-¡Comete esto, maldito!- Pensó el chico mientras ordenaba mentalmente a la nube que se desplazase a la velocidad de un proyectil estandard hacia la bestia, justo en sus ojos para dificultarle a visión del entorno que sería aprovechado por Hato y su compañero para poder iniciar un feroz ataque. Pronto el cuerpo del arenero cargaba más energía en sus extremidades inferiores para realizar su siguiente maniobra. Ahora despegaría sus pies del techo, cortando el flujo de chakra para caer hacia el suelo a una gran velocidad y escapar del posible ataque de la criatura. Mientras lo hacia, comenzó a realizar sellos con sus ágiles y diestras manos a la vista de su amigo de misión. Acto seguido, su tórax se inflo, incrementando el flujo de aire hacia ellos para liberar luego, el gas por su tráquea hasta que llegasen a su boca en cosa de segundos. Luego, la abrio para poder lanzarle la poderosisima ráfaga de aire hacia el rostro de la criatura, aprovechando que esta se encontraría momentaneamente ciega por la nube de arena que se localizaba en el rostro de aquel ente sobrenatural.
-¡Ahora te toca a ti!- Una orden precisa mugio el arenero hacia su congénere con vigor en sus palabras, que serían como un mandato ante aquel sujeto que tenia que demostrar su fuerza y vigor. Por otro lado, la poderosa rafaga de aire, crearia una fuerza tal que dañaria a los insectos circundantes, abriendo una especie de tunel hacia el rostro del afectado, espacio que tendría que ser aprovechado por el perteneciente de Oto para dirigir su ataque a dicho sector.
-¡Atacale la cara, aprovecha ese espacio!-Nuevamente grito el Seigyo, esta vez corriendo por la sala y situandose al lado contrario de la momia y de su compañero con el objetivo de dividir el ataque de la bestia, creando oportunidades para poder atacar por parte de los Shinobis. Luego Hanzo, cargo su chakra para poder incrementar su fuerza o más bien eso pensaba, en consecuencia, un calorcito se apodero de las manos y piernas del chico para sacar el nudo de la mochila en su espalda, liberando un chorro de su elemento mater que cayo al suelo. Acto seguido, comenzó a saltar nuevamente al techo para adherirce a el de igual forma que el anterior.
El Seigyo, iniciaba una carrera erratica por el suelo a una gran velocidad sin perder la atención del entorno, el rival, su compañero y insectos. Pero estos ultimos no podrian darle alcanzo al arenero en esta frenética carrera que planteaba una simple estrategía, la cual era poder dispersar su elemento por todo el suelo y asi poder incrementar sus chances de ataque. Por su parte, Hanzo esperaba que su rival iniciara el ataque, pudiendo distraer al no viviente del Chunnin.
- Fuera del Rol
- Las técnicas y Stast usadas, las coloco en el siguiente turno. Ahora te dejo la moderación a ti, jjaja







