplaba, exhausto y agobiado por los últimos acontecimientos. ''¿Por qué me pasa esto a mí? Solo soy un simple genin...''

Finalmente, rascó su cabeza rápidamente con sus dedos, haciendo mover todo su pelo marrón que estaba de punta y alborotado, se percató que a su lado también había tres personas de aspecto similar a los que estaban atareados con el artilugio de esa zona.

Parecían hablar entre susurros, para que el shinobi no les oyera, al darse cuenta de esto, giró levemente su cabeza en dirección contraria, volviendo a observar a los operarios que anotaban datos de los paneles informativos de aquella máquina, mientras que intentando dar la sensación de no querer enterarse de nada a los hombres que tenía cerca, intentaba escuchar lo máximo posible.

Pasaron unos segundos y el ascensor llego a la altura de ellos, quedando sólo el muchacho sin subir, que al ver la indicación, subió rápidamente al ascensor.

- Hola. - Saludó cordialmente el Aburame a esos tres individuos mientras se colocaba delante de ellos. - Le he preguntado a un compañero vuestro de ahi abajo y me ha dicho que esta zona es peligrosa, que no debería estar aquí, el problema es que no se como salir de este lugar. - Mientras miraba a los ojos de aquellos hombres, hablándoles respetuosamente, esperando su colaboración, continuó - ¿Serian tan amables de decirme como salgo de aquí? -

Y allí permanecía Ayu, con un hambre considerable y de pie ante esos individuos, esperando su respuesta para encontrar la forma de continuar con sus quehaceres.


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- Muy fácil pequeño – le dijo el primero - ¿ ves esa puerta amarilla que ahí en la ultima planta ? – indicaba con el dedo – Pues no más tienes que cruzarla y allí entrar en el comedor, después del comedor, pasa por el pasillo B1, no es lo mismo que el 1B. Mucha gente se tiende a confundir, yo lo hice en los primero días de trabajo – los compañeros se rieron de él – después de entrar en la sala informatizada, baja las escaleras a la planta baja, giras a la derecha y allí veras unas celdas, entra en una de esas habitaciones e indícale al altavoz que quieres marchar. Una puerta se abrirá en esa misma sala que llevara a un pasillo de cristal, donde la final se ve una luz. – le hombre termino toda la explicación.

El ascensor parecía estar llegado a su destino, mientras que los operarios miraban al chico por si tenia alguna duda para intentar resolverla antes de que llegaran a dicha planta.


AYU
Ayu escuchaba las indicaciones facilitadas por el hombre mientras aprovechando su altura, alzaba el cuello y levantaba la mirada, observándo la puerta indicada. - Sí, la veo. - Afirmaba el shinobi mientras continuaba la trayectoría que marcaba el dedo de aquél hombre.

- Vale. - le dió tiempo a responder antes de que el resto de individuos se riera de la confusión del que indicaba al muchacho. ''Puerta amarilla, comedor, pasillo B1.'' Memorizaba internamente para no confundirse luego.

Las risas cesarony el hombre continuó hablando, Ayu intentaba prestarle toda la atención posible. Al finalizar, el shinobi esperaba una afirmación mientras repetía todas las indicaciones - Puerta amarilla, comedor, pasillo B1, sala informatizada, bajar escaleras, derecha, celdas, pasillo de cristal y luz. - Terminó de decir tragando saliva para luego agradecer a aquellos hombres la explicación.

El ascensor parecía llegar a la planta mientras que el shinobi se preparaba para caminar hacía la puerta amarilla, de pronto, se giró y preguntó, - Y la luz del pasillo a que parte de la ciudad me llevará? ¿Y qué es este lugar? - Cuando terminó de hablar se giró, preparado para emprender el camino marcado.

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Aburame Ayu

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Notapor Rhythm » 19 Sep 2011, 14:50

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La ultima pregunta del guennin quedo acallado por un sonido estridente de sirena provocado por esa gran maquina de funcionamiento desconocido, todos los operarios empezaron a moverse de un lado a otro viendo como en varios puntos de ese artilugio se empezaba a ver escapes de gas. Las luces parpadearon, giraron, radiaron tonos potentes, los empujones se daban por todos los rincones de esa sala. Ayu estaba en el momento menos adecuado de ese código 3 de alarma, teniendo a pocos metros esa puerta amarillenta a la que se dirigía. Desde abajo se notaba los gritos del rubio pidiendo a dios que alguien encontrara ese artilugio robado, ese problema era tan gravísimo que hizo que varios batas blancas salieran de esa misma puerta donde iba el Shinobi de la hoja.

La puerta se quedo abierta viéndose algo del interior donde varias puertas con diferentes números se oteaba ante la abrumadora serenata, con letras bien gordas en los marcos “ 7 “ “ 14 “ “ 28 “. Al lado pequeño escrito donde decía el funcionamiento de estos si no se quería caer en una trampa, comentando que solo debía seleccionar el numero perfecto por el Dios. Algo extraño ante tanto científico, creyentes con tecnología.


AYU
'¡Joder!'' Ayu dió un respingo, le había cojido completamente de sorpresa aquello, en silencio, recobrando un poco la calma, miraba atentamente, parado y de pie tras bajar del ascensor como los movimientos se volvían rápidos y desesperado entre aquellos hombres de bata blanca que estaban junto a la maquinaria.

''El artilugio robado...'' el Aburame escuchaba desde su posición los gritos del hombre que le habló antes, sin embargo, llegó a la conclosión de que si lo pillaban con la pequeña herramienta que le dió el enano negro se vería en problemas, en más problemas de los que tenía ahora.

Decidió retomar el rumbo cuando vió como de la peurta amarilla salian más personas con batas blancas, dispuestas a ayudar para arreglar rápidamente aquella situación, de la que el muchacho deduzco que se trataría de una emergencia, pues el estridente y molesto sonido de la sirena así lo indicaba.

Aprovecharía la confusión para marcharse de ahí lo más rápido posible y buscar a Marian. Los hombres que salieron por la puerta amarilla a la que se dirijía el shinobi la dejaron abierta, por lo que este la cruzó sin más, con cierta prisa.

Ya desde unos metros atrás podía ir observando como en las puertas había grandes números, en embargo, toda su atención se centró en una inscripción que indicaba que tan sólo había que seleccionar el número perfecto de Dios.

''Que raro, no es hora de ponerse a jugar con acertijos...'' El shinobi intentaba pensar rápido, además, no se le ocurría nada factible, ''siete, catorce o veintiocho... El número perfecto por el Dios... ¿Se referirá a algún tipo de Dios o al que controla esta ciudad? Que forma más creída de pensar.'' El joven torcía la boca inseguro ''Si se refiere a algo así como un número de la suerte, el catorce y el veintiocho me parecen números demasiado altos, la gente normalmente tiende a escojer números cortos, como del uno al diez por ejemplo...'' así que sin mas remedio, decició pulsar el siete.

Marcó el siete, mientras se preparaba para lo peor, pendiente en todas direcciones de lo que pudiera pasar, para poder reaccionar con velocidad.



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XD Rhy listo.


Ayu había escogido el numero siete como la perfección de Dios, haciendo que las puertas de ésta se abrieran velozmente mostrando un comedor inmenso donde las personas de la sala se subían por las mesas para intentar llegar a ese reactor de la maquinaria o escapar de alli. El gentío estaba impidiéndole el paso al guennin de la hoja para que avanzara normalmente, cada vez que intentaba llegar al otro extremo de la sala la muchedumbre le volvía a empujar colocándole nuevamente en umbral de la puerta por donde había entrada. A lo lejos pudo ver los pasillos B1 – 1B – C1 – 1C con un lector de huellas a cada lado, muchas personas apretaban el perfil de esta para salir del lugar aterrorizados, otras no más se quedaban como gorilas de un bar en esos lugares para que todos los que estuvieran en el comedor fueran hacia el problema que había en la sala de maquinas. Ayu debía decidir rápido, las luces y el sonido se estaba volviendo más insoportables.



AYU
Mientras se decidía a pulser el número siete se llevo la mano a los bolsillos de la mochila dónde guardaba los kunais y los shurikens, sin embargo, recordó que se los habían requisado en la entrada.

''Tsk...'' Se sentía desprovisto de sus herramientas de lucha, parecía un insecto tratando de sobrevivir en una gran corriente de agua que era la ciudad de Hokuto.

Las puertas se abrieron dando paso a un comedor en el que había un gran jaleo, acompañado por el insportable ruido de la gente gritando, la conmoción y las alarmas sonando.

El genin intentaba llegar al pasillo B1, el cual vió a lo lejos acompañados de otros más, sin embargo recordaba como su objetivo para salir de allí era el B1. Trató de hacercarse mientras sufría los empujes de la aglomeración de gente, estuvo a punto de llegar frente a la puerta B1, pero la gente intentando salir de allí rápidamente lo empujó hacía atrás, presa de la incercia de aquella masa de caos y pánico.

''Tendré que abrirme paso obligándoles a ellos.'' Dicho esto, se intento meter bajo alguna mesa, aprovechando la confusión de la gente para que no le vieran y formuló con sus diestras manos un sello sencillo, mientras decía: - Henge no jutsu. - Su cuerpo se transformó en la imagen que se dibujaba en la cabeza, el primer hombre de bata blanca con el que había hablado en la sala de la enorme máquina, recordando sus rasgos faciales y su envergadura para realizar un henge lo más fiel posible.

Salió como pudo de debajo de la mesa y a medida que avanzaba empezaba a gritar, intentando hacer entrar en razón a los que tenía a su alrededor. - ¡Tranquilos compañeros, dejenme pasar y todo estará bajo control, se como sustituir la pieza robada, abran paso! - Caminaba hacia el B1 llamando la atención de los que le rodeaban, esperando poder llegar hasta el pasillo y si había alguien prohibiéndole el paso esperaba que sus palabras y el henge funcionansen.


FDI:
12PV
11CK.


»»» Henge no Jutsu
»» Técnica de Transformación
Tipo: Genjutsu
Sellos: 1
Vale: Gratis
Gasta: 1ch
Descripción: Se trata de un Jutsu ilusionario, que le otorga a quien lo desempeña la apariencia de la persona o objeto que elija. Se trata de un Jutsu básico, que todos los estudiantes en la academia deben saber realizar. La técnica se cancela al recibir un golpe en la forma hengeada, aunque se puede evitar la cancelación pagando 1ck adicional.



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La treta de Ayu daba resultado y las personas aunque aun un poco locas intentaba dejar vía libre al único hombre que podría salvarles el culo, llegando hasta la puerta “ B1 “. Allí un inmenso gorila le cortada el paso, mirando al científico lastimosamente para que hiciera caso.

- Puede usted pasar e guardado la puerta para que nadie más se escapara, aunque no tengo acceso a esta área lo hecho como si realmente fuera mía – le comento al rubio ese gran gigante donde se podía ver un identificador en su pecho izquierdo con un numero clave.

Delante de Guennin se encontraba la puerta, el lector de huellas y unos números que debía teclear, talvez la salida no fuera tan buena como él pensaba.



AYU
El shinobi bajo su disfraz veía como su treta iba funcionando, abriéndole la gente paso poco a poco, logrando avanzar entre aquella confusa multitud que veía como alguien mostraba algo de coherencia.

Sin embargo, al llegar frente al gran hombre y escuchar sus palabras comprendió que no todo estaba saliendole tan bien como él pensaba, al parecer llevaba un identificador, por tanto tendrían que tener números y códigos de acceso para identificarse... ''Por tanto, mi huella no activará la puerta...''

El Aburame tragó saliva, tenía que pensar una solución rápida, se quedó mirando al grandullón, durante un par de segundos e hizo lo primero que se le vino a la cabeza.

- Te agradezco tu ayuda, pero esta puerta ya tendría que estar abierta, rápido, que la abra alguien, no hay tiempo que perder, estamos en peligro. - Dijo en voz alta, esperando que alguien se ofreciera a ello, mientras que para dar pie a que alguien con acceso fuera abriendo la puerta se giró para continuar explicando - Además, necesito dos personas más que me ayuden a controlar la sala informatizada. - Mencionó, esperando que al decir eso, el resto de la sala pensara que tendría conocimientos sobre el lugar y la situación y que no sospecharan de él.

Para acompañar a sus palabras, señaló al primer hombre que estaba al lado suyo - Tú mismo ven conmigo, rápido. - Mientras avanzaba unos metros hacía atrás, para hacer tiempo y que alguien abriera la maldita puerta - Necesito la puerta abierta ya. - y tocar con su mano la bata de otro hombre, indicandole que fuera con él.

Volvía hacía la puerta, con la esperanza de que ya estuviera abierta o que alguien se dispusiera a hacerlo mientras sudaba de nerviosismo.


GOISER
El hombre que había sido seleccionado movía los hombros como si no entendiera nada, al igual que el grandullón, la gente seguía golpeándose por intentar salir todo el mundo por la “ B1 “

- ¡¡¡ Pero señor yo tengo acceso a esta puerta !!! – le indico el hombre al igual que el grandullón -¿ por que no la abre usted ? – le contesto otro tipo más cercano.

A lo lejos un grupo de 10 personas con el identificador en color rojo y el numero en clave “ 992966 “ levantaron la mano, haciendo gesto a Ayu.

- ¡¡ Déjeme acompañarle, por favor !! .- intentaba abrirse paso ante la aglomeración que se había congregado en esa puerta, era imposible avanzar - ¡¡ Tengo conocimientos de entramado computerizado binario !!! – volvía a gritar.


AYU
Bajo su disfraz, pretendía aprovechar la situación de caos para abrirse paso y salir de allí, por lo que cuando pudo ver las negativas de la gente al explicarle que ellos no podían abrir la puerta simplemente se giró, evitando la situación una vez llego a la puerta e indicó a los dos primeros hombres que había señalado

- Rápido, ayudad a esos dos a llegar hasta aquí. - Les indicó mientras señalaba en la lejanía a dos hombres de ese grupo de diez, de los que se fijó y tenían otros identificadores, con un número que el shinobi pudo atinar a ver.

Tragó saliva y continuó intentando calmar a aquella masa de gente caótica - ¡Dejenles paso a ellos dos por favor, todo se arreglará. Si no colaboramos todos es peor!. - Mientras que indicando al grandullón que permaneciera a su lado le dijo - Quédate aquí por favor, que no nos interrumpan cuando abra esta puerta. -

Nervioso, algunas gotas de sudor comenzaban a salir de su piel, su cuerpo segregaba líquido puramente del nerviosismo y la ansiedad, no sabía como podría salir aquello, pero intentaría meter el código de los identificadores rojos de los informáticos para abrir la puerta.

- ¡Por favor, tranquilos!. - Repetía una y otra vez intentasndo apaciguar a las personas inquietas de la zona, esperando a que llegaran los otros dos nuevos que había mandado recojer a los dos primeros hombres que señaló, se dispuso a introducir el código en aquella puerta, esperando que esta se abriera.

''992966''

Pulsó mientras cerró los ojos brevemente, esperando lo peor, ya que la situación para él estaba fuera de control, solo esperaba lograr pasar y salir de ahí.



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Los dos hombres que habían sido llamados hasta las cercanías del rubio iba acercándose lentamente, apartando con codazos a la gente embravecida por el miedo y terror de una pronto explosión. Ayu por su parte atino ver el numero que se plasmaba en las tarjetas identificadoras de ese grupillo de científicos, tecleando con gran viveza el código. Después quedo unos segundos incómodos creyendo que se abriría la puerta, el gigantón le observo con el ceño fruncido.

- ¡¡¡ señor ponga la huella !!! parece que esta usted también nervioso – le miraba al guennin transformado, mientras le caía las gotas de sudor por el cuello y cara.

El cuarteto de hombres llegaron hasta la posición de Ninja de Konoha, esperando a que las puertas de ese sector se despejaran y pudieran hacer algo por esa maquinaria loca que no paraba de echar humo.



AYU
Ayu ya había introducido aquél código y ahroa esperaba que lapuerta se abriera por obra y gracia divina, sin embargo, fué la aclaración del hombre de gran envergadura.

''Tsk la huella... se me había olvidado.'' Tragó saliva mirando de reojo a ese gorila gigante que vigilaba la puerta, giró su cabeza y le dijo - Eh... Sí, estaba esperando que llegaran los otros dos, para que al abrir la puerta la gente no se abalanze sobre ella. -

Justo para la suerte del Aburame, en ese momento, llegaban ya los cuatro hombres, los dos primeros que él había seleccionado y los otros dos del identificador rojo.

- Vosotros dos vendreís conmigo. - Les dijo a los que portaban un indentificador rojo. - Y vosotros, le ayudais a él a que la gente no se abalanze sobra la puerta y se convierta esto en un descontrol. - Le dijo a los otros dos hombres de bata refiriéndose también al más grande.

''Espero que el grandullón y los otros dos puedan aguantar bien en la puerta...'' Pensaba el shinobi que para comprobar si cada uno se había enterado preguntó nuevamente - ¿De acuerdo? - Y sin esperar respuesta se giró nuevamente, para colocar la huella y esperar que de una vez por todas, la maldita puerta se abriese.


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Todos asintieron a la orden de Ayu que veía impaciente lo poco que le faltaba para que esa cerrada compuerta se abriera de una maldita vez, para poder salir de ese lugar terrible y poder escapar de esa cárcel extraña. El dedo de uno de esos hombres llegados se fue acercando lentamente hasta el lector, era como si el tiempo se parara de repente marcando las acciones en milésimas de segundo. El pulgar se asentó en el cristalito rojo de ese aparato haciendo encender una luz verdusca en el marco abriéndose mansamente ese portón, al fondo de la sala el rubio que había con el que se había tomado apariencia el abúrame, hizo acto de presencia dando gritos a las personas que estaban en el comedor sin que se pusiera nerviosas.

- ¡¡¡ Haber, no pierdan los nervios. !!!¡¡¡ Necesito dos hombre para ir la sala de computadoras, tenemos un gran problema !!!

Todo el mundo se quedo mirando a ese tipo, después a ese guennin transformado, alguien de los dos parecía ser el falso controlador. Detrás Ayu se encontraba la puerta abierta con el único muro de ese gigantón en medio, el cual miraba sorprendido al chico como los demás científicos de esa sala.


AYU
Ayu de pronto dejó de oír, la situación le comenzó a sobrepasar, intentó evadirse de todo aquello mientras se concentraba introduciendo el código para abrir la puerta, intentando ignorar las voces de aquella gente impaciente, esperaba que el gorila y los que había seleccionado le ayudasen.

Todo pasaba lentamente, pero por fin, una lucecita verde hizo que esa dichosa puerta se abriese, aliviado, el shinobi bajo su henge soltó un alivio de tranquilidad, la cual duró poco, porque al fondo de la sala se escuchaban voces, hechó la vista atrás y no creía lo que estaban viendo sus ojos, era como si mirase un espejo, el hombre al que estaba intentando imitar estaba a unos metros de él, en la sala, se quedó mirandole extrañado.

''¡Mierda!'' Echó una ojeada alrededor para comprobar la reacción de los presentes que estaban cerca suyo, al ver como extrañado le miraban, temió porque le sorprendieran y le capturaran, así que dió dos pasos hacía el hombre de verdad, intentando alejarse de aquél gorila gigante e intimidante, para preguntar sobresaltado - ¿Qué pretendes usando mi propia imagen? - Su plan era intentar poner en duda a los presentes durante algunos segundos en los que el chakra que tenía el Aburame fluía por su cuerpo, localizándolo en las extremidades inferiores de este. Mientras miraba de reojo la reacción del grandote.


GOISER
Ayu habia optado por una maniobra ariesgada y un tanto desehordenada, posiblemente por el nerviosismo de encontrarse con mismo tipo que se habia hegueado. El rubio sonrío al ver como ese muchacho parecia encararse contra él, lo solto por su boca una serie de numeros y frases que puso en grave riesgo la treta del muchacho.

- Delta 09 Alfa 23 Omega 756324 Rambo 82142 - solto de improviso el hombre - ¿ acaso tu tienes una indenticafion de grado 5 ? Solo la poseomos dos personas en este complejo. - Todos los presentes reconocian las siglas de esos numeros y eso dejama en una mala posicion al guennin de Oto.


AYU
Sabía que eso era osado, atrevido, imprudente y bastante arriesgado, sin embargo, el shinobi no sabía otra cosa que pudiera hacer para intentar salir de allí sano y salvo, esperaba que los hombres de la sala se pusieran de su lado.

Para la desgracia de Ayu, el hombre rubio, el verdadero, empezó a soltar por su boca números, conocimientos, y códigos que dejaban en perfecta evidencia quién era el impostor de aquél lugar ya que la gente comenzaba a mirarle extrañado, atando cabos y esperando una respuesta evidente del impostor.

''Mierda, mierda, mierda.'' Maldecía para sus adentros el genin mientras se disponía a realizar algo que sabía que finalmente tendría que hacer, por lo que antes de empezar aquél duelo dialéctico comenzó a prepararse, imbuyendo el chakra de su cuerpo a sus extremidades, era algo que había aprendido en la academia, a prepararse antes de ejecutar cierta técnica, para que esta tuviera el efecto deseado.

- ... - No dijo nada, tan solo tomó aire, de espaldas al gorila y de frente al rubio, unos metros alejados, giró la cabeza, para mirar al grandote, flexionó sus piernas rápidamente, dejando su mente en blanco, estirando los brazos, provocando así que toda la inercia de su cuerpo acompañase sus movimientos.

Ejecutó un bello movimiento de taijutsu, nada especial, tan sólo se propulsó hacía atrás, en dirección ascendente, preparando su pierna izquierda mientras su cuerpo giraba en el aire. La intención del muchacho parecía ser propinarle una fuerte patada al cuello de aquél mastodonte que se interponía entre él y la puerta.

- ¡Shunshin no Jutsu! - Exclamó rápidamente mientras su cuerpo aún permanecía en el aire notó como el chakra fluía intensamente por su cuerpo, permitiendo que este pudier amoverse a gran velocidad, su verdadera intención era colarse por un hueco libre que dejara aquél hombre, por ello había hecho como si le diera una patada antes, para que tuviera que defenderse y estuviera indefenso ante la acción evasiva del ninja.




FDI:

12PV
6 CK [11-5(shunshin no justu) = 6]

»»» Shunshin no Jutsu (No necesita entrenamiento)
»» Técnica de Intermitencia
Tipo: Taijutsu
Movimientos: 3
Vale: Gratis
Gasta: 5 Ch x uso
Descripción: Técnica con la que los ninjas se pueden mover a alta velocidad a través de cortas distancias, seindo muy difícil de detectar. Para un observador normal, pareciese que el usuario se teletransportó. Las bombas de humo se usan para ocultar los movimientos de esta técnica. Se lleva a cabo, usando chakra para incrementar los reflejos del usuario, temporalmente. La cantidad de chakra depende de la distancia entre el usuario y su objetivo. Entre las distintas aldeas hay variaciones para esta técnica, usando diferentes materiales para camuflar el movimiento. Con esta técnica el ninja puede moverse rápidamente entre distancias cortas. Esta técnica la pueden usar 1 veces por combate los genin, 2 veces los chuunin, 6 veces los jounin, 10 veces los anbus e ilimitadamente cualquier rango superior a partir del sannin. Este jutsu es detectable por el enemigo en el 30% de los casos. Esta probabilidad aumenta en un 5% adicional por cada rango o nivel superior del ninja contra el que se ejecuta. Esta técnica sólo es realizable en misiones o eventos con masterización.

- La técnica, roleé en mi turno anterior que la preparaba, al final del post.

PD: soy de Konoha, no de Oto XD


GOISER
Para hacer Shunshi necesitas estar en el suelo o que tus pies estén apoyados en alguna superficie plana, solo es una pequeño dato que debería tomar en cuenta para las siguientes misiones.


Las acciones del joven no fueron como él quiso haciendo que el verdadero rubio ordenara una pronta captura hacia el impostor, la marabunta de personas se abalanzaron iso facto hacia el transformado, el cual solo hizo la única posibilidad de escape que tenia entre las manos, golpear al mastodonte y escapar del comedor por esa puerta abierta.

Ayu después de concentrar chakra por todo su cuerpo se dirigió con todas sus fuerzas al gorila dándole una preciosa patada que le pillo fuera de juego a ese grandullón, el cual hizo inclinar su cuerpo contra el suelo apoyando como dos firmes pilares los brazos entre los baldosines del lugar. El guennin vio un hueco dejando entre él y ese adversario utilizándolo hábilmente por poder escapar por ese pequeño resquicio, pero nuevamente la suerte no estaba con el Ninja de Konoha y ese fortachón pudo apresarle por el tobillo cuando ya estaba fuera. Él gorila tiraba del muchacho con fuerza, aun mareado por el golpe recibido por el joven aburame, en ese mismo instante la puerta abierta iba cerrándose lentamente con la pierna del chico en medio, parecía que los dioses no estaban con el joven Sinovia y todo le salía mal.

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Notapor Rhythm » 19 Sep 2011, 14:51

AYU
FDI: Lo siento, no lo sabía, aún así si quieres borrar el turno y masterizar que no lo hago no pasa nada, lo acepto, si no se puede no se puede. Si no es el caso, procedo a rolear turno.


La maniobra de Ayu iba bien, el grandullón dejó un hueco por el que el hengeado shinobi podría colarse, y así hizo, sin embargo, el Shunshui no le salió todo lo bien que esperaba, ya que justo cuando su cuerpo, rápido y veloz atravesaba el umbral de aquella puerta el hombre le agarró un pie.

Furioso y algo mareado, el hombre tiraba del pie de Ayu, quién intentaba agarrarse al suelo y hacer fuerza en contra de aquél gorila que le aprisionaba su pierna, colocaba las manos en el suelo y hacía toda la fuerza que le era posible para contrarrestar los tirones del hombre.

La puerta comenzaba a cerrarse ''Me va a pillar la pierna.''. Pensaba el muchacho, así que sólo le quedó una opción disponible, usar un recurso que le enseñaron en la academia.

- ¡Nawanuke no Jutsu! - Exclamó, una técnica que en la academia les permitía librarse de cuerdas y otros animales queagarrasen.

El muchacho intentaba con esa técnica escapar del agarre y poder continuar con su huída.



FDI:

No sé si la técnica podrá ser usada en este caso, si no es así, solamente trato de zafarme del agarre.

Otra cosa es el Henge, no pago chakra adicional por mantenerlo, y despues de un golpe se va, así que tu dirás si con el agarre y tal el henge continúa activo.

12PV.
6 - 3 (Nawanuke) = 3 CK.


»»» Nawanuke no Jutsu (No necesita entrenamiento)
»» Técnica de Escape de Cuerdas
Tipo: Taijutsu
Sellos: 0
Vale: Gratis
Gasta: 3Ch
Descripcion: Un jutsu básico de la academia que permite al usuario escaparse de una atadura de cuerdas que lo mantenga apresado, por medio de ligeras emisiones de chakra que aflojan los nudos. A pesar del nombre, las ataduras bien pueden ser por otros medios, ya sean animales constreñidores, alambres, redes, aunque su eficacia disminuye.


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El Shunshui no se descuenta por en realidad no llegaste a utilizarlo aunque debería descontarlo por administraste chakra para ello, pero fin seré bueno. Sobre la técnica utilizada en este turno, no ahí problema.


La puerta bajaba lentamente viendo como la pierna iba ser aprisionada por la compuerta, Ayu nervioso por zafarse de ese amarre de esa sujeción hizo lo único que pudo hacer una técnica de estudiante que sabría si aquello diera resultado. El poder interior del aburame se concentro en la cogida de ese gorila, soltando una pequeña descarga de energía que éste mastodonte tuvo que aflojar de esa fuerza, oportunidad perfecta para que Guennin se zafara de allí en el momento justo que la puerta se cerraba.

Detrás de Ayu se encontraba un largo pasillo con varias mamparas de cristal a sus lados, en cada habitación había diferentes cosas que desde la ubicación de Ninja no se percibía en toda su totalidad. A pocos metros una bifurcación con dos caminos con sus letreros correspondiente “ sala informatizada “ a la izquierda “ sala de proyecciones “ a la derecha. Un sonido de números a ser tecleados tras la puerta de donde había escapado se empezaron escuchar, varios hombres de ese interior atosigaban a la persona que estaba tecleando el código de activación de compuerta.



AYU
El shinobi se había librado con suerte del agarre, continuó corriendo, casi sin pensar, solo trataba de escapar de allí a salvo, corría y corría.

Finalmente, a unos metros divisó unos carteles que indicaban las dos direcciones en las que se partía aquél pasillo que derivaba en una bifucación. El Aburame sabía que tenía que ir a la sala informatizada como le habían indicado antes, así que mientras avanzaban los metros que le restaban, sus manos se movieron en carrera con gráciles movimientos.

- Bunshin no Jutsu. - Dijo tras realizar dos sellos, creando una imagen similar a la que él tenía ahora mismo. ''Tengo que intentar probar suerte despistándoles.'' Había ejecutado tal maniobra ya que escuchó como volvían a introducir códigos en el numerador que había en la puerta, sabiendo que irían tras él, su plan era hacer que el bunshin fuera andando y el corriendo.

El bunshin iría a la derecha, para la sala de proyecciones, mientras él se fué corriendo a la sala informatizada. Al ir más el bunshin, confiaba en que sus perseguidores lo vieran dirijirse hacía la sala opuesta a la que iba el verdadero Ayu. Intentando así, despistarles para salir de ahí.




FDI:
No me dijiste si el henge continua realizado o si por el contrario, Ayu ya muestra su imagen original. En cualquier caso, el Bunshin que hago es un clon de la imagen que tenga Ayu.

12PV
3 + 5(Shunshin no descontado) - 1 (Bunshin no jutsu) = 7 CK

»»» Bunshin no Jutsu
»» Técnica de Clonación
Tipo: Genjutsu
Sellos: 2
Vale: Gratis
Gasta: 1ch por clon.
Descripción: Se trata de un Jutsu que crea un Clon ilusionario de quien ejecuta la técnica. Este clon desaparece en cuanto le golpean, y no le causa ningún daño al ejecutor de la técnica se puede utilizar como trampa o hacer como si ataca pero sin llegar a atacar. Estos clones solo son ilusiones por lo que no hacen daño ni pueden ejecutar tecnicas. Pueden lanzar armas, pero si las armas impactan en un cuerpo sólido desaparecen (incluyendo el piso). La cantidad máxima de clones por turno son 2 por nivel de jugador. Al desaparecer el clon genera una nube de humo que desaparece en un corto lapso de tiempo (no sirve como protección visual... para eso compren bombas de humo XD)


GOISER
Para futuras misiones o luchas o cualquier evento que se cree en el foro, muchos usuarios cometen el fallo de cuando hacen hegue estar turno y tunos con él, me incluyo en ese grupo XD, pero la verdad que cada dos o tres turnos que se utiliza hegueado se debe descontar un punto de chakra. La razón es sencilla tu siguen administrado energía para adoptar esa forma, por lo tanto es entendible que se gasta cada dos o tres turnos.

En esta misión no adoptaremos esa política, seguiremos como si hegue fuera permanente hasta que desees acabar con él.


El pasillo se presentaba ante Ayu como una corredor inexplorado, un camino peligroso donde nada se sabia con lo que se encontraría. El guennin al escuchar ruidos tras la puerta salida realizo un Bushi para una acción de despiste, una maniobra la cual constaba de que cada uno cogería el camino de la bifurcación y así engañar a los susodichos trabajadores de ese comedor. No se hizo esperar la treta del joven ninjas dirigiéndose cada imagen hacia esa posición pasando por las mamparas de cristal y visualizando el interior, allí se encontraba personas atadas a sillas de acero con cable metidos en sus cabezas, animales salvajes golpeando las paredes e incluso ancianos llorando por que les dejaran salir.

La bifurcación se hizo presente haciendo que el Shinobi de hoja cogiera el camino izquierdo rápidamente, saliendo de ese lugar por otro corredor y otras serie de mamparas. Su proyección espero a que la puerta “ B1 “ se abriera para que despistar los que entraran en el pasillo, siendo pues el movimiento realizado a los pocos segundo. La marabunta de trabajadores se abalanzaron hacia la sala de proyecciones, siguiendo de cerca de la imagen de Ayu.


AYU
Ayu en su forma hengeada tomó el camino de la izquierda, mientras su bunshin el de la derecha. El shinobi corría todo lo rápido que podía, reflejándose algunas gotas de sudor en su frente debido a la tensión acumulada por aquella situación.

''Con que propósitos estará hecho este edificio.'' Pensaba el genin en su incesante carrera al ver cosas horribles frente a las que no podía hacer nada, pues tenía que salir de allí rápido si no quería verse metido en un lío aún mayor.

Escuchó de lejos como la gente entraba por la puerta del código, armando barullo y escándalo, sin mirar atrás el muchacho pudo apreciar que se dirijían a por su bunshin por el ruido que producía la gente al correr por el camino contrario al suyo, habiendo resultado su artimaña, ahora tan sólo esperaba que el bunshin pudiera retrasarles lo suficiente como para escapar.

Ayu sabía que tenía que llegar a la sala informatizada y una vez allí bajar las escaleras hacía la planta baja como le había indicado un hombre anteriormente. Dispuesto a huir, el shinobi corría y corría a toda velocidad.



FDI:
12PV
7CK

Por eso mismo Goiser pregunté lo de henge antes que me dijeras lo del Shunshin, porque no sabía si el aguante del henge sería de un rato (definiendo un rato como algunos minutos en la mision, pues no es lo mismo estar en una sala hablando y abrir una puerta que recorrer una ciudad entera hengeado) o de X turnos, dando igual el tiempo real.



GOISER
Más pasillos, más corredores, más esquinas iban pasando una tras otra por al lado de ese Guennin, siendo un camino fijo ante sala computerizada que indicaría los últimos tramos de esa carrera loco. A medida que corría por esos sectores podía distinguir como las mamparas de cristal se volvían activas con rojos intensos parpadeando, oyéndose en el interior de las habitaciones gritos y la voz computerizada de ordenador señalando que en 20 minutos se empezaría a liberar el gas nocivo. Las personas que estaban dentro golpeaban los cristales pidiendo ayudad a Ayu, quería salir de ese lugar o seria tarde para ellos. Talvez aquello no levantara los sentimientos al propio Ninja, pero talvez el sonido de un grupo de niños de 5 años llorando en otro habitáculo aflorara el interior de protección por la vida de ese joven.

- Por favor muchacho – gritaba una mujer que se encontraba en la habitación de al lado a los pequeños al mismo Ayu – Ayúdelos, no los deje morir. – La mujer parecía preocupada por la postura que optaría el Shinobi.


AYU
l fin parecía que se veía la sala computerizada al final de ese tramo lleno de mamparas de cristal. Cristales que cambiaban a un color rojo, parpadeaban, indicando un serio peligro.

''Tsk...'' El Aburame, ya sin su forma hengeada maldecía interiormente mientras corría, dejando pasar de largo la crueldad que había tras los cristales, gente pidiendo ayuda y preocupada por no poder salir.

La frenética situación hacía que el shinobi no pudiera detenerse ante nada, salvo algo que sí llamó la atención de este, removiéndole el alma y la consciencia, un grupo de niños pequeños, de nos mas de cinco años, gritaba con fuerza tras una de las mamparas, una mujer ayudó a que el muchacho se percatara de ello.

Sabía que no tenía tiempo para detenerse, aún así, un sentimiento de tristeza evitó que el Aburame continuara corriendo, él no era de esa gente sin escrúpulos.

- ¡¿Por qué están todos aquí?! - Preguntó en voz alta el muchacho, esperando que la mujer le respondiera para saber que hacía un montón de prisionera en las salas con cristales. Gente que iban a dejar ahi tirada.

A sabiendas de que no tenía tiempo, el ninja de Konoha tendría que hacerlo rápido, no vió ningún objeto a mano para romper aquella mampara que separaba a los niños de su libertad, ni tampoco ningúna manera de abrir las salas, así que se situó frente al cristal de los niños.

Trató de concentrarse durante un breve segundo, tenía que hacelro rápido, el tiempo apremiaba, intentaría romper el cristal dándole una patada en el centro, donde esperaba que este tuviera menos resistencia y se quebrara, dándole así la libertad a los niños.

Hizo que el chakra fluyera por su cuerpo, concentrándose en su pierna, para luego soltar una patada con la planta del pie en el centro de la mampara, no sabía a ciencia cierta si su golpe sería lo suficientemente fuerte como lograrlo, pero tenía que intentarlo.



FDI:
12PV
7CK


GOISER
- Somos prisioneros – dijo la mujer mientras veía como el Shinobi intenta destruir esa mampara con sus habilidades de taijutsu – muchacho son a prueba de golpes, no servirá de esa manera.

Aun así Ayu probó suerte ante un despliegue de energía interior, lo único que hizo fue tambalear el cristal de lado a lado no más. Los niños seguía llorando, viendo aterrorizados como una especie de compuerta del techo se habría para aparecer un pequeño dispensador con el que inocularía un nube nociva en las dependencias. Cada vez quedaba menos tiempo y la treta por abrir a golpes ese cristal no funcionaba, debía utilizar otros métodos.

- Chico lo único que haría que parara esto seria un pequeño aparato que debe ir adosado en una maquina en la sala computerizada, es lo único que para este horror – dijo la mujer sabiendo de ese tema que en principio parecía solo oculto por ese enano de color y ahora misteriosamente todo el mundo que se encontraba sabia de su existencia.


AYU
- ¡¿Prisioneros porque motivo?! - Preguntó el muchacho despues de dar el golpe con su pierna a aquellos cristales, los cuales solo se movieron minimamente.

''Mierda.'' Pensaba el shinobi mientras veía como sus esfuerzos eran inútiles, además que comenzaba a hacer acto de presencia en el techo un extraño aparato, como si fuese un aspersor, probablemente, las amenazas de aquella voz de alarma comenzarían a preparase ya para nada más pasar el tiempo, el mecanismo de reacción se llevara a cabo, finalizando trágicamente todo aquello.

Los oídos le zumbaban al Aburame, un extraño pitido, no sabía que hacer, por suert para él, la voz de la mujer le iluminó en ese oscuro camino de dudas e impotencia.

Ahora, le pitaba la cabeza, estaba cansado de esa extresante situación, pues el siempre había sido muy relajado, nunca acostumbrado a tales agitaciones, intentaba pensar con claridad pero le era dificultoso. '' Si están aquí prisioneros, será por conocer sobre la máquina esa.'' El ninja miró fijamente a la mujer, mientras unas gotas de sudor recorrían con paciencia sus mejillas, tragaba saliva mientras intentaba recordar si había visto a aquella mujer con anterioridad, tal vez en la sala del olor afresado, tenía la extraña sensación de que esa mujer sabía más de lo que él pensaba, así que seriamente, le preguntó: - ¿Quién eres? -

El joven Ayu esperaría a que la mujer le respondiera para preguntarle posteriormente - ¿Te refieres a la gran máquina que está antes del comedor o hablas de algo de la sala informatizada que está en esta dirección? -

La cabeza del genin se llenaba de dudas, mientras esperaba respuestas claras por parte de aquella mujer, pues todo aquello le parecía muy raro.


GOISER
- No soy nadie – gritaba la mujer histérica – No, no la sala computerizada debes ir allí, ese lugar ese donde se controla ese armatoste gigante – los niños seguía llorando. – ¡¡¡ Deprisa haz algo, por favor !!! – daba alaridos descontrolados.

Las luces se volvían más chillonas, los sonidos más estridentes y la marabunta de personas parecía haber cambiado de dirección y se dirigía hacia el segundo camino tomado por Ayu.


AYU
- ¡¿No eres nadie pero sabes todo eso?! ¡Venga ya! - Exclamaba el shinobi que comenzaba a exaltarse por el estres causado por la situación. No tenía mucha experiencia en misiones, y todo ello, le sobrepasaba, pues si comerlo ni beberlo se había visto envuelto en una situación peliaguda.

Miraba a los niños, pero ignoraba sus gritos, intentaba calmarse durante unos segundos, finalmente, intentó decir algo, algo que le había dicho el tipo negruzco y enano, el plan de Ayu era observar la reacción de esa mujer al pronunciar unas palabras, para ver si era el tipo de mujer que creía que podría ser, mirándola fijamente le dijo - Las nubes huelen tan bien... -

Mientras terminaba de decir eso y observar su reacción se percataba de que probablemente, su bunshin ya había desaparecido y aquella masa incontrolable de gente se dirijía hacía su posición, así que se quitó rápidamente la mochila, dejándola en el suelo con rápidos movimientos de sus manos, también se quitó su abrigo marrón para volver a colocarse la mochila ahora sobre su camiseta azul.

Finalmente, en cuestión de segundos, sacaba la bolsita del negro de su abrigo y la guardaba en su portaarmas vacío, asegurándose así de no perder la bolsita. Ya que se puso su abrigo por encima de la cabeza, aprovechando la longitud de este para que cubríera todo su cuerpo como si fuera una capa o una manta.

Usando sus entrenamientos de genin puso sus pies sobre aquellas mamparas de cristal, caminando verticalmente sobre ellas mientras realizó dos sellos rápidos y dijo: - Kakuremino no Jutsu. -

Su pensamiento era usar la técnica para pasar inadvertido, sobre las mamparas de cristal, todo lo alto que fuera capaz, sin llegar al techo, y desde ahí caminar por la pared pasando inadvertido por el grupo de gente furiosa que llegaría de un momento a otro.

Ayu comenzó con cuidado pero sin demora a recorrer por la pared todo el camino que instantes antes había recorrido para salir de allí, ahora dispuesto a probar suerte y colocar el contenido de la bolsita del negro en aquella maquinaria. Nada más escuchó las palabras de la mujer supo que tal vez la tarea que le había encomendado el enano negro no podría ser llevada a cabo, pero tenía que hacerlo, como shinobi, no podía dejar morir a toda esa gente.



FDI:
12PV
7 - 5(Kakuremino) = 2CK

»»» Kakuremino no Jutsu (No necesita entrenamiento)
»» Técnica de la capa de invisibilidad
Tipo: Genjutsu
Sellos: 2
Vale: Gratis
Gasta: 5 Ch
Defensa: 5% (al esconderse)
Descripción: Esta técnica permite al usuario cambiar el aspecto de una capa, utilizándola como camuflaje. La capa se adapta al entorno y permite al ninja ocultarse y pasar inadvertido.


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- Claro que huelen bien – gritaba descontrolada la mujer - pero ahora no es plan de que este estés diciendo tonterías, sácanos de aquí ya por favor – dio un increíble alarido hacia ese muchacho que se había envuelto en una complicada aventura por la supervivencia.

Ayu después de aquello pudo notar como en todas y cada una de las habitaciones el aspersor empezaba a girar soltando un liquido blanquecino y pringoso por toda la sala, mientras que él subía por las mamparas hasta colocarse boca abajo en el techo de ese largo y estrecho corredor, intentando despistar a los perseguidores con técnicas simples de academia. Una capa de invisibilidad cubrió todo su cuerpo en el momento justo en que esta gente embravecida llena de odio doblaba la esquina dirección hacia la sala computerizada, todos portaba patas de hierros de mesas y sillas enarbolándolas en todo lo alto. La caza al guennin de la hoja era una realidad, un hecho donde si le cogían con vida le harían mucho daño. La cabeza del aburame hizo que los punzamientos de su cerebro volvieran hacerse presentes, las ganas de vomitar se estaban creando desde el gaznate intentado aguantar lo mejor que podía ante toda esa gente que pasaba por debajo.


AYU
''Parece que no conoce al negro...'' Pensaba Ayu al escuchar su respuesta, pues había intentando tentar a la mujer con le principio de la contraseña que le dijo el tipo enano que conoció en la sala afresada.

Llegó aquél grupo de gente enfurecida con objetos para agredir al shinobi de Konoha, mientras que un líquido blanquecino empezaba a ser esparcido por las salas de los prisioneros.

''Mierda... se me está acabando el tiempo.'' Además, una arcada le dió al genin la sensación de que todo eso se chafaría, el vómito estaba presente en su gaznate, precedido de unas punzadas en su cerebro provocados de seguro por los malditos adhesivos que no se podía quitar.

El Aburame no tenía más opción que llevarse las manos a la boca, intentando aguantar como pudiera y comenzar a caminar hacía el armatoste gigante de hierro. Lo intentaria a sabiendas de que tendria que esforzarse mucho para aguantar en su estado actual.


GOISER
Ayu aguantaba ante esas malas sensaciones de vomito posiblemente poniéndose las manos en la boca mientras que caminaba oculto con esa capa por encima del techo hacia la primera sala, creando pequeño efectos de desdoblamiento de imagen que cualquiera que mirara arriba podría ver la anomalía. A su alrededor la gente ya iba desapareciendo, solo quedaban un par de personas en cada pasillo manteniéndose vigilados por las posibles tretas de ese muchacho hábil. La llegada hasta la puerta de comedor tardo poco haciéndose visible en la distancia, mostrando a ese gigantón taponando con todo su cuerpo el hueco de esa puerta, a la vez que detenía a varios comensales del interior que intentaba salir dándole excusas de que ellos también quería coger al infiltrado. La verdad que el aburame no había escogido una buena idea con la de continuar esa huida, el camino se le complicaba cada vez más.


AYU
La sensación de retener el vómito en la boca como podía con las manos en la comisura de los labios empezaba a dar asco al muchacho que se dirijía poco a poco hacía el comedor mientras veía como la gente de los pasillos comenzaba a dispersarse quedándose solamente algunas pwersonas vigilando y patrullando esos pasillos de las bifurcaciones, esperando atrapar el shnobi de Konoha.

Finalmente, volvió a llegar a la bifurcación, ya que veía la puerta del comedor a lo lejos, fuertemente vigilada por el gorila. El Aburame ya no podía aguantarlo más y avanzó un poco por el pasillo que había trás el comedor, y esperando que los dos hombres que vigilaban cada pasillo estuvieran de espalds a él, para que no pudieran ver como soltaba el contenido de su boca contra el suelo.

Ayu veía como el vómito aguantado caía hacía el suelo desde el techo, esperando que el resto de vigilantes no lo viera, se quedó unos segundos boqueando, sentía el hedor de su boca, sabía que tenía que continuar, pero necesitaba detenerse unos segundos a recuperarse.

Tras estabilizarse de nuevo su respiración continuó caminando por el techo, oculto bajo su técnica, acercándose unos metros a la puerta del comedor .''Ese tipo no me dejará pasar.'' Pensaba el muchacho al ver como el gigante cubría con su voluminoso cuerpo la totalidad de la puerta, discutiendo y no dejando pasar a nadie, incluso gente que se ofrecía a ayudar para capturar al intruso.

La estrategia que ideó el genin sería la de distraer al grandullón, tenía que hacer que se moviera de la puerta a cualquier precio, así que se dispuso a avanzar más, hasta quedarse a un metro y medio aproximadamente de la puerta, en todo momento desde el techo.

Desde su posición, en voz baja dijo: - El grandote este nada más que sabe estorbar, es un inútil, seguro que no sabe ni escribir. -

La intención de Ayu era que sólo le escuchara el protector de la puerta, y causar discordia con los que intentaban pasar, haciendo que estos se pelearan y él pudiera aprovechar la confusión para pasar.

Méritos: Pura Sangre (4) Clonador (3) Manos Diestras (1)
Defectos: Adicción (2) Deficiencia en el manejo de Genjutsu(3) Inexperto (3)


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Aburame Ayu

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Investigación en el país del fuego.

Notapor Rhythm » 19 Sep 2011, 14:52

GOISER
Sobre el vomito y al caer desde una distancia tan alta como es el techo, hace un ruido pastoso contra el suelo, haciendo que los que este en ese pasillo primero vean el vomito y luego inclinen sus cabezas hacia arriba para saber de donde a salido. Seria lo más lógico el vomito no es algo que sea silencioso, e incluso si fuera agua al caer de una distancia tan alta haría ruido. Otra cosa no roleaste que te quitaste la capa al potar, solo dijiste que potaste, por lo que entiendo que parte del vomito se adoso en la tela.


El ruido asqueroso de ese vomito se proceso contra el suelo cuando los centinelas se daban la vuelta para su nueva guardia en ese pasillo, haciendo que estos al igual que el gorila de la puerta giraran en esa dirección ante ese extraño sonido contra el suelo de baldosas relucientes. Una pasta nauseabunda se adhería en la superficie dando arcadas a los tres sujetos que se mantenía en las cercanías, después alzaron la vista hacia arriba viendo algo insólito en el techo. Allí en ese lugar no parecía haber nada solo un techo blanco con luces adosadas, pero lo extraño de aquello era mancha amarillenta flotando en aire aun goteando en ese suelo. El gorila y los dos centinelas con sendos palos se acercaron hacia ese punto, golpeando débilmente ese punto raro mientras se tapaban con la otra mano la nariz y la boca por ese olor que desprendía el vomito.


AYU
La garganta del genin se contraía al expulsar la ácida sustancia por su boca, no pudo más y la dejó caer contra el suelo, boqueando desde su oculta posición observaba como el repugnante líquido chocaba contra el suelo, haciéndo un sonido más notorio de lo que él pensaba.

Intentó permanecer quieto para que los centinelas y el grandote, que se había movido de la puerta, al acercarse no notaran nada extraño.

Sin embargo en un descuido del Aburame su abrigo usado como capa de invisibilidad se había manchado de vómito, dejando una mancha flotante en el aire.

Ayu permaneció parado, en silencio, intentando que no le encontraran, sin embargo, aquellos hombres parecían examinar con sus palos la mancha flotante. ''Mierda, tengo que hacer algo o me descubrirán.''

El muchacho sabía que no podía quedarse quieto esperando a ver como le descubrían, así que lentamente empezó a moverse mientras intentaba tapar o mover un poco la mancha de su abrigo, para que no se viera tan descaradamente.

Sabía que los que habían visto el vómito no iban a quedarse parados, así que por el techo, aceleró su velocidad, corriendo para intentar llegar al comedor.




GOISER
El muchacho empezó a caminar por el techo para salir del alcance de los palos, creando unas distorsión en su silueta ( como cuando depredador se camufla con la selva y hace que la invisibilidad se distorsione por el ambiente ). Rápidamente los hombres vieron que aquello no era una cosa extraña, debía ser ese mismo chico que podía adoptar cualquier forma e incluso la opción de pasar desapercibido sin que nadie le viera. Varios gritos hicieron alertar a los que se encontraban en el comedor y a los que se ido hacia la sala de computerizada, señalando con el dedo hacia la posición del guennin. Ayu debía pensar algo mejor si quería salir de allí con vida, las ideas y el chakra se le estaban gastando.


Cita:
Quitante un 1 CK por estar cuatro turnos con la capa de invisibilidad, debería ser cada dos pero bueno yo soy el master y lo pongo cuando quiero XD.


AYU
Al ver la reacción de los que estaban patrullando, Ayu comenzó desde el techo una frenética carrera, lógicamente aquellos tipos no iban a quedarse de brazos cruzados y avisaron a todas las personas que se encontraban por allí.

El muchacho no se lo pensó dos veces, su única oportunidad de llegar a la maquinaria gigante era echar a correr, no había tiempo que perder y la alarma ya la habían dado, confiaba en que los del comedor no supieran lo de la mancha y tardasen algunos segundos en reaccionar, segundos que aprovecharía el Aburame para atravesar el comedor a toda velocidad.

Su respiración se agitaba, su corazón se aceleraba, sus pulmones exhalaban aire con más frecuencia, aquella situación estaba fuera de control y se le quedaba grande al joven, que corría por el techo con una dirección fija y con determinación, pendiente de los hombres que tenía abajo.


FDI:
12PV
1CK.


GOISER
Ayu actuó rápido ante esa especie de revuelo que él mismo había levantado por su estúpida imprudencia, llenando de gente ese corredor B1 que separaba del comedor. El guennin hábilmente pudo colocarse por resquicio de esa puerta donde no paraba de salir personajes con la excusa de apresar al infiltrado, aunque lógicamente muchos de estos lo único que querían eran salir de allí creando una preciosa estampida ante los dos centinelas y el gorila. El aburame por una vez en esta extraña aventura que se había embarcado sin comer ni beberlo cruzo todo el comedor como una exhalación y entro por la puerta que llevaba a la habitación donde se encontraba ese acertijo y a su vez hasta la sala de gran maquina. Podía estar contento la pasarela le llevaba hasta el ascensor por donde había subido hasta la plataforma estaba libre, tenia el camino despejado y ese elevador no se movería de allí hasta dentro de 10 segundos, para luego bajar su descenso a esos infiernos.


AYU
Precisamente eso era lo que necesitaba el Aburame, aún más confusión, así podría pasar desapercibido y cumplir con el nuevo objetivo que como era habitual en esa ciudad, se le iban interponiendo situaciones y decisiones completamente distintas a la anterior.

Aprovecharía la confusión reinante en el lugar para avanzar rápidamente por el comedor, la fortuna parecía sonreirle por momentos cuando la gente se lanzó en tromba por sus perseguidores del pasillo, usando como excusa el atrapar al intruso cuando de verdad la mayoría sólo pretendía salir de ese lugar.

Pudo llegar con facilidad a la sala dominada por aquél amasijo metálico y todas esas pantallas que monitorizaban el caos que se hacía presente allí, como si se tratase del mismísimo infierno el muchacho estaba algo cansado, sentía que sus fuerzas se iban agotando y sus músculos se cansaban, por lo que no podría aguantar la técnica que le hacía pasar desapercibido durante mucho tiempo.

Vió la pasarela hasta el ascensor libre y no dudo en avanzar por ella, su cabeza agitada ya empezaba a acostumbrase al ruido que había en toda la zona, causado por las alarma, con suerte logró ponerse en el ascensor que momentos antes había usado tranquilamente, quién le iba a decir al genin que volvería a usarlo para retroceder sobre sus propios pasos. Una vezen el ascensor, esperó que este descendiera, fijándose en como estaba la sala de la gran máquina gigante, observando si allí había alguien. Finalmente, quitó su abrigo de encima suya, rompiendo así su técnica.





FDI: Si por algún casual no llego al ascensor ( pues he roleado que llego y espero que baje) no deshago la técnica, intentando aguantarla más por un último turno.

12PV
1CK



GOISER
Ayu había conseguido sus últimos objetivos en ese lugar del terror bajado hasta las profundidades de ese recinto cerrado donde pocos científicos se encontraban con un ir y venir. Los únicos batas blancas que quedaban se intentaban comunicar con rubio, el cual le gritaba desde la sala computerizada para intentar parar los escapes de gas que soltaba ese gran armatoste. Las luces centelleaban de forma alarmante, los sonidos se hacia más estridentes y los temblores por todo el perímetro precipitaban contra el suelo algunas mamparas de metal.

El guennin se planto en medio observando atentamente todo a su alrededor desde su posición distinguir varios trabajadores que señalaba con el dedo un pequeño agujero que se encontraba a 6 o 7 metros en interior de la maquina, era exactamente igual al mismo tamaño que el objeto que había dado. Ese punto una gran masa de humo se expandía con un aire caliente, siendo una temperatura muy elevada poniendo el metal al rojo vivo.


AYU
Mientras bajaba por el ascensor al piso de esa sala de ruidos, alarmas, luces y amasijos de hierro Ayu se colocó nuevamente su abrigo, mientras observaba todo con detenimiento.

Nada más tocar el suelo se empezó a cuestionar sus acciones, tal vez hubiera sido mejor dejar la bolsa con el utensilio metálico y correr, o simplemente salir de allí poniendo pies en polvorosa, ahora al descubierto, avanzaba despacio, esperando ue el resto se percataran de su presencia, pues ya no tenía su técnica para pasar desapercibido.

A ciencia cierta no sabía como salir de ese apuro, tal vez esperaba que por detener ese embrollo la cosa no fuera a más... Sacó de su portaarmas la bolsita y de ella sacó el utensilio de metal, volvió a guardar la bolsa y avanzó hasta el hombre más cercano de bata blanca, con aquél objeto en la mano.

- ¿Dónde va esto? Me lo he encontrado por ahí... - Le preguntó sin más, sabía que no había marcha atrás y había sido realmente estúpido, pero se sentía cansado y agobiado. Pensaba suavizar la cosa diciendo que habría visto a otro preso tirarlo por ahí para no descubrir al negro. Además había visto un agujero en el que seguramente iría la pieza de metal, pero desconocía los peligros de aquél armatoste en aquella situación de alarma, añadiendo que hechaba humo sin parar. Es por eso que decidió darles el objeto a esos hombres que seguramente podrían colocarlo y acabar con todo ese asunto ya.



GOISER
Cuando Ayu decidió por fin dar la cara y ayudar para que ese armatoste no explotara, el tipo que tenia enfrente a guennin sonrió siniestramente dando un par de carcajadas. La realidad para ese Ninja de la hoja se estaba desvaneciendo, mostrando lo que realmente tenia enfrente suya. El Shinobi tendía la mano con ese objeto a cinco personas que estaban sentados en una mesa, rodeado de 30 guardias y en fila transversal se encontraba los apresados en esa plaza con él. El enano negro miraba Ayu colocando su mano en la cara y negando por la estupidez del chico que acaba de hacer, mientras que dos centinelas le quitaban el objeto y sus apresadores cepos para dedos que le habia puesto al salir de ese cuarto. ¿ Acaso ese muchacho no había dado cuenta de lo extraño y fácil que le había resultado hacer técnicas ese sueño ? Su mente se había dejado llevar por la fantasía, por la acción, si recordar nada de lo anterior y cayendo en la trampa de las imágenes impuestas en su cerebro.

- ¡¡¡ Vaya, vaya, vaya !!! – dijo un hombre mayor que se encontraba en medio de la mesa - ¿ se puede saber que es esto ? – inspeccionaba con gran detenimiento el objeto que dío ese enano.


AYU
Todo fué muy rápido y repentino, las imagenes que le rodeaban desaparecian poco a poco para volver a emitirse pero de una forma distinta, rápidamente el corazón del Aburame dió un vuelco, agitado por la macabra sorpresa que descubría ante él, pues ante sus ojos aparecieron guardias, centinelas y los prisioneros que apresaron junto a él.

Quedó mudo de la sorpresa, no sabía que hacer ni como reaccionar, así que cabizbajo se quedó en silencio. Decepcionado se preguntaba porqué le habían hecho todo eso.


GOISER
- Debes saber que llevar esta pieza en tu poder es un gran problema – le dijo Ayu esa especie de secretario mientras la hurgaba entre sus dedos – Gracias a ese aparato del subconsciente, hace que la unión publica no nos atosigue con eso de la privacidad – le susurraba al que tenia al lado.
- Si buen un gran adelante, también lo de poner cámaras gravando que los mismos acusados no entregan las cosas voluntarias, es también bastante beneficiosa para nosotros – los que había en la mesa rieron.
- Bueno tienes que decir algo, antes de que demos la sentencia – le preguntaron al guennin.

Cita:
Perdón por el post confuso y corto, día duro.


AYU
Ayu comenzaba a salir de su sorpresa a medida que se iba fijando en el resto de personas que les rodeaban, haciendo hincapié en su posición y dónde se encontraban, además de observar quién le hablaba para hacerse una idea de la verdadera situación.

Sabía y era perfectamente consciente de que no le quedaban fuerzas para escapar de ahí, pues no tenía apenas energía y estaba rodeado de enemigos, la fatiga mental y el cansancio en aquella burda escena presa de su subconsciente lo habían agotado anímicamente. - No sabía que tenía el objeto hasta que me di cuenta de que allí estaba ocurriendo algo peligroso con las alarmas. Tenía miedo de que me hecharan la culpa de algo que nunca hice. - Dijo cabizbajo, pues se sentía decepcionado consigo mismo, por no haber sido capaz de darse cuenta de la situación. Una gran pena lo apresaba, pues no sabía lo que le esperaba.

Permaneció en silencio mientras sus captores reían, a la vez que el Aburame sólo fué capaz de lanzar una fugaz mirada al enano negro, esperando algún tipo de respuesta por su parte, ante la pregunta sobre si tenía algo más que decir permaneció unos segundos breves en silencio, pensando sobre algo que le enfurecía. Le causaba ira tener que estar allí, soportando los castigos de aquella gente cuando él no había tenido nada que ver, sólo era un genin que iba a realizar su primera misión fuera de las puertas de su aldea y su experiencia no había sido para nada buena, no había podido completar su misión y se había visto en unos entuertos que ni le iban ni le venian, viéndose sobrepasado totalmente por la situación.

- Sí... - Respondió finalmente, indicándo a los allí presente que tenía algo que decir. Probablemente otro hubiera permanecido en silencio, pero el shinobi no podía más e iba a explotar, seguramente se arrepentiría de decir aquello, pero preso de su impotencia tenía que soltarlo por algún lado. - Esta ciudad es una auténtica mierda. - Dijo con voz seria, sabiendo que un torrente incontrolable de palabras iba a salir por su boca, palabras que no agradarian a nadie. - Poneís guardias protegiendo la ciudad, una exagerada vigilancia para una amenaza inexistente, censurando a vuestros ciudadanos y privándoles de una libertad que en cualquier otro lugar dle mundo tendrían. - Miraba fijamente a quién le habló por última vez y continuó: - Vetaís a los mismos shinobis de la aldea a la que el señor feudal del País proveé de servicios, en teoría para protegeros. Es inexplicable cómo los guardias permitiís que os den este tipo de órdenes. El día que necesiteis ayuda de alguna aldea ninja simplemente os darán la espalda por vuestra actitud. - Tragó saliva y vaticinó, concluyendo así sus palabras: - Dais mucha pena, el señor de esta ciudad debería estar avergonzado del trato que da a sus ciudadanos. -

Una gran carga se aligeraba en el interior del ninja, que se sentía aliviado al decir eso, a sabiendas que no acarrearía nada bueno.


GOISER
Los tres secretarios que se encontraban en la mesa sonrieron ante las palabras de Ayu, el cual se había dejado llevar por todo los sentimientos que tenia acumulados, diciendo verdades como puños para que supieran que aquello no estaba nada bien.

- ¿ Has terminado ? – le dijo el tipo del medio – Si es así, por favor acompáñenle hasta la salida. – le indico a cuatro guardias que los rodeaban – No podremos hacerte nada ya que eres un Shinobi de la hoja, pero esta traición a tu región será informada a su Hokage. Me parece bien lo que piensas y que quieras cambiar el mundo a tus pocos años, pero esta política esta respalda por el feudal y por ello cualquier acto conflictivo a la ciudad es una traición a nuestros principios. – El tipo espoleo la mano a los centinelas para que se lo llevaran.

Los cuatro guardianes le cogieron de los hombros tirando con fuerza hacia la salida de esa gran sala, momento justo en que ese enano negro daba un par de pasos hacia atrás tropezando con el mismo chico y creando una caída que acogió a casi todos los presentes de la fila. Rápidamente le enano se escabullo por toda esa enmarañada gente del suelo, acercándose hasta el aburame y metiendo una pequeña bolsita entre la ropa al Guennin.

- Quería comprobarte chico, creo que esta vez dices la verdad – le comento susurrante el enano de color – Yo no podré salir de aquí, intenta escapar de tus opresores y dirigente a donde te comente al principio, éste este objeto real.

Después de aquello todos los vigilantes se abalanzaron hacia los presos levantándolos con fuerte tirones para volverlos a poner en fila, el Shinobi de la hoja iba alejándose hacia un punto resplandeciente de luz que había al fila de ese gran sala.


AYU
La sensación interior de Ayu era mucho mejor ahora que se había deshaogado, sentía un gran alivio pese a escuchar de la boca de uno de los secretarios que estaban en la sala le respondía, sentenciando al shinobi de la hoja a salir de ahí llevado por unos guardias y a ser reportado ante el Hokage. EL máximo exponente de su aldea, desprestigiando así al muchacho.

Mientras el joven era arrastrado y llevado a la fuerza el enano realizó una maniobra para que la confusión le permitiera acercase al muchacho y volver a mterle un objeto en sus ropas ''¿Otra vez?'' Sorprendido, el shinobi escuchaba las palabras del enano, pues tal vez seria esa la última vez que lo viera ya que no sabía lo que iba a ocurrir a partir de ahora. De nuevo volvía a pensar en todo lo que le había dicho, a sabiendas que debería dejar de lado su misión y centrarse en encontrar a aquella mujer llamada Marian.

No dijo nada mientras el Aburame pensaba la frma de escaparse de sus captores, intentaba verificar si tenía las manos libres o las piernas, o si lo estaban llevando a rastras, la vista de los secretarios y los primsioneros que momentos antes estaban junto a él iba desapareciendo mientras los guardias que sujetaban al genin y este se alejaban de la zona, acercándose a una luz, mientras el muchacho intentaba percatarse de algún descuido de los guardias para lograr escapar.




FDI: Tengo algunas dudas Goiser, aquí te las pongo:

Al haber estado en ''mi subconsciente'' tengo el chakra a tope o continuo con 12PV 1CK?

Se supone que la luz esa es para slair de allí a la ciudad, donde continuaran llevándome a la salida... si es así y salgo al exterior de la ciudad, los kikaichus que deje antes sobrevolandola para buscar a kira y que cuando lo hicieran volvieran a mi, ¿volveran? o ¿ya cuentan como perdidos?

¿En qué bolsillo ha guardado el enano el objeto real? Abrigo, pantalón, portaarmas vacío...


GOISER
Vuelve a tener CK, solo fue un escenario ilusorio por donde corriste. Además de que te seria imposible hacer sellos con los cepos que te pusieron los guardias en los dedos, ante de salir de cuarto. Por lo tanto el CK vuelves a tener.

No se cuenta como perdidos tu no llegaste a darle información después de ese incidente, por lo tanto seguirán en el parque.

Abrigo.



El Ninja salía de ese lugar desvelando por fin donde le había apresado, cual era el edificio clave para los prisioneros. Los guardias ahora le acompañaban de forma educada a vista de los ciudadanos, para que no pensaran en un trato feo ante los ninjas de su región. Tras de él la gran bola de cristal que había visto sobre los tejados de departamento de policía y del hospital, se alejaba poco a poco de esa edificación con esa ristra de guardias acompañándole hasta la salida.

Ante de irse los secretarios habían dejado claro a los vigilantes que ese Shinobi no debía ser atacado, ni un rasguño, ningún conflicto con la villa de la hoja podía poner en serios apuros todo lo que se estaba planeado en ese lugar. Aparte de todo aquello, las grabaciones de Ayu delatarían una conducta bochornosa ante sus superiores y sobre la segunda capital de la región, solo debía seguir el juego hasta que ese joven se largara del perímetro de seguridad. El aburame estaba siendo acompañado por la gran avenido, donde los habitantes seguían con ese ir y venir de compras.

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Aburame Ayu

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Investigación en el país del fuego.

Notapor Rhythm » 19 Sep 2011, 14:52

AYU
Por fin el aire libre de la ciudad pasaba a través de los orificios nasales del muchacho, que notaba como volvía al exterior, al aire libre, aunque prisionero, poder respirar el aire puro le hacía sentir aliviado. Las palabras de aquellos tres secreatrios sobre los informes negativos que darían del shinobi hacia el máximo exponente de la aldea le preocupaba, aunque siempre sabía que ante los suyos en la aldea podría explicar el porque de sus actos. Se fijó en el camino que tomaba la bola de cristal que vió tiempo atrás, preguntándose hacía donde se dirijiría ahora.

El Aburame confiaba en que algúno de los grupos de insectos que desplegó antes de ser apresado volviera hacía él en algún momento, recordando que había mandado uno a la teórica posición de su contacto y otro al edificio policial justo antes de que las alarmas sonaran. Mientras que miraba alrededor, ya que ahora lan forma en la que lo llevaban los guardias era más formal, tendría la portunidad de ver alguna calle por la que pudiera dirijirse, mirando los guardias que estaban en la calle.

- ¿A dónde me llevais? - Preguntó a los guardias que lo llevaban, esperando que estos les respondieran miraba a un lado y a otro, si quería escapar de ellos tendría que asegurarse primero alguna ruta de escape y también ver los guardias que había a su alrededor, para que contra menos le siguieran mejor, así tendría más posibilidad de despistarlos. A su misma vez, el chakra de su cuerpo iba estimlándose, haciendo que sus kikaichus estuvieran preparados para cualquier cosa. Tenía cepos en los dedos, pero aún continuaba siendo un ninja de Konoha.





FDI: a tope no tendría el chakra, pues antes de ser apresado tenía 12. por haber usado dos grupos de kikaichus, el post está en la página 2, te quoteo la parte de los insectos.

Cita:
Continuó caminando esta vez en dirección al parque mientras se aseguro que no hubiera nadie mirándole para llevarse la mano izquierda oculta en la manga del largo abrigo marrón a su nariz y rascarse con esta mientras susurraba al grupo de insectos que había en esta - Un grupo dividios y entrad en aquél edificio por alguna ventana abierta, algún conducto de aire o alguna puerta por la que podais entrar al interior sin ser vistos y una vez dentro pasad desapercibidos mientras os informaís de la información que intercambian los guardias y las personas de dentro. Buscadme y volved a mi sigilosamente pasado un rato. Si os veís en peligro volved. - El de Konoha acompañó su frase con una mirada mientras continuaba rascándose la nariz al edificio en cuestión, para que sus inseparables insectos supieran cual era.

Avanzó unos metros más mientras que de nuevo salian los kikaichus a realizar la orden dada, luego, volvió a mover su mano izquierda, esta vez para cojer el asa de su mochila, con si la estuviera sujetando, para finalmente inclinar la cabeza hacía esta y volver a darle órdenes al otro grupo de bichos - Vosotros id al parque de nuevo, seguid al chico de la foto sigilosamente, si se mueve de donde está quedaos cinco siguiéndole y los otros cinco volved ciudadosamente para informarme de sus movimientos. - Aceleró un poco el ritmo de sus pies mientras que el segundo grupo de insectos volvía a salir de su cuerpo, adelantándose al genin para informarle.

Ayu quería encontrarse con el contacto de una vez por todas, así que volvió a mandar a un grupo a por este para tenerlo controlado. Por otro lado, también quería saber los asuntos que provocaban la masiva presencia de guardias en aquella ciudad así que previamente mandó a otro grupo al edificio donde entraron los dos guardias que estuvo siguiendo. Caminaba hacía el parque en la dirección proporcionada por diminutos compañeros mientras observaba la gente de su alrededor y los guardias del camino, pues pretendía pasar desapercibido sin dejar de estar alerta.


FDI:
12PV
12CK



GOISER
Ok no “ problemo “, 12 CK



- Te llevamos directo a la entrada, para que no te pierdas tu solo – le contesto éste – luego recogerás tus cosas y macharas, no queremos volverte a ver por aquí – termino con una frase seca ante esa pregunta que le había dicho el chico.

Casi todos los caminos llevaban hacia la misma salida Sur, ir por esa gran avenida donde la gente pudiera ver el trato del chico fueron una de las propuestas de los secretarios ante posibles reclamaciones que pudieran dar el muchacho ante su Hokage. De repente una fuerte explosión se oye en la catedral, justo donde Ayu había visto por ultima vez a su contacto y dejado a esos insectos en ese parquet, los cuatro centinelas se dieron la vuelta sorprendidos mirando al horizonte. Desde abajo de la plaza de entrada, una gran compañía de vigilantes subía hacia le corazón de la ciudad directos hacia el Aburame para pasar a gran velocidad hacia ese lugar. Las detonaciones se sucedían una y otra vez, dejando a ese muchacho si vigilancia y alterando a la gente del alrededor con fuertes empujones.


AYU
El muchacho avanzaba atento, observándo a su alrededor, a medida que caminaba por las calles su fatiga iba desaparencido, el cansancio mental que sufrió nada más volver a la realidad ya se iba borrando de sus hombros. Sabía que había tenido suerte, pues no le llevaban como un prisonero más, sino todo lo contrario, caminaba junto con los guardias en dirección Sur, pasando la gran avenida.

''Contra más avanzó hacía el Sur quedó más lejos de la zona rica en dónde vive Marian...'' PEnsaba el joven, analizando con detalle la forma de zafarse de sus custodiadores para llevar a cabo la tarea que le había pedido el enano de color. Se fijaba que la gente alrededor miraban aquella escena, un chico siendo llevado fuera de la ciudad por unos guardias, dando una falsa imagen del trato que había recibido momentos antes.

Una explosión hizo que las calles de Hokuto temblaran como si no hubiera mañana, la explosión se sintió a sus espaldas, el muchacho giró rápidamente la cabeza y vió como había ocurrido en la catedral, durante un segundo de completo silencio, se rompía con el estruendo de la gente gritando y armando jaleo, presas del pánico. Cuando se quiso dar cuenta el Aburame un grupo de guardias corría en dirección a la detonación. De pronto, Ayu se vió sólo, sin vigilancia.

''Es mí momento, tengo que ir hacía el norte de la ciudad, donde está la casa de Marian.'' Tenía que aprovechar la confusión ocurrida si quería hacer algo. Otra explosión hacía crecer el caos de la ciudad. Rápidamente el muchacho echó una ojeada a lo que le rodeaba, buscando algúna callejuela que le permitiese infiltrarse con la multitud. Se encaminó hacía allí tratando de quitar los cepos de sus dedos. El shinobi corría, sabía que tenía que aprovechar la situación o sería demasiado tarde. ''Antes de intentar entrar en la casa de Marian tengo que asegurarme de que puedo moverme con libertad.'' Dijo mientras trataba de deshacerse de todo cepo que tenía.



FDI: Los cepos de los dedos no me permiten hacer sellos verdad?

A pesar de no hacer sellos, puedo moverlos con normalidad? ¿Hay alguna forma de quitarlos? El personaje está intentando hacerlo.

¿Hay algún otro tipo de atadura que me impida desarrollar acciones con normalidad?



GOISER
.......... El Shinobi tendía la mano con ese objeto a cinco personas que estaban sentados en una mesa, rodeado de 30 guardias y en fila transversal se encontraba los apresados en esa plaza con él. El enano negro miraba Ayu colocando su mano en la cara y negando por la estupidez del chico que acaba de hacer, mientras que dos centinelas le quitaban el objeto y sus apresadores cepos para dedos que le había puesto al salir de ese cuarto. ¿ Acaso ese muchacho no había dado cuenta de lo extraño y fácil que le había resultado hacer técnicas ese sueño ?.........

Ya te lo quitaron en la salta esa que estaban los guardias y los tres secretarios, volvías a tener libertad en los dedos.


Ayu miro una callejuela oscura, tétrica, húmeda donde el olor a perfume barato se notaba en el ambiente. Los cuatros centinelas que le acompañaba estaban siendo apartados del muchacho ante los continuos golpes de los ciudadanos, los cuales se veían desbordados ante esa explosión que no entendían nada. Mucha gente habla de que había sido un chico extranjero que se había infiltrado en interior de la catedral, otros hablaba de varios controladores de la arena, pero nadie sabia nada creando la confusión. Por su parte el Guennin estaba frente a frente ante el callejón, todo recto se podía ver un tabique de 5 metros de alto que daba a otro callejuela, ambos lados locales donde preciosas mujeres salían acompañados de grandes gorilas. Los vigilantes por fin localizaron al Shinobi de la hoja, esta vez golpeando a la gente para que se quitara del medio.


AYU
Vuelve a tener CK, solo fue un escenario ilusorio por donde corriste. Además de que te seria imposible hacer sellos con los cepos que te pusieron los guardias en los dedos, ante de salir de cuarto. Por lo tanto el CK vuelves a tener.


FDI: Sorry, pensaba que con eso los volvía a tener o algo asi raro XD no sabia que te referias a eso en pasado, creía que lo hacias en presente.



''¿Extranjeros? ¿La arena?'' Ayu estaba algo confuso mientras su corazón palpitaba junto con las explosiones y el caos, la gente hablaba y gritaba sobre el causante de todo eso. Para el Aburame era extraño, con la arena se referirían ¿al Páis del viento famoso por sus desiertos? o ¿a la aldea de la arena? Ambos estaban relacionados, pero si pretendían atacar Hokuto o el País del Fuego lo único que podía significar eran conflictos.

Sabía que había podido zafarse de sus captores y ahora les llevaba algo de ventaja, mirándoles, no podía pensar más en lo que había escuchado, ahora tenía que escapar como fuera, los guardias que iban con él lo habían visto escabullirse por una calle, y ahora ya comenzaban a apartar a la gente para ir a por él. Miró al frente pensando una posible ruta de escape, vió un tabique que podría subir fácilmente con su entrenamiento, volvió a mirar a los guardia sy sabía que tenía algo de ventaja, así que se dispuso a hacer algo que tendría que haber hecho hace tiempo, ''Será lo mejor, así me evitaré problemas por si me identifican.'', guardar su bandana en su mochila. Aprovechando que sus manos eran ágiles deshizo el nudo que la ataba a su frente y con un rápido movimiento la guardó e la mochila, cerrándo esta y volviendo a emprender la carrera hacía el tabique.

Sabía que los guardias seguramente no pudieran hacer lo mismo que él, por lo que tenía esa ventaja, su entrenamiento ninja y su agilidad como tal, así que aprovechando que era un shinobi subió verticalmente el muro para una vez llegado arriba, dar un salto hacía el otro lado, desembocando así en una calle donde el olor a perfume barato inundaba el lugar, mujeres en compañía de hombres poblaban la zona. ''Cuando entré ví esta calle...'' Pensó rápidamente el shinobi sabiendo que tendría que cruzar un largo tramo, a sabiendas de que estaba más cerca de la salida d ela ciudad que de la zona rica.

Mirando lo que le rodeaba, el shinobi de la hoja buscada una manera de poder continuar en dirección norte, sabía que tenía que pasar cerca de la zona de las explosiones, pero no le quedaba otra, aún reinaba confusión en la ciudad. Marcharía corriendo en dirección Norte, buscando alguna forma de avanzar.


GOISER
Dos gorilas vieron como una silueta saltaba el muro distinguiéndose la sombra del Ninja algo difusa, las caras de estos no era de buenos samaritanos portando entre sus manos un par de botellas rotas con varias puntas afiladas.

- ¿ Quien anda ahí ? – pregunto uno de ellos – Esta calle es del señor Capo, los mendigos no son bien recibidos aquí. – Los bestias se acercaban hacia Ayu con intenciones no muy buenas, pero gracias a dios guennin tenia las sombras de su parte ante ese dueto de gigantones.

Al fondo otra avenida más pequeña se mostraba con varias personas bajando rápidamente del parquet, por lo visto ese fue uno de los lugares donde se escucho las detonaciones.


AYU
Entre los guardias que le perseguían y había logrado temporalmente dejarlos atrás subiendo verticalmente por el tabique, ahora dos más se unían, dos grandullones de aquella zona. Parecían ser los guardas de aquella zona, ya que avanzaban juntos e intentaban echar al muchacho de la calle o como ellos la llamaban, la del señor Capo.

''Cómo si quisera quedarme mucho tiempo aquí.'' Pensó Ayu para sí msimo mientras se quedaba quieto como había saltado del muro, expectante veía como aquellos grandes cuerpos se acercaban sujetando botellas rotas. El shinobi no pretendía interrumpir a ese tal Capo ni a nadie de esa zona, sólo pretendía escapar de sus captores. Su vista alcanzaba a ver como a lo lejos varias personas mostraban actividad en uno de los lugares por dónde provenía una explosión.

No tenía más tiempo, así que miraba si aquellos dos gorilas dejaban algún resquicio libre por el que poder escapar de forma sorpresiva, aunque tuviera que correr verticalmente por la pared de los edificios, no dejaría que esos dos mastodontes le atraparan. Echó una ojeada a su alrededor por si veía algún tipo de objeto que lanzar a la cara de esas dos personas para distraerles y poder escapar por algún espacio, en dirección a la avenida que había visto.



FDI: Que es el parquet? XD


GOISER
Los gorilas se abrieron en abanico cubriendo todo con sus pesados cuerpos, no dejaría a ese muchacho sin recibir una buena paliza por entrar en esa zona sin pedir permiso primero. En suelo se podían ver bolas de papel, heces y casco de botellas rotos y palos de madera de un 1 centímetro de ancho y 10 centímetros de largo.


AYU
Cercano suyo al suelo el Aburame no veía nada que pudiera resultarle de utilidad o algún objeto contundente para arrojarlo contra los dos mastodontes que le cortaban el paso para asi distraerles y escabullirse. No tenía más opción que recurrir a sus trucos de ninja. Dió dos pasos a su derecha, mientras abría su mano que permanecía pegada a su pierna, al desplazarse a la derecha, ahora estaba casi en línea recta con uno de los dos hombres, el de su derecha. Rápidamente dió la orden a sus kikaichus de que se juntara un grupo de estos en su mano derecha y al realizar el gesto con esta señalando rápidamente al hombre que tenía más cerca los insectos salieron desde su mano hasta la cara de aquél interceptor, como si se tratase de una nubecilla negra que zigzageaba hasta llegar a su objetivo, volando casi a ras de la cara.

La intención del muchacho no era otra que mandar un grupo de insectos a la cara del más cercano, intentándo que se viera sorprendido los kikaichus empezarían a volar frente a sus ojos, causando una distracción en el hombre, dándole la oportunidad al shinobi para escapar.

Ayu lo vió claro, en una carrera ascendente comenzó a caminar sobre la pared, aumentando la altura a la que estaba del suelo a medida que avanzaba hacía el hombre al que había mandado sus kikaichus para aprovechar la distracción y el hecho de caminar sobre la pared para zafarse de este y continuar su avance hasta lo que vió al fondo de esa avenida.


FDI: No se si lo habrás entendido muy bien... si no, sorry y mp.

Y lo del parquet, no se que es por eso no pude describirlo anteriormente.


GOISER
La treta de ese muchacho resulto factible pudiendo salir escapar de las zarpas del dueto, alejándose hacia la multitud con gran velocidad, a la vez que estos le lanzaban las botellas para intentar darle. Ayu se mezclo con el tumulto, mientras estos mismo le golpeaban de un lado a otro.

Cita:
Bueno haz una pequeña historia de cómo llegas al barrio rico pasando por el parque, por esa catedral donde alguien hizo explosionar las catacumbas y luego por fin llegando hasta la zona rica. Minino 20 líneas, se te valorara según lo entretenida que sea la historia.


AYU
Con rápidos movimientos logró coordinarse con sus insectos para que se lanzasen a la cara de uno de sus apresores y en ese preciso instante dar dos pasos sobre la pared para empezaruna frenética carrera para salir de aquella calle. Estiraba su brazo izquierdo indicándole a aquél enjambre de insectos que volviera de la cara de aquél gorila a su cuerpo, entrado los kikaichus por la manga de su abrigo y quedándose en su cuerpo, sin mriar atrás, el muchacho notaba el ruido de algunas botellas contra la pared, a escasos centímetros de sus pies. Cuando vió que había alcanzado suficiente ventaja saltó hasta el suelo nuevamente, frente a él, a unos pocos metros se veía un gran grupo de gente intentando avanzar como fuera, en la avenida el shinobi decidió integrarse con ese grupo de gente, así su avance sería más discreto. La gente empujaba en aquél tumulto para un lado y hacía otro, cada cual intentando avanzar por sitios diferentes, la gente gritaba, había gran jaleo, rodeado de aquella gente, el muchacho de la hoja intentaba abrirse paso como podía, a sabiendas que tenía que ir en dirección norte, avanzaba cauteloso y con cuidado, más de una vez vió pasar algunos centinelas corriendo por la calle hacía el lugar de procedencia de una de esas explosiones. Los minutos que avanzaban lentamente le daban la sensación al joven de estar estancado en esa avenida.

A medida que iba avanzando se iba dando cuenta que contra más tiempo pasara, los guardias de la ciudad lograrían controlar la situación con más facilidad, habiendo ya algunos tramos en lo que el avance se le hacía diifícil y lento, estaba ya a unos cien metros de la catedral y una torre de humo se elevaba hacía el cielo, la explosión había sido bastante grande, la gente chillaba y el ruido de las armaduras en carrera llenaban el lugar, rebasado además por las voces de los guardias dando ordenes para controlar aquél caos. ''¿Quién habrá hecho todo esto? ¿Bandidos? ¿Revolucionarios de Hokuto?'' Ayu dudaba aunque no tenía mucho tiempo para hacerlo, logró acerarse hasta unos cincuenta metros de la catedral, pero no pensaba avanzar más, pues una hilera de guardias estaba de pie y firme, creando así una hilera protectora que cercaba la zona de la explosión, sin permitir a nadie adentrarse en ella ni acercarse, y mucho menos curiosear. ''Tendré que alejarme de aquí.'' El Aburame se empezaba a cuestionar como alguien habría hecho tal cosa, pensando que los únicos que quizás tuvieran motivos para atacar de esa forma puntos clave de la ciudad fueran los mismos revolucionarios, los del enano de color, sin embargo, la sóla idea de pensar que tal vez fuera un ataque de bandidos o de algún enemigo de la ciudad de Hokuto complicaba mucho las cosas, pero también explicaba otras, esa ciudad tendría de seguro algún tipo de enemistad o estaría planeando algo, por eso la excesiva vigilancia a partir de lo que le conto el enano en la sala en la que estuvieron prisioneros, además que por la reacción de los guardias, seguramente estarían preparados para un atentado de ese estilo, conociendo la posibilidad de ser atacados.

Todo ello inquietaba al joven ninja que veía truncada su intención de observar la zona de la explosion, además que le evitaba avanzar, porque pensaba avanzar tras pasar el campanario al Norte, ya que para verlo se había desviado al Oeste, según la descripción que guardaba y que antes de ser apresado le habían dado los kikaichus. ''Ahora, con tanta vigilancia por la catedral lo mejor será continuar hacía el oeste por el pargue y desviarme allí al norte. No hay tiempo que perder.'' Las intenciones del muchacho cambiaban a medida que la situación empeoraba, como pudo, se alejó de allí y se apartó de la multitud, avanzaba con cuidado, sin prisa pero sin pausa, tras unos minutos de rodeo en los que chocó con dos jovenes de su edad que corrian despavoridos buscando refugio, logró llegar al principio del parque, adentrándose en él. ''Me pregunto si mi contacto continuará por aquí...'' Las esperanzas del shinobi eran vagas, pero aún así, sabía que sus kikaichus estaban por el parque, por lo que avanzaba realizando un gesto hacía arriba y hacía abajo. indicándole a sus kikaichus allí presentes y que llevaban un buen rato allí volver con él. Avanzaba en línea recta por el parque, el grupo que había mandado anteriormente a buscar a Kira ya se había unido a él, por lo que tenía veinte insectos ocultos bajo sus prendas. Lo que se encontraba por allí era lo que esperaba, alguna gente corriendo, y cosas tiradas por el cesped, la gente no se había detenido ni si quiera a recojer sus pertenencias, había algunas mantas, de gente que había estado sobre el césped tirada, restos de comida dejados en el suelo y algunos recipientes con bebida. Llegó a una zona circular del mismo parque, con algunos árboles alrededor, simétricamente, en medio, una fuente llena con algunas monedas continuaba hechando agua, ajena a todo lo que estaba pasando en aquella ciudad, no había nadie en aquella zona hasta que el Aburame escuchó un grito.

- ¡Quieta! Veamos que tienes por aquí - un chico había arrinconado a una mujer de pelo castaño y la tenía hechada contra el suelo, mientras le estaba robando. Los gritos de socorro de la muejr caían en saco roto, pues en esa zona no había nadie más que ella, su atracador y el genin, la escena enfureció al de Konoha, que no dudó en empezar a correr, aprovechando que el chico estaba de espaldas ''Algunos usan estas situaciones para aprovecharse de los más débiles.'' y justo cuando el chico rubio que amenazaba a la mujer se dió cuenta al girarse, Ayu le propinó una patada a la altura del costado, que hizo que ese chico de su misma edad aproximadamente cayera al suelo de lado, boqueando e intentándose levantar. - ¿Quién te crees que eres? - Le decía enfurecido desde el suelo al shinobi que no dijo nada, permaneció en silencio para finalmente soltar otra patada en el suelo del chico, tal y como le habían enseñado en la academia para reducir a alguien, dejándolo inconsciente en el suelo. - ¡Gracias chico! ¡Te lo agradezco de veras! Me intentaba robar, y eso que su familia tiene dinero. - Extrañado ante las afirmaciones de la mujer, Ayu le preguntó - ¿Cómo? -. Poniéndose de pie la mujer continuó limpiándose algunas lágrimas que había soltado por aquella situación - Sí, mira su ropa, es de buena tela, indica que su familia tiene un buen poder adquisitivo. - El muchacho se quedó pensativo, la mujer se marchó a ponerse a salvo tras agradecerselo una vez más y por la emnte de Ayu empezaba a iluminarse una idea, algo alocada tal vez, pero necesaria.

Sabía que los guardias ya tenían una imagen de él, y no podía andar siempre en un henge, lo mejor sería cambiar él mismo de aspecto. De las mangas de su abrigo salieron los dos grupos de diez insectos cada un y los mandó desplegarse alrededor de la zona, para que le informaran si alguien se aproximaba a la zona. se quitó su mochila y la abrió, guardándo en ella sus gafas cromadas en negro y la braga gris que siempre llevaba al cuello. Sacó el puñado de cerezas que tenía en la mochila y lo dejó por el suelo. Se quitó su abrigo y cojió la verdadera bolsa que le dió el negruzco, y lo guardo en la mochila, continuó con sus guantes cortados a medio dedo y lo próximo que se quitó fué la camiseta, que también la guardó en la mochila. Luego procedió a quitarle la suya al chico que había dejado inconsciente, era una camiseta blanca con tonalidades salmón, de manga corta y larga, llegando esta a mitad del muslo, amplía y cómoda, en el tacto de la tela podía notarse que procedía de un sastre de calidad. Se enfundó la camiseta de aquél individuo tras dejarlo bocarriba y le quitó los pantalones, unos pantalones grises cortos, con un bolsillo a cada lado, Ayu notó que en uno de los bolsillos algo sobresalía, sacándolo y viendo que era una botella de sake que tenía el tamaño de una mano aproximadamente, la dejó junto a las cerezas y subió a un árbol con una copa bastante frondosa, arriba en una de sus ramas, se puso los pantalones del ladrón de buena familia, tirando los suyos al suelo. Se quitó el portaarmas y lo guardó también cerrando la mochila y dejándola oculta en el árbol, pues tenía importantes pertenencias para él y no quería perderlas, pero la situación lo requería.

Bajó del árbol y le puso sus pantalones al chico que se los había quitado, además de intercambiar también el calzado, dejándolo sólo sin camiseta, para aumentar el realismo de la escena, abrió la botella de sake y le tiró el contenido a la cara, para ponerlo bocarriba y dejar la botellita vacía en una de sus manos, haciéndo parecer que estaba borracho y ahi se había quedado. Cojió las cerezas y cmiéndose una rápidamente guardó el resto en el bolsillo de aquél buen pantalón, los cuales eran amplios. En el otro bolsillo guardó la bolsita que el engro le había dado, aprovechando que la camiseta era ancha y grande esta le tapaba hasta medio muslo, ocultando sus bolsillos. Se sentía extraño con sus nuevos atuendos y tras dejar cosas importantes para él en la mochila en aquél árbol. Realizó un gesto para que sus kikaichus fueran volviendo poco a poco y andó por la zona, cojiendo una botella de agua medio llena que había, dándole un trago, pues la carrera hasta ese lugar le había cansado en sobremanera, el resto del agua se lo hechó cuidadosamente en el pelo, apartando la cabeza del cuerpo par ano manchar su ropa nueva, logrando así qeu el pelo se mojara y se lo hechara hacía atras, pues lo llevaba de punta, y no quería pareceserse en nada a su antigua apariencia. Retocó durante casi medio minuto su pelo para que este quedara bien, y con sus insectos bajo sus prendas continuó hacía el norte, a la zona rica, ahora llevaba ropajes de calidad y podría andar con más tranquilidad por la calle. Caminaba con las manos en los bolsillos mientras daba una orden a un grupo de insectos de que se adelantara hasta la zona noble, para informarle de cual era la situación allí, quería ver los guardias que había en la zona en el caso de estar vigilada y la disposición de esta. Sabía que estaba cerca de la zona rica y quería llegar de sobreseguro, evitando más jaleos. Caminaba hasta la zona rica con algo de rápidez, intentando pasar desapercibido por aquellas calles que llevaban hasta la zona pretendida por el Aburame, esperando que antes de llegar sus kikaichus le informasen.





Listo, espero que se adapte a lo que pedias, he seguido las descripciones de los post anteriores que diste.

12PV.
9CK.



GOISER
Los vigilantes del recinto pasaban su tiempo escuchando la radio o jugando las cartas, sin nada que pudiera causarles ningún problema. Las dos garitas que había entre media de una gran verja electrificada y estilo moderno, albergaba dos y dos guardias de seguridad con sus típicos trajes negros bien arreglados y bombin. El interior de ese perímetro las parcelas se podía ver varías casas de varios colores, donde todas chalets eran del mismo estilo.

Uno de esos vigilantes salió de la garita al ver a un mucho bien arreglado, con ropa bastante cara acercándose hacia la verja electrificada, saliendo al paso ese centinela.

- ¿ hola ? – pregunto éste - ¿ desea algo señorito ? – le hablo de forma educada.



AYU
Algo agitado llegaba el muchacho a la escena mientras observaba a los hombres que estaban vigilando, de alguna forma u otra, parecía que no se habían alterado con las explosiones '¿Porqué no están ajetreados por aquí? Sí parecen que están pasando el rato.'' Ayu llegaba a la zona tranquilo pero con algo de velocidad mientras se acercaba a los guardias guardando la compostura, tenía que hacer el papel de alguien educado en una buena familia.

- Guardia, ¿qué pasa en esta ciudad? Las otras veces que vine nunca había tanto jaleo. - Haciendo una pausa miró con algo de desprecio alrededor, intentando ahcer ver al guardia que el provenía de una zona mucho mejor. - Vengo a ver a un familiar, de visita. Pero no se que sucede aquí que parece todo un caos, la gente vulgar se apelotonaba en las calles y no paraban de empujar. Tengo que entregar un recado de mi padre a una familar. - Hablaba de manera relajada y educada, esperando que los guardias le dejaran pasar.


GOISER
- Disculpé por este jaleo señorito – le respondió el vigilante – pero últimamente muchos despojos de esta ciudad esta intentando manchar las calles, pero usted no se preocupe por estos incidentes. Esta zona esta altamente vigilada por cámaras de seguridad, que a su vez tiene un aviso al centro de policía. – Éste le indicaba los puntos que había por esa verja y por donde interior en algunos árboles adosados. – Si me dice quien su familiar, le llamaremos enseguida para pueda pasar. – espero a que Ayu le dijera el nombre.


AYU
El joven Aburame escuchaba atentamente las palabras del guardia, mientras por fuera asentía, pero por dentro se daba cuenta de que entrar allí iba a ser más difícil de lo que parecía. El conocer de mano del guardia que las alarmas de ese sitio, la zona rica, estaban conectados al centro de policía hicieron pensar al chico de Konoha que lo mejor sería intentar que Marian le dejase pasar a su casa y explicarle lo sucedido, ya que no podría intentar nada osado en aquél lugar. - Marian, es una familiar por parte de mi padre. - Dando un paso más hacía el guardia, el shinobi con sus ropas nuevas miró atrás, y tras cambiar de expresión volvió el rostro para pedirle al guardia - ¿Podría acompañarle o al menos entrar dentro? Me sentiría más seguro dentro y tras la reja que aquí fuera. - Hizo una pausa para intentar que el guardia se apiadase de él. - Si no, dígale un recado de mi parte que el pequeño ratón negro de mi padre ha muerto, pero que le continua gustando el sabor del algodón de azúcar entre los labios. - Tragó saliva y continuó - Ella sabrá quién soy, sabe de mi visita, además por lo que recuerdo de la última vez que vine cuando era pequeño esque vive en una casa rosa. - Al shinobi sólo le quedaba rezar para que si había alguien en esa casa, comprendiera la situación y las referencias que hizo con el ratón negro, refiriéndose al enano y con el final de su frase, haciendo mención a la contraseña.

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Investigación en el país del fuego.

Notapor Rhythm » 19 Sep 2011, 14:53

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- Oh bien, bien. – Pero ese guardia quedo parado ante el muchacho, sin todavía dirigirse hacia la garita. – Marian que más.... Por el nombre es demasiado difícil saber quien es, nos ayudaría bastante el apellido. – Las cosas se le complicaban cada vez más Ayu.


Cita:

Debo reconocer que soy malo jajajaja, lo siento Rhy Razz.


AYU
- ¿Cómo, guardia? ¿Qué forma es esta de dirigirte hacía alguien de familia privilegiada?- El shinboi miraba fijamente al guardia mientras su semblante cambiaba a uno más enfadado, mirando de reojo a los demás guardias, esperando a ver su expresión y algún resquicio de la entrada de la zona rica, alguna pared o algo por la que desplazarse mientras volví a cargar contra el guardia. - ¿Me tienes aquí fuera esperando como si fuera un vulgar ciudadano y ahora me dices que tengo que darte más información? Es Marian, familia de mi padre, vive en una casa rosa. Si eres tan incompetente de no saber ni dónde vive la gente a la que proteges déjame al menos acompañarte a su casa, al menos así sabrás algo más aparte que estar aquí tirado sin ni siquiera conocer para quién trabajas.-


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- Pe...pe...pero señorito – decía tembloroso el guardia, haciendo que los otros centinelas escurrieran el bulto ante la discusión – En... en... entiéndalo, ahí muchas casas rosas y posiblemente muchas personas con ese nombre. Al menos dígame la calle donde se encuentra la casa, nos ayudaría bastante. Me gustaría acompañarle pero a nosotros mismo nos tiempo prohibido el paso, solo los señores y los pases de invitados pueden entrar en el recinto. – con esto termino esperando a que Ayu le diera algo más de información.


AYU
- Mi padre venía trás de mi, pero con este caos no se dónde estará... - Decía el muchacho aún con el semblante serio al guardia - Mientras llega podría quedarme con usted tras la reja metálica. Hay una buena liada en las calles de la ciudad. - Tragó saliva y continuó intentando hacer ceder al guardia - Además que la casa es la tercera casa rosa, está de las primeras. Yo mismo podría llevarte. -


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- Claro que puedes quedarte conmigo – le acompaño el guardia a la garita – sobre lo de entrar no podemos, de verdad señorito, no me gustaría perder el trabajo se lo pido por favor. – Los otros tres guardias se había evaporado desde que había empezado esta disputa, posiblemente para hacer la ronda al alrededor de ese perímetro cerrado – Miraremos en el mapa de sector, posiblemente con la ubicación podremos sacar el lugar de la casa. Por lo menos tenemos algo en claro es la tercera casa rosa, veamos.



AYU
- Guardia, ¿dónde fueron tus compañeros? - El muchacho de la hoja miraba para todos lados intentando averiguar la dirección en la que se habían marchado o si por el contrario aún permanecían allí. Lo que dejaría al genin y al guardia solos. - Me siento inseguro aquí... Cómo venga una oleada de aldeanos con el caos que hay ahí fuera... - Continuó el hsinobi disfrazado para que el guardia entendiera la primera pregunta, cómo justificándose. Finalmente, acercándose al guardia para entrar en la garita le decía - Miremos el mapa del sector, sí... espero que pronto pueda estar con mi padre... - a la vez que se acercaba al guardia, observando el tipo de armadura de este y echando una ojeada a la garita, para ver como era.


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- Bien veamos – dijo el guardia – las calles se dividen en 9 números, con dos bifurcaciones cada una y tres letras entre ellas. Cada tercera casa de las que buscamos deberá ser rosa ¿ no ? – pregunto de nuevo – Créame señorito esto es demasiado complicado, es como buscar una aguja en un pajar. Pero bueno intentémoslo, ahí un total de 12 casas de color rosas indicadas a la tercera como bien dijo. Aunque claro no se especifica si es de atrás o si es de alante – ese guardia estaba diciendo un mar de palabras sin sentido, que era muy probable que Ayu no entendiera pero debia prestar atención – Total 20 casas, descartemos nombres. Masao, Liou, Mariam.... ¡¡¡ Aaaah ya veo !!!. Hemos tenido suerte solo tres nombres. Bien uno de estas lleva poco tiempo solo un mes, se puede decir que es de los llamados ricos que entraron misteriosos en la zona noble, aunque no creo que ésta sea su tía. Sobre las otras dos son familias que llevaban bastante tiempo aquí, los Fau y Sionsu, ¿ le suena alguno de estos apellidos.?


AYU
- Sí... - El muchacho asentía mientras el guardia le explicaba, por no estar familiarizado con la zona no entendía apenas nada de lo que le decía, por lo que trataba de esforzarse todo lo que podía por prestar atención. - ¿A qué nombres pertenecen esos apellidos? - Le dijo pensando que tal vez Marian fuera alguno de esos o tal vez no... Aún así, el shinobi pensó en descartar muchas cosas de las que empezó el guardia a decir, ya que conocía que la casa era la tercera, por lo que le dijo el enano de color, él pensaba que habría que empezar por las calles en orden y la tercera casa rosa coincidiría con la casa número catorce. Por ello esperando que el guardia le respondiera dijo - Déjame ver. - Mientras se ponía delante del mapa para poder comprobar su teoría y contar las casas hasta que la que hiciera la número catorce fuera la tercera rosa.



Cita:
no se si se habrá entendido muy bien...



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Jejeje un poco lioso pero creo que si lo entendido Wink.


Ayu empezó a contar una tras uno, esperando localizar con ese método el punto exacto de la casa. Estuvo varios minutos hasta que dio la localización exacta, justamente la Mariam de los supuestos ricos que había entrado cosa de un mes en esas urbanizaciones. El guardia esperaba a que el chico le dijera algo, no entendía muy bien que era lo que estaba haciendo si prácticamente le había dado tres lugares encogiéndose de hombros.


AYU
Revisó de nuevo su método de localización para estar seguro de ello... - Uhmm... - Finalmente, señaló el punto en el mapa con su dedo índice - Aquí me parece que es. - Le dijo mientras volvía a echar una última ojeada al mapa, como si estuviera intentando memorizar la localización de aquella casa o algún otro dato del mapa. Esperaba que el guardia le llevara a esa localización mientras le preguntaba - ¿Vamos? -


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- Mmmm... lo supuesto nuevos ricos – dijo el guardia pensativo – esta bien señorito, pero ya se lo dije anteriormente no se me permite la entrada. Tendremos que llamar para hablar con el dueño, no tardare – le indico el tipo.

Rápidamente le guardia cogió el teléfono privado para hablar con Mariam, la política de esa urbanización era clara, solo personal autorizado y familiares. Primera llamada, segunda, tercera, cuarta.... Parecía ser que allí no había nadie, haciendo zarandear de arriba abajo los hombre ese centinela.

- Parece que no me lo quieren coger – le dijo a Ayu – talvez hayan salido, pero no se es raro. Probare otra vez.

El guardia de seguridad no se dio por vencido, aparte de que estaba nervioso por la inquietud de ese pequeño noble que le apremiaba para ir directos a la casa. Nuevamente la primera llamada, la segunda, la tercera, cuarta..... ¿ Acaso era una broma ? era extraño, nadie hacia el intento de coger el comunicador. El hombre uniformado miro la hora, arqueando las cejas. No era una hora en la que estuvieran durmiendo, temblando casi nervioso hacia ese chico.

- Señorito no me lo cogen . – le susurro tembloroso -. Es posible que hallan salido, si quiere esperar un momento no creo que tarden – le indico al aburame.




AYU
Mientras el guardia se excusaba ante Ayu este esperó a que volviera de realizar las llamadas, sin que lo pudiera ver el guardia, pues el chico se colocó de forma que este no pudiera verle la cara, su expresión se tornó enfadada, estaba empezando a hartarse de tantas estúpidas normas de esa ciudad, la cual presumía de una exquisita seguridad pero esta era incapaz de evitar que explotaran cosas. ''Vamos, reájate, tienes que calmarte.'' Se decía para sí mismo sabiendo que más mínimo fallo podía ocasionarle la pérdida de la oportunidad de hablar con Marian. Mientras el centinela realizaba las llamadas, el genin obervaba la garita, si alli había algún tipo de objeto de interés mientras miraba fijamente al guardia, mostrándose aburrido, y observando su armadura, si llevaba alguna parte descubierta o algún objeto externo a una armadura, tales como armas etc...

También echó el shinobi una ojeada a la valla que le impedía la entrada directa, en busca de algún resquicio o intentando averiguar la forma en la que esta se abría. Tras las palabras del guardia, el shinobi pensó que lo mejor sería probar suerte con alguna de las otras personas de casas rosas, al menos así, podría entrar en el recinto. - Disculpe guardia, pero me parece raro, en nuestra familia ella es famosa por sus largos baños, tal vez no lo haya escuchado... O en el peor de los casos, le habrá ocurrido algo malo... ¿Podría ir aunque sólo fuera por esta vez? tal vez le pase algo malo... - Tenía que ganar tiempo para poder asimilar bien lo que le rodeaba.


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El guardia le miro nervioso se estaba jugando su empleo, pero también a ese noble alterado en la garita no le hacia nada bien a los que pasaran por allí. Debía decidir algo aunque para ello le costara, talvez el despido.

- Bueno vale esta bien, pero por favor intenta hacer todo lo posible para que no te vea nadie. Estos propietarios son muy suyos y me podría costar el despido, por favor – suplicaba el hombre a muchacho, a la vez que le había la verja.


AYU
miraba fijamente al guardia, y observando su armadura, si llevaba alguna parte descubierta o algún objeto externo a una armadura, tales como armas o alguna otra cosa, mientras le decía - Tranquilo, yo mi padre intercederá por ti, le explicará a tus superiores que la situación lo requería.- Mientras entraba, se fijaba en todo lo que había allí dentro y además, intentaba recordar mentalmente aquél mapa, intentando hacer una visualización en su cabeza de este.



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Ayu por fin entro, dejando atras a ese guardia que le miraba tembloroso.

Cita:
Rhy haz un Fic de minimo de 15 linea de como encuentras las cas y crea un poco de dificultad, como por ejemplo de ves a un vecino cortar el cesped y tu te tiras cuerpo a tierra para que no te vea. Bueno es un ejemplo, no tiene que ser exactamente asi, quiero que lo culmines con que golpeas la puerta de la casa correcta.

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Notapor Rhythm » 19 Sep 2011, 14:53

AYU
Por fin sus insistencias habían surtido efecto, aquél guardia le había dejado pasar finalmente a la zona rica, su trabajo le había costado, incluso había llegado al punto de estar casi al límite de su desesperación, pero finalmente, lograba pasar bajo las advertencias del guardia que dudó y dudó pero que dejó pasar al joven. - Gracias. - le correspondió el ninja, pero sin emitir sonido alguno, tan sólo moviendo sus labios y articulando con ellos, para hacer notar al guardia que haría todo lo posible para no ser visto por los vecinos. Sin más, el de Konoha avanzaba cuidadosamente por las callejuelas de la zona rica, consciente del golpe de suerte que había tenido, producto por el cual su corazón se aceleró unos instantes mientras tratando de no hacer ruido alguno avanzaba doblando a la izquierda y dejando atrás la entrada y con ella al guardia. ''Relájate ahora, con calma y cuidado, acuerdate de la academia.'' Se decía para sí mismo el shinobi mientras que recordaba o trataba de hacerlo los días de academia, donde los profesores enseñaban a los futuros shinobis que estos tenían que ser silenciosos para moverse entre las sombras, ocultándo así su presencia a sus enemigos. El corazón del joven del País del Fuego se relajaba poco a poco y sus pasos se aminoraban, pendiente de cada casa, el shinobi empezaba a contar para saber cual era su verdadero objetivo. Realmente todo había sucedido muy rápido, había entrado en Hokuto, lo habían apresado y las explosiones le habían permitido escapar, y ahora estaba entrando a escondidas en la zona rica de la ciudad, todo esto sin mencionar que había conocido a un hombre que le dió un artilugio importante para la revolución de aquella ciudad, sin lugar a dudas, cuando Ayu salió de Konoha a realizar su misión jamás se imaginaría que le sucederían tales cosas. ''La primera casa rosa.'' Se dijo para sí mismo mientras contabilizaba una de estas, en su avanze. Su forma de caminar era normal, con lso brazos un poco abiertos, pero finalmente tenía que parecer normal, de lo contrario, sospecharían, procuraba siempre, pegarse al lado de la calle favorable para que al llegar a un cruze o cambio de dirección de la calle su visión sobre esta fuera mayor, pegándose a las esquinas siempre que pasaba por algún cruce de calles para detenerse y asomar la cabeza para hechar una ojeada lentamente antes de continuar. Para fortuna del muchacho, pasó por una casa que en la entrada tenía una gran maceta, que llamó la atención del muchacho, ya que allí se encontraban algunos de los kikaichus del grupo de diez que antes de presentarse ante los guardias de la zona rica, el shinobi mandó a esta. Dejando su dedo pasar cerca de la maceta, los kikaichus entraban a su cuerpo, colocándose junto al otro grupo de estos insectos ninja que el shinobi tenía en su cuerpo. La información que estos dieron al Aburame no era ninguna que ya no supiera.

Justo antes de llegar a un cruce de calles, el shinobi recordaba en su mente el complicado mapa, con la espera de no perderse en aquella zona. Justo cuando se disponía a pasar por esa esquina, la puerta adyacente de la nueva calle que transitaba se abría repentinamente, obligándo al muchacho a retroceder rápidamente y a colocar el cuerpo pegado a la pared de la esquina por la que había girado hacia un segundo, una chiquilla salía corriendo por la entrada de la vivienda no pudiendo avanzar muchos metros hasta que otra voz femenina le llamaba la atención - Caira, no puedes salir a jugar, es peligroso, te lo dije cuando escuchamos esas explosiones. - El ninja no podía ver la escena, pero por lo que parecía, una madre, salía a recojer a su hija dispuesta a jugar en la zona, asustada por las explosiones que recientemente hicieron temblar la ciudad de Hokuto. El chico tuvo que esperar un rato, pues tenía que asegurarse que no saldrían más. Minutos más tarde, Ayu llegaba a una zona de las viviendas donde un árbol en medio de la calle adornaba esta con una verde y botánica presencia, el árbol era bastante amplió en el tronco. Una puerta cercana a pocos metros se abría nuevamente, la calle particularmente estrecha, solo dejaba la presencia del arbol entre el Aburame y una señora que salía con un perrito. Los rápidos reflejos del de Konoha permitieron que este se colocara de perfil tras el árbol, esperando aprovechar su delgaducha complexión para que la mujer no lo viera. Por suerte, esta última tiró calle adelante y no en la dirección en la que se encontraba Ayu. Sobresaltado, el joven se disponía a abandonar su escondite cuando de pronto, el perrito se volvía veloz hacia la puerta de su casa y con ello la mujer, provocando otra rápida reacción del shinobi, que no estaba acostumbrado a tales acciones de infiltración y volvía a ponerse de perfil, con el árbol. -Ah, olvidaste tu pelota.- La mujer, ajena a todo, hablaba con su mascota que de nuevo retomaba el rumbo anterior, ahora con una pelota en la boca. ''¡Joder con el perrito de los huevos!'' Pensaba exaltado el shinobi, mientras gotas de sudor caían por su frente, resbalando por sus pómulos. Tras unos instantes, el Aburame lograba reanudar su avanze no sin antes, recojer el resto de kikaichus que mandó a la zona, que se habían aglomerado junto a ese árbol.

''Dos casas rosas, la próxima es la de Marian.'' El chico avanzaba con cautela, sabiendo que estaba próximo a su objetivo, pero otra nueva amenaza rondaba cerca suyo, el ruido ahora procedía de una de las ventanas de una casa que había pasado, una ventana se abría a sus espaldas, y la reacción del muchacho fue la de tirarse al suelo y pegarse contra la pared, esperando que si alguien se asomaba por la ventana no lo viera al tener el cuerpo en el suelo. Se sentía realmente agitado, un cerco de sudor comenzaba a aparecer en las axilas de la camiseta rosa que ahora llevaba puesta. - Voy a guardar el jilguero en casa. ¿Qué pasa si esas explosiones llegan aquí? - La voz de un hombre anciano salía a espaldas del shinobi tirado en el suelo, que solo podía ver como unas manos salian por la ventana y cojían la jaula de un pajarito que estaba en el poyete de esta. Nuevamente el shinobi esperó unos segundos de rigor, para levantarse, sacudirse el polvo y continuar, estaba cerca. ''Por fin, esta hace tres, y según las cuentas, encaja.'' El muchacho avistó la tercera casa rosa. Cautelosamente se aproximó hasta la puerta, tragó saliva y recordó la forma de llamar que le dijo el hombre negruzo y de baja estatura. Sin dudarlo un instante más, Ayu tocó dos veces con los nudillos de su mano en la puerta, y tras un par de segundos de pausa, recitó la contraseña - Las nubes huelen tan bien como algodón de azúcar entre mis labios. - Esperaba por fin, dar con Marian y que esta pudiera aclararle las cosas.



Disculpa que haya respondido menos que de costumbre, he estado en casa el fin de semana pero he tenido bastantes cosas que hacer. Espero que el fic cumpla con las expectativas y sea de tu agrado :)



GOISER
Esta bien es más de lo que pedi, me gusta la historia Wink.


El silencio quedo reinante ante las palabras de muchacho a una puerta fuerte de roble, nada parecía presagiar que allí hubiera nadie. Pero por extraño que pareciese la puerta se abrió como ese sonido que solo provoca las películas de miedo, dejando entrever por esa rendija una morada oscura y escasa de vida. Ayu desde su posición pudo solo ver un largo pasillo donde cuatros habitaciones se separaban ambos flancos, un pesado mueble ocupando el recibidor y a mano derecha unas escaleras que subían a la segunda planta. Por lo visto esa puerta se había abierto solo, ya que en ese lugar no se encontraba nadie.


AYU
Tragó saliva, suplicando para sus adentros que la puerta se abriese y ante él saliese Marian, la mujer que llevaba tanto tiempo buscando, sin embargo, la puerta tétrica y siniestramente se abría sóla, y alli no había nadie, dudando, el shinobi notaba como una gota de frío sudor se deslizaba por sus mejillas, no confiaba mucho en aquella forma de recibirle, pero sin saber porqué, se adentro en la casa, apenas un paso dentro, lo suficiente para cerrar la puerta tras él, otra acción que consideraba estúpida, pero que su subconsciente le había obligado a llevar a cabo, tal vez para evitar llamar la atención del resto del vecindario. Observaba el muchacho la escena algo perplejo, no sabía si avanzar y subir por las escaleras o mirar en alguna de esas cuatro habitaciones, por lo que se decidió a pedir ayuda a sus diminutos compañeros, extendiendo los brazos al frente comenzaba a realizar sencillos gestos con sus manos, provocando que estos salieran de su ropa y mandándoles a dividirse a los veinte kikaichus en cuatro grupos de cinco, y cada uno ir delante de el a cada habitación. Mientras el avanzaba lentamente, echando un ojo a cada una de ellas atento por si sus kikaichus advertían peligro.


Cita:
FDI:
Los 20 kikaichus, pertenecen a 2 grupos de 10 que llevaba usando de antes y que mandé guardar bajo mi ropa, ocultos.

12 PV
9 CK



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Los insectos se desplegaron rápidamente, dirigiéndose a las partes de donde parecía indicar las zonas abiertas. Sonidos distantes se escuchaba en la segunda planta, como voces entre la oscuridad de ese recibidor.


HABITACIÓN 1 CUARTO

Las habitación era oscura, tétrica con paredes manchadas de una pasta negras asquerosa y fuertes olores a podredumbre desenmascararon sin aire, con la única ventana del lugar rota sin poder abrirse. En el centro una cama desecha con un gran almohadón demacrado, donde las sabanas y mantas estaba esparcidas por todo un suelo lleno de pelusa rojizas. Un manto de polvo siniestro embargaba todo el habitáculo como si hubiera estado latente durante mucho tiempo, estaba tan viciado que se podía masticar las polutas de suciedad que se sobrevolaban por el ambiente. En uno de los lados de la cama una mesilla con un pequeño farolillo apoyado, intentaba dar minúsculos espoleos iluminaran débilmente parte de una zona. Al otro lado un gran armario con ropa arrugada, zapatos tirados, sobreros aplastados, bastones atravesados.

HABITACION 2 COCINA

Era una zona grande todo el suelo emborronado de tierra con alfombras de pelo manchadas de comida, donde una mesa cuadrada con platos sucios se manifestaba como una obra de arte. En uno de los lados otra pila de cerámica se encontraba en el grifo, esperando ser lavadas y enjabonadas. Armarios abiertos con granos de café esparcidos por estanterías, azúcar, legumbres todo amontonado en pequeñas montañitas con insectos rondando esos olores.

HABITACION 3 SOTANO

Las maderas de los escalones estaba descorchados, podridos por el paso tiempo donde abajo se podía ver puntales que soportaban techo donde grandes agujeros de luz entrando mansamente. Aquellos pesados pilares crujían de manera desorbitada, formando ruidos de animales de terrible ferocidad. Los olores que se podían respirar en ese hábitat de muerte, eran de una suciedad mezclada de defecaciones de ratas, también se percibía el sofocante aliento de diablo en el cogote, echando sus espumarajos en el sucio suelo donde las cucarachas corrían de un lado a otro buscando un refugio lóbrego. En las esquinas de las paredes casi tocando el techo, se podía ver telas de arañas con un entramado hecho por artesanos, laberintos de hilo tensado, de vez en cuando se podía percibir movimientos en esa trampa mortal dejando ver las patas de esas ridículas arañas inofensivas.

HABITACIÓN 4 COMEDOR

Una gran mesa de madera se posaba en mitad de ese suelo de parquet, oyéndose el crujir y sentir por los cambios de tiempo. Alrededor de la mesa varios almodones se colocaba en círculos, donde había restos de comida esperando a ser devorados. En las paredes se podía notar varios cuadros de excelente diseño, acomodados estéticamente entre espejo y espejo y al fondo otra pequeña mesa redonda donde un cubo unos dados denotaba la mesa de juego.



AYU
'¿Pero qué pasa aquí?'' La reacción del shinobi ante todo eso era rara, vacía, no esperaba eso para nada, una casa con rastros de vivir gente vaga y sucia de mostraba ante él, solo ruidos distantes provenían de la segunda planta, aquella podredumbre no gustaba al muchacho, que esperaba otra cosa. Con un sencillo gesto volvía a llamar a todos sus insecot sdesplegados en esas cuatro habitaciones para que se arremolinaran junto a él, en su brazo izquierdo, y se dispuso a subir a la segunda plaza... Atento por si encontraba algún tipo de peligro.



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Ayu subía las escaleras despacio previendo cualquier ataque por sorpresa que le pudieran dar, haciendo que los escalones o peldaños crujieran a media que hacia el ascenso a la planta superior. Entre la escalinata pudo darse cuenta en el pasamano don una gran capa de polvo grisáceo se amontonaba en fino cuerpo estrecho, los maderos que quedaba estáticos se encontraba agujereados por colillas cigarrillos, una escalera bastante mal cuidada. Pocos minutos después llego hasta las alturas manifestando un largo pasillo inmensa anchura, con agujeros en las paredes y estatuas de guerreros custodiando una alfombra abultada que llegaba hasta una habitación que se encontraba al final donde una luz tenue se dejaba ver sombras. Sonidos de varias voces, de dos hombres y una mujer se hacían más claros. Al lado derecho del Guennin se encontraba un baño y en el lado izquierdo un dormitorio.


AYU
Sin aproximarse mucho a esas estatuas el genin intentaba averiguar algo sobre las voces o sus propietarios, a la vez que intrigado, preguntaba, esperando algún tipo de respuesta. - Hola... ¿Marian? -


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Desde la distancia donde se encontraba el Guennin no podía escuchar nada, solo el murmullo alejado de unas voces en una habitación entre abierta. Ayu se hizo conocer en ese largo pasillo intentando llamar a la dueña de la casa, lo provoco que el sonido de las personas que estaban allí quedaran callados. Unas luces rojizas se percibieron en las estatuas, haciendo girar las cabezas de estos al unísono mirando al aburame.



AYU
El muchacho no sabía lo que podía pasar en aquella casa en la que se respiraba misterio, intriga y podredumbre con toques de oscuridad, sabía que la casa correcta tendría que ser esa, pues distaba mucho de una casa de una zona rica por dentro, no sabía si allí sería bien recibido, así que ante la reacción de esas estatuas flexionó un poco las rodillas mientras los insectos de su cuerpo se aglomeraban en su mano derecha, codos bajos y flexionados y por delante del cuerpo, pues desconocía la reacción de los allí presentes y de aquellos fieros guerreros de piedra, de nuevo, desde su posición defensiva el Aburame habló nuevamente, esperando que alguno de los presentes de aquella habitación lejana escuchara sus palabras - Me... Me envía el hombre pequeño... de piel oscura. - Fue lo primero que se le ocurrió, tal vez con eso supieran que no era una amenaza para ellos y ese piso franco - Tengo que hablar con Marian. - Tragó saliva mientras una gota de sudor se acomodaba en su frente, el shinobi estaba preparado por si cualquier cosa sucedía en aquella macábra escena.


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El silencio seguía habitando la morada, no había murmullos o silbidos o ecos perdidos en la inmensidad de la oscuridad, solo el pitido agudo del viento callado se reparaba en el ambiente. Las estatuas se posicionaron dando un paso al frente y poniéndose en línea recta ante la actuación de guennin, preparándose para cualquier envestida que le pudiera causar ese muchacho.

- Aquí no conoces ningún ser bajito ni a ninguna Mariam, nuestro sistema de seguridad se activara dentro de 10 segundos – se oyó una voz robótica que salía de aquella habitación, talvez la aparicion de una persona desconocida no fuera del agrado de los habitantes de la casa.


AYU
El genin nada más ver la reacción de las estatuas de piedra el shinobi se puso recto, y agachó la mirada, no por miedo o intimidación de aquellas estatuas, sino por que ya estaba harto. ''10 segundos...'' Pensaba, como si fuera una amenaza, esa tenía que ser la casa si se había abierto de esa forma, no había nadie en la puerta y la puerta se abría sola, tla vez algún mecanismo que reconociera contraseñas, entonces era esa la casa, además, eso no le parecía normal. Susurró a los kikaichus de su mano si todo aquello era real o se trataba de un genjutsu, pues al ser invertebrados eran inmunes a estos, y esperaba respuesta, mientras apretaba el otro puño con la mirada baja y el ceño fruncido, si aquello no era ningún genjutsu y era real tendría que hacer algo impropio de él.

Se llevó la mano al bolsillo, sacando la bolsita que le dió el enano, esperando así llamar la atención de esas personas siniestras y oscuras mientras esperaba la respuesta de sus insectos.


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Los insectos desplegaron revelando que aquello era todo real, no había falsedad en el ambiente. Los segundos iba esfumándose lentamente, haciendo que una cuenta atrás se escuchara por esa voz robótica, momento justo en que Ayu saca la bolsa que le había tendido el enano con el objeto metálico en ella. El contador dejo de funcionar haciendo que las estatuas se incrementaran con un rojo intenso en los ojos, como si estuvieran haciendo un Zoom en el visor. La puerta de la habitación de al final del pasillo se abrió, a la vez que esas estatuas volvía a su posición inicial.

- Pasa – se oyó la voz

En esa habitación se podía apreciar a dos hombres recio de pelo morena y a una mujer pelirroja, sentados en un sillón desmenuzado y llenos de remaches. La esperaba hacia los dominios invitaban al Guennin que se les aproximara, acallados para ver que podía decir ese Shinobi.


AYU
Se quedó mirando fijamente los rojizos orbes que la estatua poseía por ojos, aquella voz le hacía no fiarse demasiado por el trato recibido, así que respiraba hondo y profundo, mientras a paso firma avanzaba de forma cuidadosa, aún con los kikaichus en su mano, pues no sabía que más le podía esperar en aquella siniestra vivienda. La vuelta a la normalidad de las estatuas le calmaba un poco, pero la voz que le invitaba a pasar no lo hacía. Volvía a guardar el muchacho de Konoha la bolsa en su bolsillo de aquél pantalón que le había robado a un indeseable en el parque y se dispuso a entrar en la sala, para observar a las dos figuras y aquella mujer de pelo rojo, el lamentable aspecto del asiento no desconjuntaba con el resto de la casa. Tragando saliva antes de hablar, el genin preguntaba. - Me llamo Yuji. - dijo recordando el nombre falso dado en la entrada a la ciudad, pues no se fiaba de esa gente. - ¿Quienes sois vosotros? ¿Marian? -



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La pelirroja le miro asintiendo obedientemente, a la vez que se acercaban los dos hombres hasta el perímetro de seguridad de Ayu.

- ¿ Quien te dio esa bolsa ? – le pregunto uno de ellos el más joven - ¿ Acaso sabe para lo que sirve ?

Fuera de la habitación se podía escuchar fuertes pasos que se procesaban cerca de la puerta, viéndose detrás de Guennin como las estatuas volvía a coger una línea continua para parar el avance del aburame por si se le ocurría hacer un acto agresivo. Encima de su cabeza se podía ver una especie de aspersor, el cual parecía estar succionando continuamente el aire de dentro, pero no lo extraño de aquello es que no se notaba ninguna falta de oxigeno del habitáculo.


AYU
Al ver como se le acercaban los hombres adoptó una actitud defensiva mientras ordenaba gestualmente en pocos segundos a que sus insectos dieran vueltas alrededor de él, como modo de defensa por si esos dos hombres se acercaban más - Quién me dió la bolsita me pidió que la trajera aquí. Puedo imaginarme para que sirve. Las he pasado canutas para llegar aquí. - Respondió mientras veriticaba cómo las estatuas volvían a impedirle el paso y escuchaba pasos cercanos a la puerta - Pero no habeis respondido a mi pregunta. - Finalizó tajantemente, además, por si todo aquello fuera poco, un extraño aparato estaba encima suya, a lo que el shinobi del clan Aburame intentó dar un paso atrás, sólo retrasando su posición unos centímetros, intentando alejarse de esa especie de aspersor extraño.

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Notapor Rhythm » 19 Sep 2011, 14:54

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- Si realmente estas aquí y sabes la contraseña para abrir la puerta, no creo que haga falta que te digamos nuestros nombres, ya que el mío tuviste que escucharlo de alguno de mis contacto. – le contesto la mujer – Como sabrás ahí una rebelión para la caída del feudal, por lo tanto toda la precauciones que tomemos son pocas. – la mujer espero nos segundos. - Lo que no me entra en claro, es por que tu tienes el objeto. Creí recordar que la ultima vez que vi a Usopu, no pudo salir de la zona de cuarentena donde quedo atrapado por la guardia. Dime ¿ por que tienes tu el rotor ? Entiende nuestra inseguridad, pero nos eres totalmente desconocido. – culmino Mariam con esas palabras



AYU
- He de suponer que tú eres Marian... - Respondió el chico mientras la miraba fijamente con sus ojos pequeños. ''Usopu, así que ese era su nombre...'' Hizo una pausa para relflexionar sus palabras, pensando que diría - Pues... es una larga historia, pero cuando nos atraparon, el ena... Usopu como dices me dió el aparato, pues sabía que no podría salir de allí. Yo logré que me llevaran a la salida de la ciudad para que me reportasen de nuevo a Konoha, soy un shinobi. - tragó saliva nuevamente, analizando las reacciones de los presentes. - Con las explosiones recientes y el alboroto formado logré escaparme para realizar el cometido de vuestro camarada. Traeros el objeto. - Finalizó su frase sacando nuevamente la bolsita y extendiendo su brazo hacia delante, en señal de entrega. - ¿Porqué quereis hacer caer al feudal? - Preguntó curioso el muchacho, pues pensaba que después de haber traído el rotor merecería algún tipo de explicación.


GOISER
Los hombres que estaban cerca cogieron la bolsa, hurgando en su interior para ver si era el objeto real. El que había cogido el rotor de las manos del Guennin. giro la cabeza hacia Mariam verificando que era bueno.

- Veamos si lo entendido bien – recalco la mujer ante las palabras de Ayu – dices que te dejaron ir, lógicamente por ser un Shinobi de la hoja, y tu te volviste escapar de los guardias. – Quedo un poco expectante esa mujer sin decir nada – Sabrás que has podido ser victima de una trampa por parte de esos centinelas y podrías haber estropeado toda nuestra misión o es que acaso eres un espía. – la mujer miro la reaccion del chico.

Tras la puerta los centinelas de piedra se mantenía expectantes ante las acciones del muchacho, ese aire parecía tenso ante la respuesta de Guennin de la hoja.


AYU
- Sí, claro, soy un espia y te traigo el objeto en mano. - Dijo irónicamente el Aburame, molesto por la comparación, pues había empleado la mayor parte de los esfuerzos en llevar aquél objeto ante Marian tal como le dijo el enano negruzo. - Aproveché la confusión causada por las explosiones. - Explicó, resentido por la comparación a un espía.



Fuera del Rol
Y hasta aquí llega, la décima pagina, esperando a ser continuada.

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Notapor Goiser » 19 Sep 2011, 18:37

- mmmm.... – quedo pesando la mujer – bueno en fin esta bien, pero como entenderás deberás entregarte otra vez a las autoridades. No podemos permitir que la guardia empiece una inspección general para buscarte, tu labor aquí ya terminado. – le comento la mujer – por favor te ruego que le vayas y te entregues a las autoridades, nuestra misión debe seguir oculta. – le dijo mariam esperando la respuesta del muchacho.
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Notapor Rhythm » 20 Sep 2011, 02:48

- Sí, supongo que será lo más adecuado... - Dijo el shinobi tras meditar las palabras de la mujer pelirroja durante unos segundos, llevaba completamente toda la razón del mundo, no había que levantar sospechas, aún así, el Aburame no conocía todo con claridad, no se sentía identificado con el método de actuar de esa gente, sí con su forma de ver la opresión en aquella ciudad pero no conocía sus motivos u objetivos, así que tragó saliva y se animó a preguntar mirando a aquella mujer a los ojos fijamente - Pero... ¿Porqué provocar la caída del Feudal? Usopu me estuvo diciendo algo, pero no me aclaró nada... - Comentó, pues no estaba dispuesto a irse de aquél lugar sin saber los porqués de aquella gente, no quería información para usarla en contra de ellos, sino por él mismo, pensaba el de Konoha que después de todo lo que hizo se lo merecía de alguna forma.

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Notapor Goiser » 20 Sep 2011, 19:07

- Este seño no es nuestro feudal – dijo tajantemente la mujer. – Nuestro feudal fue tipo bueno, hizo malas gestiones en su tiempo como el aspecto de limpieza de la ciudad, pero hasta ahí para de contar. Éste tipo es totalmente diferente, el secretismo que estaba llevando por toda la ciudad me hace entender que lo intenta provocar es una guerra entre Suna y Konoha para llenarse los bolsillos. Esta batalla podría desencadenar pobreza alrededor del país, volveríamos a perder todo lo que ganamos, por lo tanto esto no puede continuar así y por eso debe derrocado. espero unos minutos cogiendo aliento – Además puede que el aspecto de ese tipo que esta el poder sea el feudal, pero realmente pienso que adivinador que pidió corte para ver sobre el futuro de su señor. Esto me parece muy raro y por eso quiero llegar al kit de la cuestión.
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Notapor Rhythm » 21 Sep 2011, 04:57

- Parece algo terrible... - dijo horrorizado aquél muchacho, que permaneció unos segundos más en silencio, callado y observando a la mujer y los dos hombres que estaban con él en aquella casa. - Bueno... Me iré ya que no tengo nada más que hacer aquí. - De su boca salieron esas palabras con algo de pena, se sentía tremendamente agotado y cansado, además que tendría que volver a Konoha y dar explicaciones al Hokage por todo aquello.

Se despidió con un leve gesto de su brazo mandando a los kikaichus a regresar a su cuerpo, para que nadie más los viera, con la cabeza baja salió de aquella casa poco acojedora y regresó cómo había venido por la zona de las calles ricas, con cuidado y disimulo, parecía que el jaleo provocado por als explosiones se disiadía lentamente, por lo que el Aburame tendría que actuar rápido. Aceleró sus pasos y se calmó al llegar cerca de las rejas de entrada, para que el guardia que le había dejado pasar no notase nada. - Muchas gracias señor guardia, iré a buscar a mi padre para darle los recados. - Dijo tras marcharse de donde había venido, su siguiente parada, el parque.

Una vez allí, volvió al claro dónde había quitado la ropa al muchacho ricachón y borracho, al cual dejó inconsciente. En la copa del árbol cercano tenía sus pertenencias, las cuales revisó mientras volvía a cambiarse su ropa, como si de un disfraz se tratara, volvía a sentirse cómodo con su habitual ropa, dejando al lado del cuerpo inconsciente sus vestimentas, disfraz que había empleado el de Konoha. El rubio al que atacó parecía volver a recobrar el conocimiento lentamente, por lo que el genin tuvo que emplear la fuerza nuevamente, atestando un golpe marcial para dejarlo más tiempo inconsciente. Rápidamente abandonó aquél lugar para poner rumbo a una de las calles principales, caminando hasta la entrada de Hokuto, intentando encontrar algún guardia para decirle que tenía que ser llevado fuera de la ciudad y que se había separado de sus escoltas por el alboroto de las explosiones. Además, en la puerta, daría su nombre faso tal como hizo en la entrada, y pediría sus armas de ninja, que las tuvo que entregar con el fin de recuperarlas a su salida.


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No sé sí esto valdrá Goiser, si no, dimelo.

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Notapor Goiser » 21 Sep 2011, 18:58

Ayu había cumplido con esa misión comendada, buen en parte, no había encontrado a ese supuesto contacto de arena, pero por lo menos había ayudado un poco a intentar liberar de la esclavitud a esa ciudad. Por lo tanto el aburame llego a la puerta y como había entrado, salió, sin alboroto y sabiendo en todo momento esos centinelas que ese tipo era el mismo que traían de prisión. Después de aquello el guennin cogió sus pertenencias y se largo, dejando atrás la ciudad.

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Misión concluida parte Rhythm 35 experiencia + 7 bonus = 42 experiencia

Falta la parte de Kira, si aun desea la experiencia.

Nota: Yo ya no puedo dar experiencia, es posible que ahora tengáis que pedirle esto a los administradores, por lo tanto queda constancia.
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