*Hoy no tengo inspiración* me dije a mi mismo en mis reflexiones, no sabía que hacer, no sabía si entrenar, si pasear, si descansar, si estudiar; no es que no tuviera ganas simplemente no sabía que hacer, me sentía como si tuviera una nube dentro de la cabeza que no me dejaba pensar bien. Sólo estaba sentado ahí bajo la sombra de los árboles cerca de los cascadas, el sonido del agua cayendo me ayudaba a relajarme y me hacía sentir mejor, había llegado ahí caminando un poco desde las fronteras de la Aldea de Raigakure.
Era un paisaje muy agradable en realidad: las cascadas a unos 10 metros de donde yo estaba, unos pocos árboles que era dónde yo estaba, una especie de zona montañosa en el norte que era de donde caían las cascadas y al este, oeste y sur era puro terreno despejado y verde, casi sin árboles, y podía verse el horizonte muy lejano: montañas, bosques y lagos, todo muy a la distancia pero era hermoso contemplarlo todo desde ahí.
Yo estaba recostado con mi abrigo blanco puesto y una camisa de manga larga del mismo color, el cabello azul claro largo-largo hasta la cintura, pantalón negro y botas negras y la bandana de Raigakure y la flauta de el clan Takuya guardadas dentro de los bolsillos del abrigo.
*Bueno, olvidaré ese tema, este paisaje es demasiado hermoso como para dejarme llevar por pensamientos pesumbrosos* y me relajé para simplemente disfrutar del ambiente, me senté así cómo estaba en el pasto, toda el área tenía pasto y algunas flores y plantas mas grandes en algunas zonas, especialmente a los alrededores del lago que formaban el agua de las cascadas, que era un semicirculo debía tener unos 10 metros de radio y dos metros de profundidad máxima, pues desde la orilla hasta el punto de caída de la cascada iba creciendo sólo de manera muy gradual la profundidad. Atrás de la casacada debía de seguir un flujo dentro de la montaña, como un río subterráneo pues incluso se podía ver una brecha atrás de la cascada donde quizá alguien podría meterse por ahí, podría ser un buen lugar para explorar.
El cielo estaba algo nublado, por lo que apesar de ser medio día la luz del sol no llegaba del todo a iluminar, el aire se sentía más bien húmedo y frío, incluso podría empezar a llover en cualquier momento, aunque esa no era del todo una amenaza metereológica inminente.








