El camino del chico no había sido fácil, el muchachito solo buscaba donde pasar la noche fría, cargando una ligera mochila con algunas cosas básicas de supervivencia y un poco de comida.
Tras el ataque a la pequeña aldea donde habitaba el pequeño, caminaba sin rumbo fijo no tenía a donde ir de pronto una densa neblina se torno al rededor de el sin dejar visión en la zona continuo caminando hasta que de pronto la neblina empezó a desaparecer, y se percato de una enorme sombra, levanto su cabeza y como a 20 metros se encontraba una enorme muralla de piedra y un portón de hierro ¨¿en donde estoy...? ¨ el lugar le parecía conocido recordó unas descripciones que le había dado su madre acerca de la aldea escondida entre la niebla ¨No puede ser... ¿como llegue a qui?¨ extrañado del lugar donde se encontraba continuo caminando hasta estar frente al portón, al percatarse de que no se encontraba nadie en el lugar dio un grito ¨!Holaaaa! ¿hay alguien a qui?¨









