El grupo de cuatro ninjas miraron al anbu de Kirigakure tras sus palabras, casi como si fuese algo sistemático, pero antes de que pudieran si quiera haber dicho algo la recién llegada por Oto se pronunciaba, mostrándose muy diferente a como fue anteriormente, declarando en cierta manera la guerra contra Rai. Acto seguido a esto hablaba el primero de todos nuevamente. – Bien señorita, si desea ocupar la aldea la dejaremos. Aún así no creo que haya nada interesante a ocupar en esta zona, por otra parte me agradaría hablar con usted, - Redirigiendo su cabeza al otro. - si es cierto que ofrecieron apoyo a los ninjas de Rai nos agradaría marchar y asegurarnos de que nuestros ninjas estén bien. – Acotaba como si realmente no hubiera sido algo importante para ellos la pronunciación de la peliverde.
Después de esto y haciendo un ademán con su diestra se produjo un ligero acercamiento del otro chico, pronunciándole en susurro una serie de palabras a las cuales él otro solo asentía. – Bien, podemos ponernos en marcha y si vosotros deseáis obtener este trozo de tierra, seréis bienvenidos, como dije ya no queda nada en el territorio… – Continuaba como si realmente la seriedad no fuera un buen factor de este, empezando a caminar hacía donde se encontraba el de Kiri.








